19 ago. 2020



Con un gran operativo represivo la Policía de la Ciudad se encargó de desplazar y detener a cientos de trabajadores manteros. El saldo fue 3 personas de origen senegalés detenidas porque al componente de clase que aplican al detener a los trabajadores, se le suma el racismo que imponen cada vez que operan en el barrio de Once con la mayoría de trabajadores migrantes, de países limítrofes o tan lejanos como Senegal. 

✍️ Redacción: Agustina Salinas 

📷 Fotografías: Agustina Salinas



Esta mañana la noticia de diversos medios fue la apertura de locales comerciales en el barrio de Once. A su vez, un descomunal operativo de Espacio Público del Gobierno de la Ciudad y la Policía, reprimía e incautaba las mercaderías de los trabajadores manteros. Cientos de ellos fueron desplazados de las veredas de la calle Pueyrredón hacia la avenida Corrientes. Las bolsas de residuo que utilizan para proteger la ropa, juguetes, o accesorios que venden estaban  desplegadas en la vereda, vacías por el alerta constante de un nuevo operativo. La mayoría de los trabajadores manteros son perseguidos no solamente por no presentar factura de compra (que es lo que se exige desde Espacio Público) sino que también por ser migrantes. "Negros de mierda" es una frase común de los empleados del Gobierno de la Ciudad en cada operativo represivo. 

"Nosotros quisimos respetar la cuarentena, pero no podemos, tenemos que vivir, pagar alquiler, pagar servicios. Es mentira que no pagamos impuestos, yo pago siempre. Ahora tuve que salir a trabajar porque vivo con mi hermano y el dueño del lugar me quiere echar. Debo 3 meses de alquiler. Vendo en la calle porque no tengo otra opción, y gano muy poca plata porque donde antes compraba está cerrado." dice Tala, senegalés de 27 años, que llegó hace 4 a la Argentina. Todos los días extraña su país. Tiene pensado regresar de visita a fin de año.

Martha, comenta que lo peor de estos operativos son los policías de civil quienes "marcan" a los vendedores y eligen qué incautar. Es terrible la tensión que se vive cuando se trabaja estando alerta por si llega la policía. "Estamos desesperados, no quiero llegar a vivir en la calle. Nuestro "delito" es trabajar en la vía pública. Pero no nos dejan, queremos que nos den un poco más de tiempo para trabajar. Estamos escapando por todas las calles, antes estábamos en Pueyrredón y tenemos que venir corriendo acá. Necesitamos comer, ni si quiera tengo mucha ganancia con lo que vendo. Hoy vendí solo una prenda, hay días en los que no vendo nada. Es desesperante. Antes de la cuarentena me incautaron todo, me quedé sin nada y gracias a las personas que me ayudaron puedo sobrevivir." comenta Margot entre lágrimas.

Casi nadie quería ser entrevistado. Las y los laburantes tienen miedo, están a la defensiva y con razón. Los medios comerciales que estuvieron presentes todo el tiempo buscaron la riña entre laburantes, entrevistando a trabajadores de comercios para tener opiniones negativas hacia los manteros. Es por eso que Abdou le gritó "Mentiroso" a un cronista de TN que pasaba buscando opiniones negativas hacia los trabajadores, o justificando la represión.
Las y los manteros siguen firmes en las veredas de Once intentando no ser detenidos o protegiendo su mercadería para no quedarse sin nada. En tiempos de coronavirus, están expuestos a la adversidad de la calle y también de la policía, la otra pandemia. 


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