9 feb 2021

Dos periodistas de La Retaguardia simularon ser una madre desesperada y una hija decidida a realizarse un aborto para develar como trabajan las organizaciones antiderechos. Llamaron al teléfono que figuraba en un folleto entregado en mano por una mujer junto a un banquito verde y violeta a metros de un CeSAC porteño. En esa “Consejería” les transmitieron información falsa y les ofrecieron realizar una ecografía en forma gratuita para que desistieran de abortar. La Red Latinoamericana de Centros de Ayuda para la Mujer, vinculada a la Iglesia Católica, es la organización que milita activamente para convencer a las personas de que el aborto es una práctica peligrosa e infundirles temores sin fundamento con el objetivo de evitar interrupciones de embarazos. De la felicitación porque “vos ya sos mamá” a las fotos de los “bebés rescatados del año”. (Por La Retaguardia)

🔎 Investigación periodística: María Eugenia Otero y Agustina Sandoval     ✒️ Redacción: María Eugenia Otero 🖥️ Edición: Fernando Tebele
📷 Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

—Quizá te llame la atención que sea un hombre el que te llama. 

Por supuesto produjo impacto que fuera un varón quien devolviera la llamada, que antes había ya sido “filtrada” por una telefonista que pidió nuestro número primero, y por otra mujer que nos explicó que íbamos a ser llamadas por “un especialista”, después. Es impactante pero no causa sorpresa que sea un varón quien se pone al frente de la lucha contra el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

—Me dijeron que me iba a llamar un especialista, ¿sos vos, sos médico?
—No soy médico, soy especialista del CAM. 

La sigla significa Centro de Ayuda para la Mujer, y forma parte de una red que trabaja en toda Latinoamérica. Es una organización con personería jurídica que se presenta en su página como sin fines de lucro, y “comprometida a defender la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, de conformidad al Magisterio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana”. 
Un Centro de Ayuda para la Mujer (CAM), según indican, busca ayudar a la mujer embarazada que ha decidido abortar, para que “opte libremente por la aceptación de su maternidad, a efecto de proteger y preservar su dignidad”.

—Mi hija tiene 20 años. Está embarazada y no lo quiere tener. Ella está reconvencida. Estuvo averiguando y pensando cómo resolverlo. 

Así empezó la conversación, luego de que el “especialista” nos ofreciera ayuda y nos asegurara que solo quería brindarnos tranquilidad. A pesar de su promesa, intentó sembrar el miedo transmitiendo información falaz acerca de los “terribles peligros” del aborto con medicamentos y las consecuencias del “síndrome postaborto”.

El Misoprostol provoca un desprendimiento uterino

La información que brindan estos militantes antiderechos acerca del procedimiento de interrupción de embarazo con medicamentos está dirigida a convencer a las personas de que no aborten por temor a lo que pueda pasarles: 

”El Misoprostol, además de estar instalado como un comercio liso y llano, es una droga que no es para aborto. Produce el aborto como efecto secundario. Se creó para úlceras gástricas. Por eso provoca como efecto secundario un sangrado. Sí o sí es un desprendimiento uterino. Lo que hace es el desprendimiento del embrión. El problema de eso es que no sabemos lo que puede pasar, ni ellos tampoco saben lo que puede pasar, con esto que te ofrecen tan libremente. El sangrado puede ser cinco minutos, como puede llegar a terminar en una cirugía. Porque es incontenible. Según el grado de gestación que tenga el bebé hay dos opciones: que sea más o menos naturalmente, o tenga que ser a través de una cirugía. Un legrado u otro tipo de cirugía más compleja aún”. 

