24 ago. 2013

(Por La Retaguardia) El 12 de octubre de 2009 el terrateniente Darío Amín, junto a dos ex policías, mató a Javier Chocobar, integrante de la Comunidad Indígena de Chuschagasta, Trancas, en la provincia de Tucumán. Además, hirieron a otras tres personas, entre ellas Andrés Mamani que sufrió lesiones de gravedad. El ataque se produjo porque Amín se decía dueño del territorio que ancestralmente le pertenece a la comunidad. Según explicó Santiago Mamani, vocero de la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita en Tucumán, el interés del terrateniente se basaba en que dentro de ese terreno se encuentra una mina de laja. Mamani también se refirió al nuevo retraso en el inicio del juicio por el crimen de Chocobar, que estaba previsto para antes de fin de año y que ahora no tiene fecha confirmada de comienzo.

“En el lugar donde se produce el asesinato hay una mina de lajas que en Tucumán se vende por metro, y como territorio ancestral le corresponde a la comunidad de Chuchagasta. Estos señores, supuestos dueños, discutían que ese terreno era de ellos y que iban a explotar la laja. Cuando ellos llegaron se arrimó la gente de la comunidad para decirles que no tenían que estar ahí porque nadie les había dado el derecho de tener la posesión de esta mina de laja, que le corresponde a la comunidad indígena. Para amedrentar a la gente, llevaron a estos sujetos armados, pero la comunidad no tenía armas, iban simplemente a decirles que ellos tenían la posesión y el derecho era de ellos como pueblo originario”. Así explicó Santiago Mamani a La Retaguardia el contexto en el que se produjo el asesinato de Javier Chocobar.
Los atacantes fueron el terrateniente Darío Amín y los ex policías José Valdivieso y Humberto “El Niño” Gómez, este último vinculado al comando parapolicial Atila, que respondía al Malevo Ferreyra. Del ataque a la comunidad existe un registro de audio y video con la discusión y los posteriores disparos, por lo que no fue difícil identificar inmediatamente a los agresores. Sin embargo, a casi cuatro años de estos hechos el juicio aún no ha comenzado. Según manifestó Mamani, “estas cosas pasan por el interés que hay en las tierras, y en los territorios: “no cabe la duda de que todavía parte de la sociedad, del gobierno, de la Corte Suprema de Justicia en todo el país no acepta este marco relevante de derechos que tenemos los seres humanos, los pueblos originarios. Ellos están acostumbrados a vivir toda una vida de una Latinoamérica terrateniente, esclavista, marcando los minifundios, y todo eso que en una nueva mirada política lamentablemente está fallando la justicia, y eso ha hecho que se demore todo esto”. La causa está caratulada como homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa, por lo que los tres acusados podrían recibir cadena perpetua. Pero para ello es necesario que el juicio se desarrolle. La realización del proceso fue confirmada por la Cámara de Apelaciones de Tucumán el 2 de marzo de 2012 tras rechazar un pedido de nulidad de la defensa. La fecha de inicio se fijó primero para fines de 2012, luego para comienzos de 2013, más tarde se habló de antes de fin de año, y ahora se supone que sería en 2014. Mientras tanto los imputados se encuentran en libertad. De hecho en noviembre de año pasado, Darío Amín volvió al lugar del asesinato, junto con quince efectivos de Gendarmería. Su excusa fue hacer un relevamiento de la cantera de laja, que todavía reclama como suya y que pretende explotar. Llegó a esa zona de Trancas en la misma camioneta que conducía aquel 12 de octubre de 2009, recorrió el lugar y hasta comió un asado a cincuenta metros de la mina de lajas. Para Santiago Mamani hay manos negras detrás de estas dilaciones que van desarmando todo lo que se avanza en la causa. Ante esta realidad, la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita convocó a una movilización para el próximo miércoles 28 de agosto, a las 10, que partirá del Parque de la Memoria, ubicado en Avenida Néstor Kirchner y 9 de Julio en San Miguel de Tucumán, y se dirigirá a la Plaza Independencia y a los Tribunales para exigir la urgente realización del juicio. “Lo que estamos haciendo ahora es tratar de pronunciarnos nosotros, hacer una marcha para que la justicia deje de dilatar este caso en el tiempo. De otra manera no podemos visibilizar y esto no puede quedar como un caso más en la agonía de la falta de justicia, que yo creo que pasa en toda la Argentina, y los pueblos originarios estamos siendo muy castigados con todo esto. Pero la visibilización y el trabajo que queremos hacer este 28 es justamente para que la Corte Suprema tome decisiones sobre el caso y empiece a hacer algo para que esto se haga. De hecho, se ha determinado que se haga el año que viene pero seguiremos golpeando puertas hasta que se anuncie que se va a llevar a cabo el juicio realmente”, explicó Mamani a La Retaguardia. Previamente, el lunes 26 de agosto, a las 10.30, se brindará una conferencia de prensa en la Asociación de Prensa de Tucumán, en el segundo piso de Junín 775 en la capital provincial. Estarán presentes las autoridades de la Comunidad Indígena de Chuschagasta, la Unión Diaguita en Tucumán, y abogados querellantes en la causa. En este marco, se difundirá también el espacio de articulación que se ha desarrollado para la difusión del caso. En este sitio web, que coordinan la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita y la Comunidad Indígena de Chuschagasta junto con ContraPunto–Prensa Alternativa (integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos), Abogados y abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales, miembros de Pueblos Originarios de Tucumán y comunicadores independientes.

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