12 ene 2022


Los símbolos nunca son porque sí. Las zapatillas de los pibes y las pibas de Cromañón se constituyeron naturalmente en la manera de hablar de aquello. O quizá tan solo mirar y no decir nada. Esas zapas perdidas en cada estampida desesperada o en cada regreso solidario, son todos y todas. Y los nombres se apilan contra el dolor. Porque Cromañón duele como el primer día. (Por La Retaguardia)



📷 Fotoinforme: Bárbara Barros/La Retaguardia






































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