4 jul. 2020



Andrea Massaccesi, médica generalista de Cesac de Bajo Flores e integrante de la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Hospital Piñero, describió un panorama sumamente complejo en la zona, por la pandemia de COVID-19. Massaccesi, en diálogo con el programa radial La Retaguardia, argumentó sobradamente por qué motivo decidieron salir a desmentir las cifras ofrecidas por la gestión porteña. (Por La Retaguardia)

🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero
✏ Redacción: Rodrigo Ferreiro
💻 Edición: Fernando Tebele
🖍️ Ilustración: Lorenzo Dibiase

La médica generalista Andrea Massaccesi denota en su voz una mezcla de ansiedad, tristeza y entrega que puede advertirse en estos tiempos en aquellas personas que, como agentes de salud, viven momentos de extrema tensión. En esta charla, desmintió algunas de las cifras que dio el Jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, durante el anuncio de la actual fase de la cuarentena.

—La Retaguardia: ¿Es real lo que dice Larreta?

—Andrea Massaccesi: Bueno, cada vez que escuchamos las declaraciones oficiales lo primero que sentimos es bronca. Un poco porque lo que sufren las personas que tienen Covid que se acercan a los hospitales no queda reflejado en esos relatos oficiales. Pero, además, porque los números que se dicen se usan de una manera mentirosa. Se hacen promedios, y los promedios dejan de lado las realidades de los barrios más vulnerables. Es indignante leer que están ocupadas el 50% de las camas de terapia intensiva cuando en el Bajo Flores se trata del 80%.

—LR: ¿Eso cuántas camas son?

—AM: Están destinadas ocho camas en lo que era la unidad de terapia intensiva original. De esas, hay siete ocupadas con pacientes con Covid-19, que tienen respiración asistida; y hay otras siete de cuidados intermedios para las personas que no tienen Coronavirus, con cinco ocupadas, cuatro con respiradores. Entonces, de quince camas tenés ocupadas doce. Eso es el 80%, no el 50% como dice Larreta. Y lo mismo sucede con las camas destinadas a la internación general de Coronavirus. Hay ochenta camas y están ocupadas sesenta y cinco.

—LR: Una de las cosas que nos vienen diciendo es que todo este tiempo sirvió para organizarse y ganar camas. Los números que tirás no dan cuenta de eso...

—AM: No. Y otra cosa que mencionó Larreta era que se habían cuadruplicado los recursos críticos para Coronavirus y acá hay ocho camas originales para terapia intensiva y siguen estando las mismas ocho camas originales, con el agravante que la mayoría de la población del área programática del Piñero usa eminentemente el sistema público de salud, no tiene obra social o prepaga. Esto no pasa en todos los barrios.

—LR: O sea que ese 50%  del que habla Larreta es el promedio con otros hospitales.

—AM: Es el promedio con otros hospitales, con otros barrios, con otros lugares donde el recurso de la obra social y el privado se pueden utilizar. Acá no se da eso.

—LR: ¿Cuál sería la situación cuando se ocupe el 20% restante?

—AM: Que buena pregunta... Yo trabajo en un Centro de Salud, no estoy en el hospital. Los datos los recolectaron compañeros y compañeras que están en la asamblea y sí laburan en el Piñero. Sigue siendo una gran pregunta..., la capacidad que tenemos hoy para pacientes con Covid es porque se frenaron otras internaciones, que por no ser Covid eran menos importantes. Creemos que deberían ponerse al servicio de la población los recursos del sector privado, porque claramente el sector público no ha logrado estar adecuadamente preparado para lo que se viene. Recién ahora, por decreto, el Grierson, que está cerca del Jumbo de Lugano, se convirtió en Hospital General de Agudos, pero es todo a las apuradas, sin recursos, sin personal, tratando de paliar una situación que supuestamente se está previniendo desde marzo. Estamos muy cortos de recursos, la situación va a ser crítica y los trabajadores y trabajadoras no queremos llegar a eso porque es una situación de mucha violencia. Cuando una tiene que poner la cara para decirle a alguien que se tiene que ir a hacer el hisopado, contarle por todo lo que va a pasar, es espantoso. Porque va a estar en un sitio frío, al lado de personas con Covid positivo, mientras ella tal vez no lo es, sin agua, sin comida, sin saber cuándo le van a dar el resultado, sin saber si se va aislar, cómo va a ser el seguimiento, quién la va a asesorar, quién le va a avisar a su familia, es tremendo. Es muy violento. Es una violencia muy grande. Los usuarios y usuarias, junto a los trabajadores y las trabajadoras, nos vemos sometidos a una violencia que genera un deterioro de la salud enorme. Y por lo que estamos viendo esto no va a mejorar. Estamos muy preocupados. Además implementaron los testeos rápidos, que son bastante ineficientes, la primera semana tuvieron que sacar un lote entero porque estaban fallados.

—LR: ¿Cómo está la cuestión de los contagios entre trabajadores y trabajadoras de salud?

—AM: Bueno, fallecieron dos compañeros enfermeros en dos hospitales, uno de ellos había solicitado la licencia hace tiempo y se la dieron mucho después, quince días antes de fallecer. La circulación de los equipos de protección es aleatoria, escasa, muchas veces de mala calidad.El personal trabajador de limpieza está tercerizado y el Estado no se hace cargo de su protección. Y ellos y ellas, que son fundamentales, quedan sometidos a la arbitrariedad a la empresas que los y las contratan, o sea que a veces pueden estar equipados y a veces no. Y un compañero que no está protegido se contagia… y nos contagiamos todos. Si sigue todo así, los testeos no van a sumar mucho porque lo que importa es lo previo. Los testeos sirven a fines estadísticos, lo que nos cuida de los contagios es contar con las medidas y la cantidad de personal adecuadas. Y esto es algo a tener en cuenta, porque al ser menos estamos cansados, trabajamos más, y el rito de ponerse y sacarse el equipo de protección se va haciendo más difícil de sostener, porque hay que estar atento, y el cansancio no ayuda a estar atento. Pero después salen a acusarnos de irresponsables. La responsabilidad siempre es nuestra. Siempre de los trabajadores. Nunca de la infraestructura, de los recursos, del gobierno.

—LR: En el comunicado plantean estas denuncias, ¿están pensando alguna medida de protesta?

—AM: Hemos convocado en el barrio, hicimos dos cortes de calles con organizaciones que acompañaron, con buena adherencia, respetando la distancia, con tapabocas, denunciando esta situación y la vulneración de derechos que es histórica en el barrio y en el contexto de la pandemia se profundiza de un modo escandaloso. No podés mandar a alguien a aislarse sin ingresos y sin condiciones dignas. También hacemos movidas en redes sociales. Y también, ahora, nos pusimos a hacer nuestros números, porque si no lo único que aparece es lo oficial, y los números oficiales no reflejan la realidad.

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