9 ene. 2013

(Por La Retaguardia) Fue apresado el oficial principal de la policía bonaerense Julio Diego Torales por la primera detención que sufrió el adolescente de 16 años el 22 de setiembre de 2008. También se conoció la decisión del juez interviniente, Gustavo Banco, de dar lugar al pedido de federalización de la causa, al entender que se trata de una "desaparición forzada" y no una “averiguación de paradero” tal como reza la carátula desde el inicio. Sobre estas novedades hablamos con el abogado que representa a los familiares de Luciano, Juan Manuel Combi, de APDH La Matanza, quien pidió tomarse las noticias con mesura y destacó que cualquier avance en la causa se produce gracias a la fuerza y lucha de la familia y los amigos de Arruga.

“Si bien hay que agradecer los pasos que se van dando, tampoco hay que salir como que esto ya está terminado, o que se hizo justicia, porque nosotros no creemos eso para nada. No podemos estar contentos bajo ningún punto de vista, falta un montón y la aparición con vida de Luciano está muy lejos”, aclara Juan Manuel Combi, abogado de la familia de Arruga, en el primer minuto de entrevista con La Retaguardia, y agrega: “nosotros vamos a encontrar justicia cuando aparezca Luciano con vida, y cuando los responsables de la desaparición sean juzgados como corresponde, bajo las instituciones”.
Luciano Arruga tenía 16 años cuando fue visto por última vez con vida el 31 de enero de 2009, tras ser detenido en el destacamento policial de Lomas del Mirador. Un tiempo antes, varios efectivos le habían ofrecido salir a robar para ellos en zonas liberadas, a lo que el joven se negó. Desde ese momento fue una víctima permanente de detenciones y apremios ilegales hasta que fue secuestrado y desaparecido. Al poco tiempo, tras la presión de los Familiares y Amigos, el destacamento fue cerrado. A pesar de las pruebas contundentes que los involucran, los ocho policías implicados continúan en funciones en otras comisarías de la provincia de Buenos Aires.
Tras largos meses de silencio judicial y permanentes reclamos de los familiares de Luciano por avances en la causa (el último fue una conferencia de prensa realizada el 27 de diciembre pasado donde solicitaban, en parte que se tomaran las decisiones ahora anunciadas), y a pocos días de cumplirse un nuevo aniversario de su desaparición, se conocieron algunas informaciones que rápidamente los medios tradicionales se encargaron de agrandar y/o desvirtuar.
Primero, se supo que un oficial de la policía bonaerense había sido detenido por la primera detención que sufrió Luciano Arruga el 22 de setiembre de 2008. Ese día, el joven permaneció alrededor de siete horas en una cocina del destacamento de Lomas del Mirador. Allí fue golpeado de manera brutal por varios efectivos y uno de ellos lo amenazó de muerte. Por esta causa, el 7 de enero pasado fue detenido Julio Diego Torales, tras una orden del juez Gustavo Banco, del Juzgado de Garantías Nº 5, a partir de la solicitud de los fiscales Carlos Arribas y Celia Cejas luego de una presentación efectuada por la familia como particular damnificada.
“El detenido está imputado por el maltrato sufrido por Luciano en su primera detención. Llegamos al 2013 recién con una imputación concreta sobre esta persona, con el llamado a indagatoria y su detención. Hay que recordar que la familia había denunciado este hecho luego de la desaparición de Luciano, por lo tanto ya han pasado más de tres años y medio, y recién ahora tenemos esta detención, por eso decimos que hay que tomarse estas cosas con serenidad y cautela, y no hacerse eco de los triunfos de la justicia, porque en realidad justicia va a haber con la aparición de Luciano, y justicia hubiese habido si esta imputación hubiese llegado en el debido tiempo y forma”, señaló Combi en nuestro programa radial.
Sin embargo, la imputación contra Torales es por la figura penal de “Vejaciones y Severidades”, una calificación que no refleja la gravedad de las agresiones sufridas por Luciano, por lo que la familia reclama que se lo juzgue por torturas.