La médica generalista Viviana Mazur, referente de Interrupción del embarazo en la Coordinación Salud Sexual, Sida e ITS de la CABA, sonríe entre la ironía y la bronca al escuchar las supuestas consecuencias de la práctica que realiza desde hace décadas acompañando a mujeres a llevar adelante sus decisiones. “La verdad es que me llena de indignación escucharlos decir semejantes barbaridades solo para amedrentar... Pasan todos los límites”, afirma, y pasa a explicar: “El Misoprostol se usa desde hace décadas en medicina para interrumpir embarazos así como para ayudar en partos, y también para frenar hemorragias postparto. Justamente por este último uso fue incluido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como uno de los 200 medicamentos esenciales. Es verdad que también se usaba como protector gástrico asociado al Diclofenac en los tratamientos crónicos para el dolor particularmente en ancianos (el Oxaprost) pero justamente eso es muestra de lo conocido que es el medicamento y de su comprobada inocuidad y no de lo contrario”. Mazur señala que “lo que se vio hace muchas décadas con su uso es que provoca contracciones uterinas que en personas embarazadas generan el desprendimiento y expulsión del saco gestacional, tal como sucede con un aborto espontáneo. Y que por su efecto ‘retractor’ hace que el útero quede contraído luego de la expulsión del saco y no se produzcan hemorragias. El Misoprostol es uno de los tratamientos de elección cuando alguien tiene una hemorragia luego de un parto ¿Por qué no dicen eso en la información que dan? ¿Por qué no respetan el derecho a la autonomía en las decisiones? Tienen que ocultar, engañar y asustar para tratar de torcer una decisión consciente basada en un deseo (o en no deseo, al menos de maternar)”.

“Miente, miente, que algó quedará”, ironiza Ruth Zurbriggen, de la Colectiva Feminista La Revuelta de Neuquén. “La estrategia de mentir es tan autoritaria como extendida en los grupos fundamentalistas de toda la región y en todos los países donde ocurrieron procesos de despenalización y legalización del aborto”, dice. 

Con el objetivo de “salvar vidas del aborto en toda América Latina”, esta organización capta a las mujeres que han decidido abortar ofreciéndole Consejerías que propician “todo lo contrario al aborto, porque la idea nuestra es que vos conozcas algunas opciones para que decidas más libremente que lo que te ofrece la Industria del aborto”. Hablan de la Industria del aborto, con un discurso que intenta confundir acerca del aborto legal, desentendiéndose de sus propias responsabilidades sobre la verdadera industria que implica el aborto clandestino, que se sostuvo durante décadas por el accionar de organizaciones que trabajan contra los derechos y las libertades.

Este es el folleto de la "Consejería" antiderechos




Te felicito porque ya sos mamá

Nuestro “consejero” afirmó varias veces que para tomar una decisión realmente libre hay que contar con información. El dato más saliente y repetido fue que un aborto legal implica poner en riesgo la vida. Se hizo lugar también para felicitarnos a ambas, asegurando que ya éramos madre y abuela. “Yo te felicito, porque en realidad, vos ya sos mamá, el tema es qué decisión tomás ahora. Me pregunto si vale más la pena poner en riesgo tu vida y la salud con una automedicación, algo sobre lo que no tenés mucha información. Me pregunto qué es lo peor que podría suceder si siguieras con el embarazo. Hay infinidad de casos que quedaron embarazadas y terminaron sus estudios igual e hicieron su vida de la misma manera. Inclusive teniendo un embarazo inesperado en un momento de su vida en que no lo querían; entonces, eso por ahí también es bueno verlo, darle una adopción por lo menos, pero ¿vos creés que vale más la pena poner en riesgo tu vida?”, preguntó en su intento constante de generar más temor a personas que se presentaban con dudas.

No queremos cumplir con la ley

Zurbriggen se refirió al modo en que actúan estos grupos fundamentalistas: “Se organizan y desviven por impedir que alguien lleve adelante sus decisiones, sus deseos, sus proyectos. Ahí el autoritarismo desmedido que les caracteriza. No les importan las leyes ni los procesos democráticos de debate. Nada de nada. Desoír es parte de su modus operandi”, define. 

—Nosotros queremos cumplir con la verdad, no tanto con la ley, porque para nosotros la ley no es una verdad. Por eso hacemos la consejería en función de eso otro. 

Eso otro que intentan en sus consejerías antiderechos es obligarnos a parir, ignorar nuestros deseos, e impedir que tomemos decisiones de manera libre e informada. Brindan información mentirosa para que, por temor, decidamos ser madres, a pesar de que la interrupción de embarazo es un procedimiento muy seguro si es practicado con los instrumentos y en las condiciones adecuadas. 

El “especialista” nos aseguró que las autoridades de Salud Pública “tienen una intención muy clara” y que “es más fácil hacer lobby o bandera de un montón de cosas que no son ciertas, asustando peor inclusive, metiendo un miedo mucho mayor a las chicas en la cabeza, que tienen que ver con cuestiones de problemas económicos, que ellas no saben cómo van a hacer para sostener a una criatura, que no tienen una pareja estable. En función de todos esos miedos que ya les meten en la cabeza, les dan esas soluciones fáciles sin mostrarles las consecuencias”.

