14 oct. 2020






Rosa Reina, presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y trabajadora del Hospital San Martín de La Plata, fue categórica al desalentar las reuniones sociales el próximo domingo. Además, se refirió a la complejidad del trabajo en contexto de pandemia, teniendo en cuenta que quienes trabajan en las terapias intensivas se encuentran aislados/as de sus familias y casi sin descansos. También opinó acerca del uso del ibuprofeno en nebulizaciones como tratamiento. (Por La Retaguardia)

🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Rodrigo Ferreiro
✍️ Redacción: Nicolás Rosales
💻 Edición: Fernando Tebele


Hace poco más de un mes, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) daba a conocer públicamente un comunicado expresando el cansancio que sufren, por el ritmo de trabajo, las personas que se desempeñan en el ámbito médico de las terapias intensivas. El estado de situación respecto a la administración de la cuarentena para afrontar a la pandemia del COVID-19 al día de hoy resulta desconcertante. 

Día de la Madre, el dilema de qué hacer y qué no

Se viene un día especial,  en el que se pueden llegar a dar encuentros no recomendables en este contexto de incertidumbre en el que nadie sabe muy bien qué se puede hacer y qué no. Rosa, sentenció con tono firme: “Como profesional de la salud, ciudadana y madre digo: nos tenemos que cuidar, no podemos hacer fiestas ni reuniones, porque los riesgos de contagios son muy importantes. Hay muchas madres que son personas de riesgo, mayores. No hay que exponerlas. El virus en este momento está circulando mucho entre los jóvenes, que están en riesgo. Hay que ser muy cuidadosos. Nos tenemos que reunir desde la virtualidad y no desde la presencialidad. Es muy doloroso, pero es lo que tenemos. No hay otra forma, evitemos el contagio y cuidemos a nuestros familiares. Como mamá, voy  a pasarlo lejos de toda mi familia. Desde marzo, que se inició la cuarentena,  no los veo en persona. Lo importante es la comunicación, y por suerte tenemos los medios (tecnológicos) que nos permiten acercarnos”.

La situación crítica continúa

“La instancia en la que estamos es una situación todavía muy crítica. Con valores de contagios y ocupación muy altas de camas en terapia intensiva prácticamente en todo el país. Son muy pocas las provincias que están mucho más holgadas con las camas. Estamos con ocupaciones de 70%, 80%, y seguimos con ese porcentaje. Sobre todo en los centros de mayor complejidad, los más urbanos. Los hospitales, como el San Martín de La Plata, tienen muchos más servicios de apoyo para estos pacientes. Como por ejemplo diálisis, que es uno de los requerimientos más importantes de los pacientes respiratorios. Más allá de que están en una terapia intensiva con un respirador, hacen falta cuidados de otros órganos, y requieren otro tipo de soportes. Y la diálisis no está en otros lugares. Este nivel de ocupación en algunas provincias ha ido incrementándose en las últimas dos o tres semanas. Si bien pareciera haber una tendencia a la baja, como una meseta a nivel del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), nosotros queremos ser bastante precavidos al respecto. Estamos en porcentajes altos. Todavía no podemos decir que están descendiendo los casos. La información oficial a nivel país ronda el 66%”, todavía no podemos decir que hemos salido de la situación crítica”, detalló Rosa Reina.




Agotamiento en la primera línea

“El número de fallecidos reportados no es bajo. No podemos decir que esto está controlado. Hay que ser muy cuidadosos, extremar las medidas de protección a nivel de la comunidad: el distanciamiento social, el uso del tapaboca, el que cubre toda la nariz y el mentón. No aglomerarse, no hacer reuniones, etc. Lo que se sabe es que por ahora tenemos disponibilidad, por más que se amplíen las camas eso no es infinito, tiene un margen. Además, el personal (médico) es otro número finito, que es lo que está pasando. El personal infectado, sobrecargado de trabajo, porque cada uno tiene que atender muchos más pacientes del que debiera. Por una cuestión de calidad, internacionalmente delimitado, esto llega al agotamiento y al error. Se tiene que tratar de poner el énfasis en esto, disminuir la cantidad de infectados. Porque eso va a llegar a los hospitales o las instituciones de salud, y muchos van a requerir terapia intensiva”, alertó.

Acerca del uso de las terapias intensivas, Reina comentó: “Están las terapias intensivas de siempre, y las terapias intensivas que se hicieron para COVID. La mayoría  están en el mismo hospital, algunas se han destinado para otros hospitales. Más allá de la organización, el personal es el mismo. Y los pacientes no COVID también siguen ingresando. Lo que está sucediendo ahora es que se han incrementado los traumas, que habían disminuido mucho en los meses anteriores. El incremento tiene que ver con la circulación. Los pacientes traumatizados son realmente  pacientes muy graves que requieren la atención prolongada en terapias intensivas, como los de COVID. También hay cirugías que se fueron posponiendo y hay que hacerlas. Los pacientes que son sospechosos de COVID e ingresan a la terapia y después se comprueba que son negativos, tienen que ir a la terapia intensiva no COVID. Entonces, estas terapias también están con su capacidad casi al tope”.

Se supo que en algunos hospitales y, sobre todo, en clínicas privadas, se está usando el ibuprofeno ventilado (por nebulización). Al respecto, la médica opinó: “Sobre su uso no hay trabajos a nivel mundial que determinen que eso sirve. No tenemos conocimiento de que se esté haciendo un ensayo clínico. No es una forma de usar la droga que esté avalada científicamente. No tenemos conocimiento de que haya ensayo clínico de eso. Además, la nebulización en pacientes también tiene riesgos, afecta mucho la vía área, la forma de nebulizar en pacientes que están con un respirador es con un dispositivo de una calidad determinada. Algo que no está frecuentemente en la mayoría de las terapias intensivas”.

Sentirse acompañados y acompañadas

Por último, se refirió a cómo se empezó a pensar en un acompañamiento terapéutico para quienes trabajan en las terapias intensivas, a partir del cansancio físico y psicológico por trabajar en estas condiciones: “En la página de la SATI hay un mail de colegas psicólogas que hacen acompañamiento en muchas instituciones. Arman un equipo de trabajo que, escucha, acompaña, aconseja, sostiene, soporta a todo el personal de la salud y muy especialmente a los que trabajamos en terapia intensiva”.
Y en relación al nexo entre profesionales, pacientes y familias aseguró que “se están haciendo videollamadas, a través de una tableta o en celular, sea que el paciente esté lúcido, despierto o dormido,  con sedante y conectado al respirador. Lo importante es que la familia los vea, como cuando van en presencial. Dentro de lo que se puede, tratamos de que en algunos casos la familia sí pueda verlos presencialmente, con todo un protocolo. Se tiene que vestir, y tenemos que estar muy seguros de que no exponemos a las familias a que se contagien. Y lo que tenemos es un protocolo propio muy estricto para no contaminarnos nosotros. Eso hay que enseñárselo a la familia y no es sencillo. En la comunicación virtual, las familias les dejan mensajes, audios, videos, música, etc.”.

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