La denuncia por esta primera detención fue realizada en su momento por la familia a la primera fiscal de la causa, Roxana Castelli, quien delegó las tareas de investigación en la misma dependencia policial sospechada. Por este motivo, la causa no avanzó cuando y como se debía, y Castelli fue denunciada ante la Secretaría de Enjuiciamiento de Magistrados por los familiares, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) La Matanza.
En relación a la causa principal por la desaparición de Luciano también hubo novedades esta semana. El miércoles 9 de enero, el juez Banco dio lugar a un pedido de federalización. Esto significa que si bien la carátula continúa siendo “Averiguación de paradero”, el magistrado entiende que se trata de una desaparición forzada, por lo que debería actuar la Justicia Federal, que es la que ahora evaluará si acepta o no esta nueva carátula.
Al respecto, el abogado Combi afirma que se trata de un avance: “la justicia federal tiene muchísimos más recursos que la ordinaria en el fuero provincial, sobre todo la justicia de La Matanza; pero además lo vemos como un avance en el reconocimiento que está haciendo el Estado acerca de la desaparición de una persona. Esto es para nosotros fundamental porque hasta el día de hoy supuestamente el Estado buscaba a un chico perdido. En este sentido considero un avance en la investigación, por lo que viene luchando la familia desde el primer día. Y este reconocimiento de la justicia se lo debemos al esfuerzo de la familia, de Vanesa (Orieta, la hermana de Luciano) y de todos los chicos que militaron esta causa. Estas causas hay que militarlas, hacerlas públicas. Afortunadamente Vanesa es una militante de fierro que entendió eso desde el primer momento y por personas como ella hoy hay un reconocimiento de parte de la justicia”.
Y siguiendo esta línea de lucha, los Familiares y Amigos de Arruga ya adelantaron que en caso de que la Justicia Federal no dé lugar al cambio de fuero, recurrirán a la Corte Suprema.
Es inevitable que llame la atención que estos avances se conozcan a pocos días de cumplirse un nuevo aniversario de la desaparición de Luciano. En este sentido, Combi reflexiona: “los que militamos los barrios, defendemos este tipo de casos estamos acostumbrados a la desesperanza y a este tipo de situaciones, por eso hago referencia a la mesura y la cautela con que hay que tomarse estas cosas. Es cierto que estamos cerca de un aniversario y afortunadamente yo no tengo elementos como para desconfiar, pero sí tengo elementos para decir que han pasado cuatro años para que se tomaran estas determinaciones, me gustaría que la causa estuviera siempre vigente como en estos días. Lamentablemente no tendría que ser así, no solo en el aspecto jurídico, sino desde lo mediático también. Los medios oficiales, hegemónicos generalmente dan cuenta de estos casos cuando se están por cumplir aniversarios, nosotros entendemos que esto tiene que ser tomado con seriedad, la sociedad se merece un replanteo respecto a que cuando están en juego las cuestiones de los derechos humanos no hay partidizaciones, tampoco debe haber intereses de los medios cuando está en juego el hombre. El ser humano está por encima de todas las cosas, y me parece que no debe haber fechas, ni símbolos para acordarse de este tipo de cosas, sino que el ser humano debe estar presente los 365 días del año”.
Al cumplirse cuatro años de la desaparición de Luciano Arruga, su familia y amigos realizarán; junto a organizaciones sociales, de derechos humanos y la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA), una Jornada Cultural en Defensa de los Derechos Humanos de los Pibes. El sábado 26 de enero, desde las 13 habrá charlas, bandas, carpa cultural y transmisión especial de radio y televisión desde el ex destacamento policial ubicado sobre la calle Indart, a dos cuadras del cruce entre  las avenidas San Martín y Mosconi, en  Lomas del Mirador.

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