6 ago. 2020


Gabriela Míguez, Jefa de Hemoterapia del Hospital Posadas, describió un horizonte esperanzador sobre los tratamientos realizados con donación de plasma en pacientes con COVID-19. En diálogo con Hasta que vuelvan los abrazos, detalló el estado de los ensayos, la evolución en las personas tratadas y las distintas técnicas aplicadas en el proceso de donación. (Por La Retaguardia)


🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Giselle Ribaloff ✏ Redacción: Gabriela Suárez López 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 🖍️ Ilustración: SportelliA


—La Retaguardia: ¿Cuánto hace que se viene trabajando con la donación de plasma? ¿Tienen ya una noción de cómo funciona realmente o está todavía en etapa de observación?

—Gabriela Míguez: Todavía no se pueden sacar conclusiones. Estamos haciendo un ensayo clínico ya desde hace un tiempo, desde hace unos dos meses. Primero nosotros ingresamos sólo como recolector de plasma dentro del Ensayo Clínico Nacional que es el que se hace con Ministerio. Y después ingresó ya a nuestra terapia intensiva como parte del protocolo del ensayo, así que se transfunde bajo esos criterios a nuestros pacientes también.



—LR: ¿Se puede decir que va funcionando bien o hay que esperar hasta el final del ensayo para decir algo? Porque uno escucha muchas opiniones positivas y en este momento dan una carga de esperanza.

—GM: Es un estudio experimental. Hay más de cien ensayos clínicos sobre esto. Antes había que ver no solo que fuera eficaz sino también que sea seguro, que no les haga daño. Primero es no haga daño y después ver si ayuda. Hay estudios muy grandes, internacionales, en los cuales se vio que es seguro. El plasma de por sí es uno de los hemocomponentes que da reacciones adversas. Puede darinjuria de pulmón, reacciones alérgicas y sobrecargas cardíacas. Lo que quiero decir que es seguro que transfundiéndolo en estos pacientes, no ocasiona más reacciones adversas que las que ocasiona habitualmente. Con respecto a la efectividad, todavía es muy prematuro sacar una conclusión con solidez científica. Sí lo que se está viendo, que también es más una expresión de deseo nuestra que todos tenemos la esperanza de que vaya a dar resultado, es que podría funcionar en pacientes cuando se da en forma prematura dentro de los primeros cinco o seis días. Porque son pacientes que ellos todavía no formaron, al estar en contacto con el virus, los anticuerpos neutralizantes, y eso es lo que le aportamos con el plasma del convaleciente. No sirve para pacientes que aparentemente tienen varios días de evolución, que están ya intubados y con una gran progresión porque ellos ya tienen sus propios anticuerpos neutralizantes que puede ser que les sirvan o no. Eso depende del grado de daño que tenga el cuerpo, el grado de enfermedad inflamatoria que haya desencadenado ese virus en ese organismo. A veces el plasma se les da a esos pacientes con títulos de anticuerpos que son más bajos que los que tiene el propio paciente.

—LR: Cuándo se dice que el tratamiento funciona, ¿qué es lo que se observa para decir “esto está funcionando”?

—GM: Lo que se observa es la mejoría clínica. Acá hemos visto que más o menos a las 48 horas algunos pacientes han mejorado y se han terminado yendo de alta.

—LR: ¿Por qué no se aplica sobre pacientes graves?

—GM: Se aplica a los pacientes moderadamente graves. La idea es no aplicarlo a todo paciente que le da positivo el COVID-19. A pacientes que ya respirando al aire tienen dificultad, están taquipneicos (con respiración anormalmente rápida y poco profunda), están con una saturación de oxígeno menor a 93%; para evitarles que tengan neumonía e intubación, se les da y se los va evaluando. Repitiendo las radiografías, viéndolos clínicamente. Empiezan por ahí a no depender de la bigotera, empiezan a saturar mejor. Se evalúan clínicamente, algunos han mejorado así. Pero todavía no se puede sacar una estadística porque no se llegó a la cantidad de pacientes que se requiere. Se requieren cientos de pacientes para decir que es efectivo.

—LR: ¿Cómo es el tratamiento? Desde la persona que va a donar hasta la persona que recibe esa donación.

