7 may 2021



La actual interventora de los servicios de inteligencia, Cristina Caamaño, recibió ayer por la mañana a Carlos Lordkipanidse y Carlos Loza, integrantes del Encuentro Militante Cachito Fukman. Fueron en representación de miles de firmas que apoyaron un petitorio entregado al presidente Alberto Fernández el 3 de diciembre pasado exigiendo la apertura de archivos de los años del genocidio. Les mostraron varios muebles con fichas, entre ellas una de espionaje, siempre ilegal, al sobreviviente de la ESMA Enrique Fukman, fechada en 1986. El mensaje de Nora Cortiñas para Caamaño. (Por La Retaguardia)


🎤 Entrevista y redacción: Nicolás Rosales 
📷 Fotos: Natalia Bernades/La Retaguardia
💻 Edición: Fernando Tebele



Los dos Carlos caminan con pasos firmes dejando a sus espaldas el fondo de la Casa Rosada bajo un sol otoñal. Uno de ellos es Carlos “Sueco” Lordkipanidse y el otro es Carlitos Loza. Ambos son  sobrevivientes de la perversidad de la ESMA durante el genocidio, e integran el Encuentro Militante Cachito Fukman. 

Desde este espacio, habían convocaron a una conferencia al mediodía en la Pirámide de la Plaza de Mayo, que también derivó en charla con La Retaguardia.

Lordkipanise y Loza se reunieron ayer a las 11 de la mañana con Cristina Caamaño, interventora de la AFI (Agencia Federal de Informaciones ex SIDE), en la sede de los servicios de inteligencia, apenas a 40 metros de la Casa de gobierno.  La cita es una respuesta del gobierno nacional a una rápida y nutrida juntada de firmas que el EMCF entregó en la Rosada hace algunos meses con la exigencia de la apertura de todos los  archivos de la dictadura. 

Al culminar la reunión, en diálogo con La Retaguardia, bajo la sombra de la pirámide, El Sueco, claramente conmovido y algo ansioso por expresar sus primeras sensaciones dijo: “Nosotros vinimos acá con una premisa clara que es la que se manifestó en el petitorio que le habíamos presentado previamente al Presidente Fernández, que como ya se sabe nos mandó a contestar en primera instancia por el Secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, con una respuesta absolutamente insuficiente. Por lo tanto presentamos una nota, y en lo que consideramos un salto cualitativo, nos llamó la interventora y nos citó en la AFI. Si bien no nos agradó, concurrimos a la cita. Respecto al petitorio presentado exigimos saber el paradero de los desaparecidos, los lugares donde estuvieron detenidos, quiénes son los responsables, y dónde están los niños y niñas apropiados”.

En referencia a la respuesta recibida contó: “Ellos tienen esto que han encontrado que son los famosos archivos, y que nos mostraron. Son tres muebles grandes, de un conjunto de trece en total, o sea que faltan diez. Nos dijeron que supieron de estos faltantes por unas fotos viejas que encontraron. La pregunta que nos hacemos es, ¿dónde está la información faltante? Por ahora no sabemos”.

Por otro lado hizo referencia a ciertas limitaciones burocráticas: “La información que ellos nos brindaron a nosotros fue de carácter personal. Lo que quiere decir que tiene que venir una víctima o familiar a buscar su información. No dan información por el cumplimiento de una ley, que desconocemos. Esta respuesta, entre otras cosas, fue la que esperábamos. También les entregamos el petitorio que habíamos hecho en mano y que lo firmaron como recibido. Además nos transmitieron que, a pedido de la justicia, este material está disponible”, y en varias ocasiones fue utilizado en juicios por crímenes de lesa humanidad. Para acceder a esa información personal se puede escribir al correo electrónico [email protected]

El mensaje de Norita para Caamaño

En el transcurso de la reunión, El Sueco puso sobre la mesa un mensaje muy especial para Caamaño. “Cuando le conté a Nora Cortiñas que íbamos a venir, me dijo: `Bueno, haceme un favor, cuando hables con ella decile que en la información que le hicieron llegar a Madres de Plaza de Mayo, me encontré con una ficha mía que dice que me espiaron cuando yo estaba entrevistando a una delegación internacional. Decile a la doctora que sé que me han espiado en cada uno de mis pasos, pero que lo que yo quiero saber es el destino de mi hijo”. Hace algunos meses, el gobierno entregó a varios organismos de derechos humanos carpetas de espionaje a sus integrantes. En ese paquete estaba la ficha a la que se refiere Norita.