Someternos a ese momento de sensibilidad profunda

En su página se enorgullecen de que gracias al esfuerzo y dedicación de cada miembro de los diferentes CAMs a nivel Latinoamérica atendieron a 8730 mujeres con la intención de abortar, solo durante el primer semestre del 2020.
Probablemente a esas mujeres también les metieron miedo para que no interrumpieran sus embarazos e intentaron convercerlas para realizarse una ecografía porque “a partir de poquitas semanas ya se puede escuchar el latido y se puede observar el corazón”.

—¿Por qué no lo hacen eso en un hospital público? Por que el impacto que genera escuchar el latido de un hijo, de una criatura por nacer, saber que todo está bien, genera un impacto sobre la persona que por ahí va en contra de lo que la salud pública en este momento está exigiendo. Lo que hoy es legal en la Argentina, la Ley del Aborto, la interrupción libre si se quiere, tampoco es libre porque la información que están entregando no es absolutamente correcta y no te muestran que tu hijo está bien y que le está latiendo el corazón… No te someten a ese momento de sensibilidad profunda, es posible que ellos logren su cometido más rápidamente” —dijo intentando convencernos de aceptar una ecografía gratuita.

Las CAM, en su página, muestran fotos de los “bebés rescatados” cada año. Seguramente a las mujeres a las que convencieron de seguir adelante con sus embarazos les hicieron escuchar sus latidos, las felicitaron porque “ya eran mamás”, las asustaron por lo que pudiera pasarles y les generaron culpa por querer decidir sobre su cuerpo. Por desafiar el mandato de la maternidad.

Como no lograba herir nuestra sensibilidad con las amenazas de un corazón latiendo, el “especialista del CAM” insistió, en tono paternalista, con el terror como estrategia, intentando asustar con la posibilidad de un embarazo ectópico: “es muy importante que ella se haga una ecografía porque no podemos estar hablando nosotros en el aire si no sabemos en qué situación está ese embarazo. ¿Qué pasa con los embarazos ectópicos? Son embarazos que se forman fuera de lugar y son muy riesgosos para la salud de la mujer”. 

Los CAM publican las fotos de los "bebés rescatados" cada año en su página web








El problema de haber eliminado un hijo es mucho mayor

En su cruzada contra los equipos de salud que garantizan derechos desde el sistema público, el militante católico nos aseguró que “te dan Misoprostol como si fuera caramelo”. Pero también arremetió contra el trabajo de las organizaciones: “En Salud Pública te ofrecen una consejería y se supone que hay unas socorristas, que así se llaman, es un grupo feminista... yo te lo digo así sin tapujos con toda la libertad, que te ofrecen ayuda en el postaborto. Una vez que te sometiste al tratamiento, sea cual fuere, ellas te ofrecen asistirte, ayudarte a llevar ese día después, porque no pueden negarte que existe ese postaborto, te ofrecen la ayuda desde esa consejería llamándose socorristas y eso no está sucediendo. Nosotros en el CAM estamos atendiendo todos los días muchos casos de chicas que las han dejado solas. Es terrible la situación”, se mostró preocupado.

La socorrista neuquina nos relata el trabajo que sostiene la red que integra, mientras estos grupos despliegan sus estrategias del pasado: “En Socorristas en Red y en tantas otras redes que existen en Argentina, nos articulamos para acompañar las decisiones y deseos de quienes llegan a nuestras colectivas. Reivindicamos nuestra Red como una red de afectos también. Saben contra quienes ir, por eso nos nombran. Porque saben que siempre acompañamos abortos voluntarios y que somos una red ineludible a la hora de hablar de aborto en Argentina. Hay una larga y ancha experiencia en prácticas de cuidados feministas que van dejando huellas y extendiendo las sensibilidades con respecto a los abortos y a quienes abortan. Saben que este accionar socava muchas de las bases estigmatizantes y de las prácticas de las hegemonías médicas. Por ello se meten con socorristxs en este caso. Hay un acumulado inmenso de estos años, hay una decisión de seguir acompañando a partir de haber logrado la aprobación de la Ley que permite el aborto voluntario hasta la semana 14 de gestación inclusive, es decir el aborto que no necesita explicitar motivos. Saben de la potencia de ese texto de ley, que es más que un texto”. 

