31 jul. 2020



La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una ley que regula las aplicaciones de reparto y envíos. Lucas, un trabajador de delivery, en dialogo con el programa Hora Libre, dio detalles acerca de la nueva ley y aseguró que empeora aún más las condiciones laborales contra las que ya estaban luchando. (Por La Retaguardia)

🎤 Entrevista: Rodrigo Ferreiro/Matías Bregante
✏ Redacción: Nicolás Rosales
💻 Edición: Pedro Ramírez Otero

Impulsado por el bloque de Vamos Juntos, el proyecto de ley para regular las aplicaciones de reparto fue aprobado con el acompañamiento de UCR-Evolución, mientras que el bloque del Frente de Todos se abstuvo en la votación. Cabe aclarar además que las empresas de aplicaciones de reparto no se hacen cargo de seguros de trabajo, tampoco del equipamiento de seguridad vial y de insumos de higiene ante la pandemia de COVID-19.

La nueva norma estaría lejos de los marcos de la legislación laboral. La ley fue impulsada como modificación del Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad de Buenos Aires y contó con la aprobación de 39 votos a favor, 4 en contra y 17 abstenciones. La propuesta no pasó por Comisión de Legislación del Trabajo.

Las y los repartidores son monotributistas, no tienen un salario fijo y obtienen sus ganancias por cantidad de de pedidos que hagan en las horas que le dediquen a su trabajo, que a veces alcanzan las 12 horas diarias. Una ley a favor las empresas
“Yo soy repartidor de Rappi, que es una de las empresas de delivery de aplicaciones. Como trabajadores de estas empresas facilitamos la llegada a la casa de cada uno de los clientes de los productos que venden los comercios”, se presentó Lucas, quién no quiso dar su apellido para esta entrevista.

“Lo que se aprobó es la modificación de un código vial de tránsito que establece algunas pautas que para nuestra actividad son importantes, pero que sientan un precedente para nosotros malo, negativo. En primer lugar porque se crea un registro de habilitaciones para repartidores y para comercios que si uno no está dentro del mismo y estás trabajando, te agarran y podés sufrir infracciones. Multas que, por lo que anunciaban, son de montos muy altos. Para que te aprueben la habilitación y todo hay que cumplir con una cantidad de normas que se exige, obviamente tener los papeles en regla. Toda una cantidad de requerimientos que todavía no tenemos la letra chica fina de cómo van a ser, pero que a priori significan que una cantidad de compañeros no puedan continuar trabajando”, explicó acerca de lo que se trató en la Legislatura porteña. Y detalló: “Hoy en día son miles de compañeros los que llevan a cabo esta tarea en la Capital Federal pero también muchos de la provincia que van a trabajar a la Ciudad. Nosotros tenemos compañeros de La Plata que trabajan en Capital y  que se van a ver afectados por la creación de este registro y seguramente muchos queden sin la posibilidad de seguir trabajando. Está este registro con las consecuentes multas e infracciones que sabemos que van a servir para que haya una persecución y un mayor énfasis en el seguimiento a los repartidores. Es decir, que se trasladan un montón de obligaciones a los trabajadores, como vestimenta adecuada o los cascos homologados. Toda una cantidad de requerimientos que van a cargo o las espaldas de los repartidores, porque ninguna de todas estas medidas las tiene que garantizar las empresas. Todo lo que nosotros estamos viendo es que el gobierno lo que hace es aprobar una ley que le transfiere un montón de cargas y requerimientos al repartidor pero mantiene vigente una relación laboral que no está reconocida por parte de las empresas. Se mantiene esta figura que nosotros somos trabajadores monotributistas y según las empresas somos ‘colaboradores’,, no somos trabajadores de ellos. Digamos que legaliza que la empresa sea una intermediaria y no una patronal o un empleador”.

