2 oct 2021



Lo que aparecía como un rumor con testimonios a través de redes sociales finalmente se confirmó: la Policía disparó sus armas mientras perseguía a Esteban Vella, el joven que murió tras caer con su moto a un arroyo mientras era perseguido. Lo confirmó la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que estuvo en la ciudad durante esta semana. La rosca política y un intendente jugado en la defensa de su Policía. (Por La Retaguardia)

✍️ Redacción 🔍 investigación: Rodrigo Ferreiro

💻 Edición: Fernando Tebele

📷 Foto de portada: El intendente de Chivilcoy Guillermo Britos





Entre acusaciones políticas cruzadas, pedidos de informes rechazados y declaraciones que no se condicen con la realidad, un dato relevante, ayer sospecha y hoy certeza, se reveló esta semana en la muerte de Esteban Vella: la policía disparó mientras lo perseguía.“No hay ningún disparo, la autopsia es clara”. Así, contundente, el intendente de Chivilcoy Guillermo Britos declaraba esta semana en un medio televisivo local sobre la muerte de Esteban Vella, ocurrida el 18 de septiembre tras una persecución policial desde el centro de la ciudad hacia el sur suburbano. Por supuesto, el objetivo de Britos era despejar cualquier duda sobre el accionar de las fuerzas de seguridad, pero esas palabras comenzaron a transformarse en un tiro en los pies poco tiempo después: la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) visitó la ciudad el lunes, se reunió con la familia y el personal judicial interviniente y constató que la policía había disparado.

La investigación

Además de ser excomisario, Britos tiene otro problema: incontinencia verbal. No solo es falso que no hubo disparos; también lo esque la autopsia esté finalizada, ya que solo se cuenta con un informe preliminar realizado en la Morgue Judicial de Lomas de Zamora. Esos documentos señalan que la muerte de Esteban se produjo por un paro cardiorrespiratorio causado por los politraumatismos de la caída al arroyo luego de la persecución policial, tal como señalamos en la primera nota publicada por La Retaguardia el domingo pasado. La investigación corre por cuenta de la Fiscalía N°4 de la ciudad de Mercedes, que, en un principio, hizo foco en la posibilidad cierta de que el patrullero haya tocado la moto de Vella arrojándola al agua. La Comisión Provincial por la Memoria, por otro lado, pidió medidas de prueba complementarias para investigar responsabilidades con respecto a la negligencia que puedan “llegar a probar un accionar doloso” tal como plantean en la nota de su agencia ANDAR. Hasta el momento se solicitaron nuevas pericias sobre la ropa de Esteban, la moto, el patrullero, las armas oficiales y se decidió designar a la Gendarmería para realizarlas. Hasta no concretar estos pasos, no se definirán hechos e imputaciones.

Sin embargo, y más allá del rumbo inicial de la investigación, aún existen muchas zonas oscuras que los colectivos de Derechos Humanos que acompañan a la familia comenzaron a evidenciar con declaraciones en sus redes sociales. Por un lado, no está claro que Esteban haya robado esa moto. Parte de la familia afirma que era de un pariente. Si esto fuera cierto, ¿con qué motivo se inició esa persecución policial? Por otro lado, y tomando la hipótesis del robo como verídica, ¿con qué criterio se dispara ante un adolescente que está huyendo sin armas; es decir, que no presenta riesgo alguno? ¿Acaso es más importante una moto que la vida de una persona?


La moto de Esteban en el Arroyo que fue su final. Antes, la Policía lo persiguió y le disparó.














El circo político

Si para algunos y algunas la ensalada es una guarnición, Chivilcoy es la reina de las guarniciones políticas. La rosca madre se armó en el Concejo Deliberante, tras un proyecto presentado por un sector del Frente de Todos, vinculado al camporismo, que exigía explicaciones sobre lo ocurrido con Esteban Vella. El pedido fue rechazado tanto por el oficialismo como por el Movimiento Evita, viejo aliado del intendente Britos. El Evita, hábil, salió a repudiar la muerte de Vella en las redes sociales, pero calificó al pedido de informe comoa una maniobra política, por eso el rechazo. En La Razón de Chivilcoy, un medio obviamente local, el presidente del bloque de concejales del FdT, Fernando Poggio, cercano a La Cámpora, picanteó: “Si no tienen nada que ocultar hubieran votado a favor el pedido de informes en el Concejo”. Por supuesto que eso trajo repercusiones internas: el Evita y La Cámpora forman parte del mismo frente político a nivel nacional. Otro que boqueó a favor del informe fue el Comisario Mayor Carlos Alberto Perillo, quien se precandidateó a Intendente en 2019 por el lavagnismo pero luego se bajó, peronista confeso, asesor en seguridad en la campaña del FdT y aliado de Poggio, quien declaró que “corresponde el pedido de informe a la Policía”. Y acá la cosa se pone interesante: Perillo fue Secretario de Seguridad del actual Intendente Britos y ocupaba ese cargo en 2016, cuando se presentó un pedido de hábeas corpus preventivo de un juez de Mercedes a partir de las múltiples detenciones arbitrarias a adolescentes. Hubo un periodista local que lo presentó por su hijo y declaró, en julio de 2016: “Solicitamos que sea extensivo a todos los jóvenes de Chivilcoy para que se termine esta práctica abusiva de la Policía”. Aquel periodista es el actual jefe bloque del FdT,  Fernando Poggio.  

Pero falta un invitado al baile, y es Juntos por el Cambio, que oportunamente votó a favor del informe. Sin embargo, lo hizo a su estilo: solicitó también una información estadística de los hechos de inseguridad en la ciudad. No vaya a ser cosa que los confundan con defensores de los Derechos Humanos de los chorros. José Ferro, del bloque Pro, fue uno de los impulsores de la idea, ya que, como bramó en La Razón de Chivilcoy: “en los últimos días se han producido robos en el centro de la ciudad”. Ahora bien, ¿quién es José Ferro? Es el hijo del ingeniero José María Ferro, quien no solo fue Intendente civil de Chivilcoy durante la última dictadura militar entre 1976 y 1981, también había ocupado el mismo cargo durante la anterior dictadura comandada por Juan Carlos Onganía, dejando el cargo en 1973, cuando volvió la democracia. El Ingeniero Ferro, tal como lo conocían en Chivilcoy, tiene un curioso récord: fue un intendente nunca elegido por el voto y la única vez que se presentó a elecciones, en 1983, perdió. Para La Razón de Chivilcoy, en su obituario periodístico del 28 de mayo de 2008, día de la muerte de Don José María Ferro: “promovió el desarrollo y el progreso de Chivilcoy”. Buen poder de síntesis.

Mientras las pujas políticas continúan, sin señales que indiquen un pronto final, resulta interesante prestar atención a las palabras de la tía del joven Esteban Vella en un diario local: “ninguna autoridad municipal se acercó a la familia”.

0 comentarios:

Publicar un comentario