27 feb 2021


El jueves pasado se realizó en Plaza de Mayo una actividad para exigir la aparición con vida de Carmen Elizabeth Villalba, Lichita, hija de Carmen Villalba y Alcides Oviedo, referentes del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), presos desde 2004. También se recordó y exigió justicia por Lilian y María Carmen, ambas de 11 años, quienes fueron secuestradas y asesinadas por un grupo militar del Paraguay, las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC), días antes de la desaparición de Lichita. (Por La Retaguardia)


✍️ Redacción: Julián Bouvier

💻 Edición: Diego Adur

📷 Fotos: Juan Cicale



En Plaza de Mayo se realizó una actividad para exigir la aparición con vida de Carmen Elizabeth Villalba. La niña de 14 años está desaparecida desde diciembre del año pasado y es prima de las dos niñas argentinas asesinadas por el FTC en Paraguay el 2 de septiembre de 2020. El escenario elegido para llevar adelante este reclamo fue donde cada jueves, y desde hace más de 40 años, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo dan su habitual Ronda, para recordar a sus familiares y gritar "Presente" ante cada nombre. Desde que comenzó la pandemia esas rondas dejaron de realizarse, pero ayer se volvieron a sentir esas presencias que las Madres invocan. Militantes de organizaciones sociales y políticas, autoconvocados y autoconvocadas, partidos de izquierda, músicos y músicas, se acercaron a la Pirámide de Mayo y desde allí, apuntando los parlantes hacia la Casa Rosada, empezó el evento. Cerca de las 5 de la tarde, Kalu y José entonaron "El derecho de vivir en paz" de Víctor Jara, mientras comenzaban a traslucir las sonrisas por debajo de los barbijos y se formaba algún que otro baile. Cantaron algunos temas de su autoría y cerraron con una versión instrumental de la "Internacional".









Uno de los momentos más emotivos fue, sin dudas, cuando Anahí, la hermana melliza de Lichita, que se encontraba en la Plaza, pidió que se leyera una carta que le escribió a su hermana.

"Hola Lichita, hermanita querida. Desde que te fuiste nuestra casa quedó en penumbras, los pajaritos no cantan. ¿Dónde estás hermanita? ¿Te acordás cuando estábamos en nuestra casa y al oscurecer, jugábamos a la congelada hasta tarde para luego acostarnos en el pasto a mirar las estrellas?

Recuerdo cuando vivíamos solas, que llegábamos de la escuela, yo tenía hambre y vos me preparaste tecito. 

Te busco y no te encuentro, ahí en los lugares donde siempre jugábamos o nos sentábamos a leer o a conversar. ¿Dónde estás hermanita? Solamente el silencio me responde.
 
El lugar que ocupabas siempre a mi lado se encuentra vacío. Sueño con volver a verte, volver a reír contigo. Cuántas cosas tengo para contarte. Hace 58 días que no te veo. Que ya no comparto contigo.

Hoy no se en dónde estás. Por eso quiero gritar al mundo para pedir que me acompañen a buscarte, arrebatarte desde donde estés. 

Estoy incompleta, me faltas vos, cada día me faltas más. Necesito tus fuerzas, tu aliento, tus consejos. ¡Éramos tan fuertes juntas! No me resigno a tu ausencia. No acepto que corras la misma suerte que Lilian Mariana y María Carmen. Estamos haciendo una campaña por vos. Cómo dice mamá: "Rompe tu amarre y regresa". Tú melliza, Anahí".





 
Al terminar, la "Chiqui" Gabriela Conder, integrante de la Gremial de Abogados y Abogadas, sumó sus palabras y dio lugar para que se acercara al micrófono Mariana de Jesús Ayala López, la abuela de Lichita: Una mujer de 76 años que, con voz tierna y entristecida, contó la historia de vida de su nieta; Quién es, qué le gusta hacer y cómo le gusta vivir. También habló de su hija Carmen y de su vida de lucha. Relató la historia de una familia que sufrió persecución desde siempre. Contó sobre el exilio político y el envenenamiento seguido de muerte de uno de sus nietos. Relató también los cotidianos de sus vidas: los juegos, las típicas peleas de hermanas, los estudios, las lecturas: "Yo estoy sumamente agradecida, muy dolida, pero muy reconfortada porque a veces parece que se me derrumba todo, me siento frágil y débil, pero mirando a mis niños, a mis niñas, tengo que sacar fuerzas de flaqueza, como me enseñan mis hijas. No se cansen, por favor, sigamos cuidándoles, ya vendrán días mejores. Yo quisiera que no suceda nunca más esto con ningún chico. Las autoridades tendrían que estar cuidando y velando por nuestro territorio, por nuestro país y por nuestros niños, nuestras mujeres y a todos por igual. Y no lo han hecho. Estoy dolida y muy decepcionada de las autoridades paraguayas. Yo me pregunto a veces: ¿Ellos no tienen familias ¿No tienen hijos? ¿No piensan en sus hijos? Es difícil pero tenemos que seguir adelante. Muchísimas gracias de corazón, abrazo a todas y todos porque somos todos hermanos y hermanas", expresó la abuela de la niña desaparecida y las niñas asesinadas.



A las emotivas palabras de Mariana de Jesus le siguieron las canciones de Pica para Todxs Mis Compas! y del cantor Abelardo Martín, quien con sus chacareras hizo bailar a toda la plaza. 













Luego, expresó sus palabras una de las sobrevivientes del Taller de la calle Luis Viale, Lourdes Hidalgo y se leyó el comunicado dónde, entre otras cosas, se le exigió al Estado argentino mayor convicción para encarar la búsqueda de la niña y la denuncia al Estado paraguayo.

La tarde se iba despidiendo y llegó a compartir unas canciones la cantante Urraka Negra, para dar cierre a la actividad. 

Como corolario, quedó abierta la convocatoria para armar lazos de solidaridad desde todos los espacios que consideren importante unirse a esta lucha, para que Lichita aparezca y para que no haya más personas desaparecidas, nunca más.






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