14 sept. 2013

Bujedo violando su prisión domiciliaria
(Por La Retaguardia) El trabajo de un equipo periodístico del diario El Atlántico de Mar del Plata, integrado por Marcelo Núñez y Federico Desántolo, permitió demostrar que el ex marino José Francisco Bujedo, imputado por delitos de lesa humanidad, violaba reiteradamente su prisión domiciliaria. Las ochenta fotos que confirmaron estas salidas fueron presentadas por la abogada querellante Gloria León ante el juez Federal Santiago Inchausti, y a partir de esta semana Bujedo espera el inicio del juicio en su contra en el penal de Marcos Paz.

Bujedo paseando: ahora sí quedó
tras las rejas, pero en Marcos Paz
El dato llegó a la redacción del diario El Atlántico de Mar del Plata a través de una persona que aseguró que José Francisco Bujedo salía a pasear por el barrio, a pesar de su prisión domiciliaria, y como prueba les envió una foto borrosa, sacada con un celular. A partir de allí, el jefe de redacción del diario, Federico Desántolo, y el fotógrafo Marcelo Núñez comenzaron una guardia en la casa de este ex marino, miembro del Grupo de Tareas 6.2 de la Armada. “Nosotros no lo conocíamos a Bujedo –contóNúñez a Oral y Público–, con lo cual tuvimos que empezar a hacer durante casi diez días una guardia periodística en distintos horarios hasta que lo pudimos enganchar el miércoles 4 de setiembre, alrededor de las 14 horas, saliendo de su casa. Lo seguimos por distintos lugares de Mar del Plata hasta que llegamos casi hasta el centro donde bajó y estuvo como 25 minutos en un lugar, luego se volvió a subir al auto que manejaba una chica joven y volvió a su casa”. Los periodistas lo fueron fotografiando y anotando los lugares en los que paraba, material que luego le acercaron a la abogada querellante de los juicios en Mar del Plata, Gloria León, quien verificó en el tribunal que esta salida no estaba autorizada. “Después buscamos al ex detenido Edgardo Gabbin, que lo sufrió en varias oportunidades en los años ’70. Bujedo fue la persona que lo secuestró después de un partido de fútbol y que cuando tras ser liberado en Bahía Blanca llegó a la terminal vieja de Mar del Plata lo estaba esperando otra vez, lo volvió a encapuchar y durante varios años estuvo circulando por distintos centros clandestinos de detención, siempre de la Marina, como la Base Naval, El Faro, Puerto Belgrano, y luego en capital en sede de la marina”, relató Núñez. Al mostrarle las fotos de Bujedo, Gabbin lo reconoció inmediatamente. Tras la confirmación, El Atlántico publicó en su edición del lunes la información y las fotografías que demostraban que Bujedo había violado su beneficio de prisión domiciliaria. “Automáticamente la abogada querellante nos dijo que iba a presentar la denuncia penal correspondiente para que se le revocara el arresto domiciliario, cosa que se cumplió este último lunes en la ciudad de Mar del Plata, y desde ese día está en Marcos Paz”, afirmó el fotógrafo. Las imágenes más claras de Bujedo se obtuvieron cuando salía del consultorio de un médico clínico, con el que luego los periodistas pudieron hablar: “nos contó que lo estaba atendiendo hacía muchos meses, que nunca supo que era un represor, y que se presentaba siempre como una persona mayor. El médico dijo estar dispuesto a ir al tribunal a contar todas las veces que lo atendió y nos dio un montón de fechas más en que lo visitó en su consultorio, de las que el tribunal nunca se enteró. También nos llegaron comentarios de que lo habían visto en el shopping o jugando al bingo. Nosotros casualmente lo enganchamos en esta salida que duró casi dos horas por distintos lugares de Mar del Plata y fue lo que aportamos a la justicia. Fueron ochenta fotos de él muy vigoroso, sin ninguna dolencia física, ni emergencia médica como para que saliera de la casa, el tipo estuvo siempre saludando gente, en un momento que paró el auto en un lugar charló con los trapitos de la cuadra. El juez desgraciadamente se enteró por nosotros que estaba violando el arresto domiciliario. Los controles de la justicia son casi nulos para estos represores imputados por delitos de lesa humanidad, que no son delitos comunes”, aseveró Marcelo Núñez a Oral y Público. El diario El Atlántico y medios alternativos de Mar del Plata mantuvieron esta noticia durante toda la semana, mientras que los medios tradicionales prácticamente no se dieron por enterados de esta información. “Entre los organismos de derechos humanos ha causado bastante bronca esto de que nosotros hayamos descubierto que nadie los esté controlando –contó Núñez–, más allá que siempre lo decimos, ahora pudimos comprobar con fotos que estos tipos están evadiendo los controles que la justicia dispone. La justicia federal tendría que disponer de otro tipo de controles, porque ya no sería un beneficio el arresto domiciliario sino un privilegio”. José Francisco Bujedo está imputado por 16 secuestros y tormentos y tres homicidios con alevosía de tres personas en Mar del Plata. Estaba con arresto domiciliario a la espera del inicio del juicio oral previsto, en principio, para el año que viene. Ya en años de democracia, Bujedo había tenido una vida social bastante amplia, fue un importante árbitro de fútbol local, y también presidente de sociedades de fomento. Cumplió cargos de jerarquía dentro del Ente Municipal de Deportes y Recreación de la Municipalidad de General Pueyrredón, durante la gestión de gobierno de Daniel Katz. “En esos años se le bancó un libro sobre los buenos arbitrajes y las buenas costumbres en el deporte”, agregó Núñez. En relación a la continuidad de los juicios y las causas por delitos de lesa humanidad cometidos en Mar del Plata, Núñez especificó: “Base Naval tiene varios tramos ya juzgados. Aparentemente ahora se unificarían los tramos III y IV, se sumarían más represores. Gracias al muy buen laburo que hicieron los fiscales que ahora están el juicio por la ESMA, Guillermo Friele y Mercedes Soiza Reilly, cuando estuvieron en Base Naval II se pudo identificar a más de cien represores que actuaron dentro de la marina o la prefectura, el Faro de Mar del Plata y la Policía Bonaerense. En los últimos meses se produjeron en Mar del Plata alrededor de veinticinco detenciones, que incluye a una jueza federal que tuvo esta ciudad, Ana María Teodori, que iba a tomar testimonio a los detenidos en los centros clandestinos. También está la investigación sobre el accionar del ex juez Pedro Hooft, en la que se está embarrando bastante la cancha. La semana pasada, la Cámara de Diputados hizo un tratamiento donde los legisladores que están enfrentados al kirchnerismo quisieron demostrar que era un perseguido político, pero por suerte ahora Casación de provincia dictó una resolución donde se le prohíbe la salida del país. Por ahora tiene los fueros de juez provincial, desgraciadamente se ve que tiene muy buenos amigos porque hace siete años que está gozando de esos beneficios de ser juez por los que no ha sido aún detenido, pero la causa penal contra él sigue en marcha y las imputaciones se van sumando cada vez más”. Mientras continúan avanzando y sorteando obstáculos las causas por delitos de lesa humanidad en Mar del Plata, al menos un represor ya no tendrá la posibilidad de salir a pasear por la ciudad cuando esté aburrido y permanecerá en cárcel común a la espera del juicio oral en su contra.


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