Expediente Fukman

Lordkipanidse hizo una pausa, y visiblemente emocionado detalló que le mostraron una ficha con material de espionaje sobre su querido compañero de militancia, Enrique Cachito Fukman, quien falleció en 2016. “Cuando nos muestran el material, que fueron tres personas, uno de ellos me dice: 'Acá tengo algo que te puede interesar, la ficha de Cachito Fukman’. Que está elaborada en el año 1986, en plena democracia. Se nota que hay una investigación, un seguimiento a él y a un grupo de personas. Investigaron todos los viajes que hizo al exterior, con quien se reunió, donde militaba en esa época”, dijo acongojado como cada vez que pronuncia su nombre.

Lordkipanidse dejó ver cierta disconformidad por el resultado de la reunión: “Sigue habiendo una confusión de qué es lo que queremos. Por eso en el petitorio lo dejamos claro”, pero remarcó una diferencia con gestiones anteriores: “Esta administración puso mucho esmero en deslindarse de todas las administraciones anteriores en función de la tenencia de este material, y que el mismo no se haya hecho público nunca. Lo que implica una situación compleja, porque pasaron gobiernos que responden a la línea política, o fueron muy cercanas o iguales a la del actual”.

Carlos Loza agregó: “Además de los archivos metálicos como los mencionan, está el álbum de fotos que estaba ahí adentro en un armario, que salió en los medios. Y en el altillo encontraron material deteriorado, sucio, viejo, comido por ratas. Lo que nos dijeron además, es que ellos no tienen otros archivos; y que los que están, los están digitalizando. Nos entregaron una carpeta sobre este trabajo que vienen haciendo”.

Por último, ambos coincidieron en una misma sensación: perciben que se trató de una respuesta burocrática. “Nos respondieron de manera autómata”, culminó el Sueco. 





El documento completo entregado a Cristina Caamaño

Buenos Aires, 6 de mayo de 2021

Sra. titular de la
Agencia Federal de Inteligencia (AFI),
Dra. Cristina Liliana Caamaño Iglesias Paíz
S/D:

El 3 de diciembre pasado presentamos un petitorio con miles de firmas requiriendo al Presidente de República que permita el acceso a los archivos de las Fuerzas Armadas y de los organismos de inteligencia. Esta presentación originó el expediente electrónico  EX-2020-84314346-APN-CGD#SGP. Dado que la nota recibida por parte de la Secretaría de Derechos Humanos no respondió al pedido realizado, en febrero reiteramos la solicitud mediante una nueva nota al Presidente, encontrándonos aún a la espera de una respuesta. 

En ese contexto, mediante la presente nos dirigimos a Ud. en su calidad de titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, ex SI - SIDE), en el marco de los compromisos asumidos por el Estado Argentino en materia de lucha contra la impunidad y lo estipulado por la ley 27.275 de acceso a la información pública y con la apremiante necesidad de exigir el cumplimiento urgente de las medidas necesarias para el acceso a todos los fondos documentales que se encuentren en poder del organismo a su cargo y que guarden relación con la planificación y ejecución del plan genocida que comenzó a implementarse en nuestro país en las postrimerías del año 1974 y que se sostuvo hasta pasado el año 1983. 

