27 nov 2020




Idolatrado y denostado casi con la misma pasión, Maradona tuvo un despedida tan caótica como su vida. "Es un acto de tristeza colectiva", aseguró Ariel Scher en La Retaguardia, en un segmento que compartió junto a Gustavo Campana ("No hay forma de explicar lo que fue Diego"). Ambos periodistas lo recordaron desde el cariño. También pensamos junto a ellos la pata incómoda de opinar sobre su personalidad y esa vida privada que siempre fue tan pública. El hospital de Lanús en el que nació, la cancha de Argentinos Juniors, donde comenzó a mostrar su brillo futbolístico inigualable, entre otros lugares emblemáticos de su vida, se convirtieron en santuarios. Uno de los dibujos realizado por un niño/a lleva la frase con la que titulamos. (Por La Retaguardia)

Foto de portada: El santuario frente a un mural de Maradona en el Estado de Argentinos Juniors que lleva su nombre 📷 María Eugenia Otero
✍️ Redacción: Paulo Giacobbe
🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero
📷 Fotos Lanús: Paulo Giacobbe
📽️ Video Paternal: María Eugenia Otero
📽️ Video cortejo fúnebre: Natalia Corso de Castro
💻 Edición: Fernando Tebele/Paulo Giacobbe





El sol de la mañana lastima en la reja de entrada del Hospital Interzonal De Agudos Evita, ubicado en la por ahora calle Rio de Janeiro número 1910, de Lanús Oeste, Provincia de Buenos Aires. 
Poco a poco, la reja, se va nutriendo de mensajes de despida para Diego Armando Maradona. La bandera argentina a media asta. Prácticamente no hay quien pase sin sacar una foto. 


Cuenta la leyenda que en el Hospital Evita los pies de Diego fueron registrados con tinta. “No queda nada acá de eso, desaparecieron todas esas cosas, se las llevaron, alguien”, revela un enfermero que también nació en ese hospital haciendo referencia a la documentación sobre el nacimiento de Diego. “Ahora van a cambiar el nombre de la calle y van a poner una placa, la placa ya esta, va a venir Enrique”, afirma entusiasmado. Héctor Enrique fue campeón del mundo en 1986 junto a Diego. 

   
Existe un proyecto de Ordenanza en el Consejo Deliberante impulsado por la “Unión de Clubes de Barrio de Lanús” para cambiarle el nombre a la calle Rio de Janeiro por la de Diego A. Maradona. La idea era que se cambiara para el cumpleaños número 60 del astro deportivo, un homenaje en vida. Es de suponer que ahora, velozmente, “El Evita” dejara de estar ubicado en la calle que recuerda a una ciudad costera de Brasil, para homenajear al 10 de la selección, quien dando dos saltitos en el cirulo central de un estadio de Turín, desconcertó a por lo menos tres jugadores de la Verdeamarela y segundos después, haciendo chocar a dos de los cuatro jugadores de la defensa rival, dejo a Claudio Caniggia mano a mano con un arquero que solo podrá arrastrarse por el césped. La pelota movió la red como si se tratara del viento y el 1 a 0 fue definitivo, allá por los años 90. 







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