—GM: En realidad se comunican con nosotros o los llamamos. Son donantes que son convalecientes de COVID, a los cuales les hacemos previamente una entrevista telefónica, porque uno tiene que calificar no sólo como donante de plasma sino también tiene que calificar como donante de sangre. O sea, como donantes de sangre no tienen que tener antecedentes de situaciones de riesgo, como cualquier donante: que no ingiera drogas, que no tenga tatuajes recientes, tiene que tener más de un peso determinado, etc. Es como cualquier donante de sangre común y que no tenga riesgo de contagiar al receptor de ese plasma. Y después condiciones como donante de plasma, fundamentalmente que sea hombre o mujer sin gesta, ninguna mujer que tenga embarazo puede donar, porque las mujeres con embarazo podemos formar un anticuerpo que se llama anti-HLA, que eso está en el plasma y puede ocasionar una injuria de pulmón en el receptor de ese plasma. En los únicos lugares que se aceptan donantes mujeres gestantes, es en los lugares que pueden pasar esos anticuerpos. Hay lugares que los aceptan, hay lugares que no.
Se les hace esa entrevista, para evitar que el donante se acerque inútilmente acá. Si cumple, le damos una cita que tiene que pasar 28 días después de que hayan terminado los síntomas. Un paciente que la haya pasado no tan mal, que no haya estado en asistencia respiratoria mecánica,  que no hayan sido transfundidos. Y se los cita a una primera cita personal, en la cual se le hacen completar todas las declaraciones juradas, los consentimientos de que acepta hacer esta donación que es como una donación de plaquetas. Es con una máquina que saca sangre total, la divide, separa unos 500, 600 mililitros de plasma y devuelve el resto del plasma, las plaquetas, los glóbulos rojos. Por eso se le explica el procedimiento, se le saca una muestra de sangre en la cual se hace un hemograma, una rutina general, para adosar también los anticuerpos estos que decíamos que tienen, los anticuerpos anti-COVID y se hace la serología. Porque la donación se hace con un descartable que es de uso único, estéril, que tiene un costo bastante importante y antes de abrir ese kit nosotros tenemos que asegurarnos que la serología es negativa y que el donante convaleciente tiene un título de anticuerpos suficiente como para que le sirva al paciente que está internado.

—LR: Es difícil distinguir entre el plasma, la plaqueta y la sangre para quien no tiene los conocimientos técnicos.

—GM: Una cosa es la sangre total que es un componente que tiene a su vez varios componentes que la forman. La sangre total tiene glóbulos rojos, plaquetas, glóbulos blancos y el plasma que es el líquido que los hace circular a todos ellos. El plasma contiene anticuerpos,factores de coagulación, vitaminas, proteínas, y un montón de sustancias solubles que son las que hacen que sea líquida la sangre. Es de color amarillo el plasma y la sangre total es de color rojo. Cualquier donante de sangre común dona medio litro de sangre y nosotros después eso lo procesamos en una centrífuga que se divide en los tres componentes: glóbulos rojos en una bolsita, plaquetas en otra y plasma en otra. Y se le transfunde a cada paciente lo que necesita: al que necesita factores de coagulación se le pasa plasma; al que necesita plaquetas, plaquetas; y al que está anémico, solo los rojos. Por eso se dice que una donación de sangre salva tres vidas.

—LR: Una persona que dona plasma, ¿a cuántas personas puede beneficiar?

GM: En la donación de plasma, la cantidad que se saca depende del peso del donante. Habitualmente son unos 600 mililitros. Si es un donante más grandote puede sacarse más, porque se tiene que sacar menos de un 15 % de la globulina total que tiene ese paciente. Pero esto se lo calcula automáticamente la máquina. Habitualmente son unos 600 mililitros para un peso estándar de entre 60 a 80 kilos. Eso se divide en tres alícuotas de 200 mililitros. A cada paciente se le transfunden  dos dosis de 200 a 250 mililitros, que tienen que ser de dos donantes diferentes. Con una donación de plasma que vos dividís en tres alícuotas de 200 vas a dar la primera parte del tratamiento a tres pacientes. Con otro donante, se van a hacer la segunda dosis de otros tres pacientes, de esos tres mismos.

—LR: Vos decías que hacen falta cientos de personas tratadas con plasma para poder dar un resultado, ¿esto no es un ensayo que se haya hecho en ninguna otra parte del mundo, como para tener ya esa instancia superada?

—GM: Sí, hay un montón de ensayos clínicos que se hicieron y que no fueron concluyentes, porque en realidad para decir que una mejoría se debe exclusivamente al plasma el paciente sólo debe recibir plasma. Hay muchos estudios en donde los iguales son los que se llaman “doble ciego”, en los cuales  por azar nadie sabe, ni el paciente ni nadie, a quien le toca recibir plasma y a quien le toca recibir placebo. Y ahí sí se puede comparar la efectividad de que las mejoras fueron mayores en el grupo que recibió plasma que en el que recibió placebo. Porque si son estudios en los cuales recibieron otra medicación, vos no sabés a qué se debió la mejoría. No se sabe si es por el plasma, o si es a pesar del plasma o con el plasma. Ese es el tema, hay que hacer ensayos en los cuales solo se reciba plasma y que sean muchos pacientes, que no sean mejorías al azar y que se demuestre que es debido a esa práctica.

Sobre el final, Míguez invitó a todas las personas que se hayan recuperado, que consideren que están en condiciones de donar y que no tienen situaciones o factores de riesgo. Pueden comunicarse al sector de Hemoterapia del Hospital Posadas al 4469-9300 interno 3004, de Lunes a Sábados de 8 a 13 horas.

3 comentarios:

  1. Excelente nota, muy esclarecedora con respecto a los momentos de la enfermedad en que es posible tratar con plasma. Gracias!

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  2. Excelente nota, muy esclarecedora con respecto a los momentos de la enfermedad en que es posible tratar con plasma. Gracias!

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