Durante el período mencionado, la entonces Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) ocupó un lugar importante a la hora de recabar información para futuros secuestros de personas; tuvo un rol aglutinador con los servicios de inteligencia de cada fuerza y un papel central en la coordinación represiva del Plan Cóndor; todo esto además de haber tenido bajo su control, en colaboración con el Batallón de Inteligencia 601 del I Cuerpo de Ejército, al Centro Clandestino de Detención “Automotores Orletti”.

Sabemos que la Central de Reunión Informativa (CRI) del Batallón 601 estaba integrada por las áreas de inteligencia de la Marina, Aeronáutica, Policía Federal, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, Servicio Penitenciario Federal; así como por agentes de la propia SIDE (actual AFI); y que -en su organización interna- uno de los grupos de la CRI (el abocado a producir información destinada a la persecución a militantes de organizaciones de otros países como Tupamaros o el MIR chileno) funcionaba en instalaciones de la propia SIDE . Sabemos también que las “comunidades informativas” de cada zona, subzona y área en que se dividió al país, debían aportar información a la Central de Reunión Informativa del Batallón 601.

Todas las instituciones producen y reciben documentos, en sus diversos soportes, de acuerdo a las misiones y funciones establecidas en sus normas, a su estructura orgánica y a regulaciones procedimentales (sean éstas derivadas de manuales de procedimiento administrativo interno o de normas de entidades superiores). Las áreas de inteligencia del Estado no son una excepción y -al contrario- la masa de información que estas áreas plasmaban en distintos documentos que circulaban por la "comunidad informativa" era de vital importancia para la ejecución del plan de exterminio.
Sabemos acerca de algunos documentos generados por otros elementos de esta “comunidad informativa”. Por ejemplo, en la ESMA se generaron al menos cinco tipos documentales distintos en el accionar represivo. En los testimonios que brindamos tanto en el Juicio a las Juntas como en la “causa ESMA”, los y las sobrevivientes identificamos: 

1) Fichas de secuestrados en las que se asentaba información básica de cada persona llevada a la ESMA. Estaban microfilmadas en un total de 10 (diez) rollos y en cada uno entraban unas 500 (quinientas) de estas fichas personales. De cada uno de estos rollos de microfilm se realizaron tres copias.

2) Legajos de secuestrados, que se conservaban encarpetados en ficheros colgantes, y remitían a las fichas antes mencionadas

3) Un libro de grandes dimensiones en el que se anotaba a cada secuestrado que ingresaba en la ESMA; con dos columnas al final (una columna con una “L” para los liberados y una columna con una “T” que indicaba como destino final la muerte)

4) Fichas de blancos (también mencionadas como “fichas mil” o “casos mil” por la forma de numeración), con carpetas de solapas, que contenían datos de personas que se fijaban como “blancos”: personas a las que todavía no habían podido secuestrar, pero sobre las cuales contaban con algún dato que los convertía en futuras posibles víctimas.
5) Expedientes referidos a organizaciones políticas.

Por otra parte, múltiples testimonios de familiares de desaparecidos/as refieren que el Comando de Institutos Militares, con sede en Campo de Mayo, centralizaba las listas con información sobre el paradero de las personas detenidas-desaparecidas. Esta referencia es dada por familiares que, en la búsqueda de sus seres queridos, recorrían todas las oficinas posibles preguntando ¿dónde están?, y eran derivados al Comando de Institutos Militares que recibía diariamente -por parte de los distintos elementos de la “comunidad informativa”- las listas de las personas que estaban secuestradas en manos de las distintas fuerzas.

Dada la modalidad de funcionamiento de la comunidad informativa, y las misiones y funciones de la SIDE, entendemos que la actual AFI debe tener, en sus fondos, documentos producidos por la entonces SIDE, lo que incluye los envíos de información de los demás elementos que conformaban esta "comunidad informativa" al servicio de la represión.