Rechazo a más explotación

“El régimen laboral que de precarización que nos afecta a nosotros , que ha dado como resultado que durante estos meses de cuarentena siete compañeros hayan perdido la vida, está intacto. Lo único que cambia ahora es que para poder trabajar y no sufrir las multas tenemos que estar en un registro de habilitaciones. Pero todas las condiciones laborales precarias de ultraexplotación que nosotros ya sufrimos se mantienen iguales. Lo que decíamos es que esta ley lo que hace es legalizar la precarización porque nos considera a nosotros como personas que estamos ofreciendo un servicio y considera a las aplicaciones como meros intermediarios. Entre nosotros que ofrecemos el servicio de la mensajería o de la logística, y el comercio y el cliente. Por eso, nos movilizamos rechazando la aprobación de esta ley. Porque no resuelve el problema que nos afecta a nosotros”, aseguró el repartidor.

“La ley provee que supuestamente tenemos que tener un seguro, pero nosotros consideramos que lo que tiene que haber es un convenio colectivo de trabajo, un reconocimiento de la relación laboral y por lo tanto lo que nosotros necesitamos no es un seguro, es una Aseguradora de Riesgos de Trabajo (ART). Necesitamos también licencias. Avanzar y reconocer los derechos que tiene cualquier trabajador que desenvuelve una tarea en lo que es el rubro de la logística o el transporte. En esta ley no hay nada para festejar, la verdad es esa. Con lo cual, ahora continúa el debate, porque hay un rumor de que en la Provincia de Buenos Aires también se estaría avanzando en algún tipo de regulación similar a esta que se aplicó en la Ciudad. Y está también la discusión en el ámbito nacional de un estatuto de los trabajadores de aplicaciones por parte del Ministerio de Trabajo de la Nacional. Lo que ha salido a la luz de este proyecto, de este nuevo estatuto que está escribiendo la cartera del ministro (Claudio) Moroni, marca que los trabajadores de las aplicaciones y del reparto en este estatuto nos vamos a encontrar por fuera de lo que es la Ley de Contratos de Trabajo que es lo que regula a la gran mayoría del movimiento obrero. Y estaríamos como la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina) y el convenio colectivo de las empleadas de casas particulares, que están por fuera de lo que es la ley de contratos de trabajo y por lo tanto de una cantidad de derechos reconocidos para el movimiento obrero en la argentina”, continuó.

Desde abajo: no somos héroes

Por último, Lucas volvió a situar su lugar en el mundo laboral: “Nosotros somos en la gran mayoría trabajadores de las aplicaciones, que es una modalidad relativamente nueva. No se está inventando nada en realidad. Porque esto, lo que hacemos nosotros, es la mensajería y el delivery, que son cosas que existen hace mucho tiempo. El movimiento que hemos conformado está basado casi al 100% en los trabajadores de las aplicaciones. Tomamos algunas enseñanzas que ha ido dejando todo ese proceso y por eso es que estamos construyendo desde abajo, democráticamente con asambleas en las distintas ciudades, un movimiento de lucha para que se reconozca la relación laboral que nosotros tenemos con estas empresas. Porque vemos que el problema fundamental está ahí. No se nos reconoce como trabajadores y se nos quiere colocar como socios o colaboradores. Incluso se nos pinta de que somos héroes, en algún momento en la cuarentena hubo una publicidad que decía que éramos ‘Rappihéroes’ y nosotros en realidad decimos que somos trabajadores  ‘Rappiexplotados’. Y lo que tenemos que hacer es avanzar en una pelea por nuestros derechos que tiene como eje fundamental el reconocimiento de la relación laboral. Y este movimiento que hemos conformado desde abajo a lo que apunta es clarificar entre los compañeros esta situación de que somos todos trabajadores. Lamentablemente el discurso de la patronal en este sentido tiene un largo alcance, muchos compañeros lo consideran así, o lo ven de esta manera y entonces estamos discutiendo cuerpo a cuerpo con cada compañero justamente en que hay que revertir esta situación para poder avanzar en mejores condiciones de laburo, y que es necesario tener garantizado un ingreso mínimamente igual a la canasta básica. Lo necesitamos todos los meses, y no que si un día no laburás no ganás. O si tenés un accidente o se te rompe la moto te quedás sin ingresos. Estamos todos los días dando la pelea con los compañeros para poder avanzar en los derechos, y lamentablemente la ley que se votó no avanza en ese sentido”, concluyó.

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