A pesar de las intenciones expresadas por el miembro del CAM, en un momento de la conversación teléfonica las periodistas le hablaron del temor a ser víctimas de una situación de violencia por parte del “hombre de la casa”, si llegara a enterarse del embarazo. El especialista en ayudar a las mujeres escuchó, repreguntó y cambió de tema inmediatamente. De cuidar a las mujeres de las violencias machistas, ni hablar.

“Esto no lo estoy diciendo solamente para asustarte o para darte una información equis”. Con el notorio fallido incluido, nuestro consejero se despachó con el supuesto síndrome postaborto:

—Esto está investigado. Desde el momento que la madre se entera que se está gestando una vida en su vientre, desde ese momento en que ya sabe que va a ser mamá, su cabeza toda su psiquis se prepara para eso. Más allá de esos miedos que son muchos, que se superan en muy poco tiempo, el problema de haber eliminado un hijo es mucho mayor y lo va a llevar durante toda su vida. Y ni te digo si usaron una droga de la que se desconoce el tratamiento y demás, usarla libremente como está proponiendo ahora Salud Pública trae consecuencias para ella. ¿Te imaginás lo grave que sería eso para ella? 

La médica generalista consultada contrapone su experiencia de muchos años en Consejerías que se proponen que las personas ejerzan sus derechos plenamente: “No hay estudios realizados validados por un correcto método científico que lo demuestren. Sí hay estudios —en miles de mujeres— comparando depresión entre aquellas a las que se les dio acceso a un aborto y otras a las que se les negó. Sus resultados muestran que la depresión y las consecuencias psíquicas son mayores en el grupo al que no se le dio acceso. Ni que hablar de la prevalencia de la depresión postparto... 
Sabemos que cada mujer vive distinto la forma en la que atraviesa las decisiones tanto de interrumpir, como de continuar un embarazo... y eso está sembrado de múltiples circunstancias subjetivas en las que se cruza su propia historia, su momento vital, sus vínculos afectivos, su soporte social familiar económico laboral. Todo eso abona a un momento único que se intersecta en la decisión —dice Mazur—. El rol de las Consejerías, las reales, auténticas, basadas en derechos, es poner a disposición información veraz, científicamente validada y crear espacios de reflexión para que todo ese universo que se pone en juego le permita a la mujer tomar una decisión con la mayor autonomía posible”.

—Quiero que vos estés tranquila, llamáme cuando quieras, no importa la hora —dice el consejero con complicidad al cierre de la comunicación. 

Lejos de volver a llamar, es imposible no pensar en todas aquellas pibas que, angustiadas y vulnerables, son empujadas a “decidir” seguir adelante con el embarazo y parir. “Es muy difícil, porque es como discutir con el medioevo...”, se enoja Mazur, mientras atiende una llamada tras otra con consultas acerca de interrupciones de embarazos, responde mensajes del 0800-222-3444 y deriva pacientes a efectores de salud que responden según indica la ley 27610.
“El fascismo de ellxs de cada día podría ser la frase que englobe prácticas tan crueles y dañinas como estas que despliegan. Hay que prepararse para otras que van a usar. Parece una batería de acciones. Todas dedicadas a intentar imponer un dogma: abortar está mal”, nos asegura la socorrista Zurbriggen, quien se muestra muy lejos de retroceder ante estos embates: “Sabemos que tenemos la potencia de la ley a nuestro favor. Sentimos en nuestros cuerpos que fue la ley más colectivamente luchada y eso anima nuestras esperanzas para hacerla vivir en las instituciones y para seguir acompañando a quienes necesitan abortar y quieran que lxs acompañemos. Eso les asusta. Por eso mienten. Por eso necesitan denostar. Son el atrás”. 

Quienes quieran conectar con la red de socorristas para ser acompañadas: www.socorristasenred.org
Para acceder a información y equipos de salud para la interrupción voluntaria de embarazo de manera segura: 0800-222-3444. Línea gratuita del Ministerio de Salud de la Nación.

2 comentarios:

  1. no es posible que manipulen a las mujeres de esa manera , la informacion se debe basar en la ciencia , no en rumores, creencias o mitos , las mujeres tienen derecho a estar bien informadas ,es claro que este "CAM" no tiene personas profesionales responsables que se basen en informacion cientifica ni etica

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