Por todo lo expuesto, y al tomar conocimiento de la puesta en marcha en 2020 del “Programa de Protección de Registro y Archivo”, es que:

1 - Solicitamos se nos informe si fue realizado ya un relevamiento de los archivos en la totalidad de las locaciones bajo jurisdicción de la AFI. En caso de que la respuesta sea afirmativa, solicitamos se nos entregue copia del informe de dichos relevamientos. En caso de que aún no se hayan realizado, solicitamos se nos informe si se encuentra planificado dicho relevamiento, en qué plazos y cómo se realizaría.

2 - Solicitamos se nos remita copia de la documentación que se encuentre en poder de la AFI (trátese de su oficina central en la sede de 25 de mayo como en sus distintas dependencias) que esté relacionada con el accionar de la comunidad informativa, particularmente en relación a las tareas de inteligencia naval, inteligencia militar e inteligencia aeronáutica; y referida a detenciones, seguimientos o “blancos” de detenciones, centros de detención, niños y niñas nacidas en cautiverio y sus destinos.
En relación a este pedido, sabemos de ocasiones en las que el área respondió a pedidos de información del Poder Judicial (por ejemplo, ante el Juzgado Federal 12 de Comodoro Py a pedido de Alejandrina Barry; o en el marco de la investigación por la causa AMIA) pero en las que las copias de la documentación han sido brindadas de forma desordenada, descontextualizada e inclusive parcializada (entregando, como en el caso de Barry, distintos documentos ante el mismo pedido realizado en distintos momentos). 

3 - Por lo mencionado, solicitamos que el relevamiento, y la documentación que se remita, se entreguen dando cuenta de su contexto de producción: siguiendo el orden original en el que estaban los documentos, dando cuenta del vínculo archivístico de la documentación con los demás documentos del fondo, explicando qué área o sección produjo dicha documentación, cuáles eran sus competencias, a partir de qué normativa esas áreas producían esa documentación, cómo producía esa información, a través de qué medios la conseguía y a quién se la enviaban. 

4 - Asimismo, y a efectos de dar un cumplimiento efectivo al acceso a la información, requerimos que en caso de que los documentos contengan algún tipo de codificación propia de la institución (siglas, nomenclaturas, etc) se adjunte la información necesaria para que los documentos sean inteligibles.

5 - En ese sentido, es que solicitamos se nos informe si ya fue realizado un relevamiento de la normativa y la estructura; específicamente en lo referido a las normas por las que se rigió la SIDE y la estructura orgánico-funcional que adoptó, contemplando su evolución y posibles cambios en el período que nos interesa.

6 - Considerando que el convenio firmado con la Biblioteca del Congreso de la Nación  contempla la digitalización y microfilmación “de la totalidad de la documentación relacionada a la última dictadura cívico militar”; solicitamos se nos informe si ya fueron realizadas las tareas de identificación, clasificación y descripción necesarias para que esas imágenes aporten la información relativa a los contextos de producción de esos documentos. En caso de que sí haya sido realizada esa tarea, solicitamos se nos remita copia del cuadro de clasificación de cada uno de los fondos identificados, así como de los inventarios y todos aquellos instrumentos de descripción que se hayan confeccionado para garantizar las posibilidades de recuperar información en contexto de esos documentos. 
Cada día que pasa sin que el Estado salde la deuda que tiene en materia de apertura de archivos y sin que implemente políticas archivísticas serias, planificadas,  que garanticen la preservación y el acceso a esos archivos de forma integral; es un día más que el Estado continúa perpetuando la impunidad y atentando contra el reclamo de memoria, verdad y justicia. Pasaron 45 años del golpe genocida y se cumplieron 37 años del retorno de la democracia. Los años pasan, los genocidas mueren impunes; madres y familiares fallecen sin saber qué pasó con sus seres queridos desaparecidos; cientos/as de jóvenes que nacieron durante el cautiverio de sus madres continúan apropiados/as, con su identidad sustituida, mientras sus abuelas, sus hermanos/as, nosotros/as los seguimos esperando.
Quedamos a la espera de una respuesta favorable de su parte.

Sin otro particular, saludamos a Ud. atentamente.

0 comentarios:

Publicar un comentario