7 oct. 2020





La referente feminista abolicionista abordó la problemática con su crudeza habitual. Mencionó los pocos avances en relación a la trata de personas, sin dejar de dar cuenta de la complicidad policial y política para que continúe sucediendo. Además, se refirió al aumento del grooming en el contexto del aislamiento y dijo que hacen falta políticas públicas que incluyan la penalización sobre los prostituyentes, acompañada por una educación para generar conciencia. (Por La Retaguardia)


🎤 Entrevista: María Eugenia Otero/Fernando Tebele
✍️ Redacción: Nicolás Rosales
💻 Edición: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero
🖍️ Ilustración: Lorenzo Dibiase


“Seguimos en este mismo camino porque cada vez es más difícil. Es más fuerte la embestida violenta hacia nosotras, en especial hacia las mujeres, pero también hacia las chicas travestis. Es tremendo, porque hoy hacia la explotación sexual sobre nuestros cuerpos y vidas, debemos sumarle el alquiler de vientres. Somos un producto comercial para este neoliberalismo asqueroso”, comenzó su intervención Sonia Sánchez, cruda y precisa como cada vez que alza su voz contra la explotación sexual.

La trata de personas se ha profundizado

La militante feminista y abolicionista hizo referencia a los pocos cambios de aquí a 10 años en relación a la trata de personas. “No hemos hecho un cambio. Lo positivo es que tenemos una ley de trata. Que costó, no las dio el gobierno de turno, nada de eso. Los gobiernos son siempre explotadores. Nos costó a las organizaciones y al movimiento feminista llegar a una ley, que fue por el tema de Marita Verón. Luego, por el tema del Covid-19, la PROTEX (Procuraduría de Trata y Explotación de Personas) ha subido a su página los números. La trata con fines de explotación sexual está en primer lugar. El 95% representa a mujeres traficadas, prostituidas, y con ellas niñas. Además, con esto del aislamiento social, preventivo y obligatorio, se ha mutado a internet, a las plataformas virtuales. Y ahí también está lo peligroso. Porque en definitiva, el hambre cada vez tiene más rostro de mujer. La desocupación también se ha profundizado. Entonces, si no tienes trabajo, estás cagada de hambre, tienes críos a quienes darles de comer y mandarles a la escuela, bueno acá tienes plataformas virtuales para el trabajo. Total ahí no te van a penetrar vaginal, bucal ni analmente. Y entonces muchas jóvenes, y esto es lo peligroso y es bueno que los medios de comunicación también lo hablen todo el tiempo que puedan, es que tienes que tener cuidado. Porque igual, en esto de las plataformas virtuales, a través del grooming, están captando a nuestras adolescentes. Y a través de la pornografía también. Después sus imágenes son vendidas, traficadas. Y los que hacen dinero son siempre los varones dueños de estas plataformas. En este sentido creo que no hemos avanzado, la trata de personas se ha profundizado”, expresó.

La base está en la educación

Sonia Sánchez mencionó cuáles serían según su parecer las políticas públicas que podrían llevarse adelante para revertir la situación: “Tiene que haber un shock de medidas todas juntas y no por separado. Primero yo penalizaría la demanda de prostitución. A los varones (a quienes llama prostituyentes), como lo hace el modelo sueco. Con una multa bien alta, y esto (la multa) tendría que ir a las personas que son prostituidas y traficadas. También capacitaría a estas mujeres que han sido prostituidas para que fueran talleristas en temas de derechos humanos, de explotación sexual y trata. Para que, justamente, dieran estos talleres a estos varones violentos y con esto también tengan su dinero”.

Por otro lado, no se olvidó de denunciar cómo el sistema prostituyente puede funcionar gracias a un engranaje de complicidades, entre ellas el rol que cumple la policía con sus cajas chicas: “Habría que empezar a trabajar junto con esa policía, cómo parar esa caja chica. Que no solo está en la prostitución y en la trata, sino que está en los arrebatos, en el robo de celulares. Porque hay zonas despejadas para todo esto. Y esto es corrupción”, enfatizó. 

Desde su experiencia y conocimiento, indicó un país donde sí se ha podido avanzar conscientemente con intervención estatal. “En Suecia bajó la trata de personas con fines de explotación sexual. Yo tuve una charla con la embajadora de Suecia y me dijo ‘que la penalización vaya con educación’. Además, es obligatorio, desde la primaria hasta la secundaria, educación hacia las niñas y adolescentes en el tema de la prevención de la trata y la prostitución. Han hecho una encuesta a varones jóvenes y les preguntaron si les gustaría ir de putas, o a lugares donde las mujeres están siendo prostituídas para tener sexo. El 99% dijeron que no. Que les da vergüenza esa forma de actuar con las mujeres. Para mí, la base está en la educación. Porque se empieza a educar a varones no violentos", contó. 

El proxenetismo y los varones que van de putas

Sánchez tiene una mirada crítica hacia AMMAR (La Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina), y así lo expresó: “El proxenetismo está entrando, me refiero a AMMAR, que para mí es el sindicato del proxenetismo en la Argentina, a las universidades a hablar de prostitución y feminismo. El feminismo no es sinónimo de proxenetismo. Además, todas, todos y todes tenemos que ponernos a derecho, porque Argentina es un país abolicionista. AMMAR necesita captar a nuestras jóvenes”.

Como es su costumbre, interpeló a las mujeres para mirar dentro de sus casas: “Los varones que van de putas, los torturadores prostituyentes, viven en nuestras casas, ahí debemos hacernos cargo. Porque los varones tienen impunidad. Están pidiendo adolescentes de 14 años. Niñas para ser prostituidas, traficadas. ¿Cómo paramos esto?”, se preguntó.

Desconstruir con abolicionismo

“Las personas que somos abolicionistas no tenemos un mango. Tenemos solo el cuerpo y la palabra. Para mí, como mujer feminista y abolicionista, la base es la educación. Que nuestros adolescentes, nuestros niños, puedan comprender la violencia, que es la prostitución. Y luchar como sociedad para desconstruir esta masculinidad violenta. Para mí, no hay otra. Digo, políticas públicas con perspectiva en derechos humanos, abolicionista. Una justicia con perspectiva feminista. Que no la tenemos”, agregó.

Por último, Sonia también dijo que hacen falta cambios desde los rangos ministeriales del actual Gobierno nacional: “Tenemos hoy un Ministerio de Las Mujeres de Género y Diversidad que no reconoce a la prostitución como violencia. Por la tanto, para Elizabeth Gómez Alcorta (a cargo del flamante ministerio), si mañana la cagan a palos y le matan a una prostituta... de hecho la Casa del Encuentro subió los números de femicidios desde que empezó la pandemia, entre ellos hay 4 mujeres prostituídas que las mataron, pero bueno... para ella la prostitución no es violencia, son gajes del oficio. Cuando al principio dije que se profundizó esto, también se profundizó desde el Gobierno. Vivimos en una democracia pero tenemos que seguir cuidándola, porque es una democracia asquerosamente neoliberal. Eso lo tenemos que nombrar también, no podemos callarnos. La otra vez, el Ministerio de Desarrollo, a través de su ministro Daniel Arroyo, había introducido a la prostitución como un trabajo dentro de la economía popular”, señaló en referencia a un formulario que tuvo que ser bajado de la web por el repudio en la redes sociales. 

“Desde los medios de comunicación todo es cosificación hacia las mujeres. Desde no hablar de mujeres en situación de prostitución y sí hablar de trabajadoras sexuales. Las personas que se dedican al periodismo deberían tener capacitaciones de género”, concluyó. 

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