5 sept. 2014

La maestra Nidia García entrevistada
por Agustín Santillán
(Por La Retaguardia) Agustín Santillán, referente de la etnia wichí de Formosa, entrevistó a Nidia García, una maestra bilingüe de la Comunidad El Colorado, quien relató cómo fue el operativo que la policía provincial llevó adelante el 28 de julio pasado, en el que fueron detenidos los hermanos Tejada. Al respecto, Félix Díaz, de la Comunidad La Primavera de la etnia Qom, afirmó que existe una orden por parte del gobierno de Gildo Insfrán de perseguir a los indígenas.

El 28 de julio era el primer día de clases luego de unas mini vacaciones. Nidia García se levantó temprano y fue a trabajar a la escuela que se encuentra en el medio de la Comunidad El Colorado, en Formosa. A las ocho en punto debía realizarse el saludo a la bandera, pero como los chicos aún no habían llegado, la maestra tocó la campana para apurarlos. Fue en ese momento en que escuchó una bocina. Pensó que debía ser una ambulancia y se preocupó al pensar que quizás algún integrante de la comunidad estaba mal de salud. Sin embargo, minutos después todo cambiaría: “apareció una camioneta de la policía, lleno de policías con cascos, (chalecos) antibalas, escudos, y salió de la curva a toda velocidad, pasó en el medio de la comunidad, sin pensar si había un chico yendo camino a la escuela. No pensaron que había niños. La camioneta entró en la comunidad a toda velocidad, pero no era una sola, después aparecieron tres, cuatro camionetas más. La comunidad es muy chiquita, tiene cuatro casas, cinco, además de la escuela, y de pronto estaba rodeada por las camionetas. Apenas bajaron la velocidad, se bajaron los policías y como la gente todavía no se había levantado y estaban dentro de la casa, ni siquiera tocaron la puerta, fueron directamente a patear, tirar, romper todo, las puertas, las ventanas, y luego hubo disparos, golpizas, sin pensar en los niños, que se fueron corriendo hacia el monte y los siguieron, ellos sin zapatillas en esa mañana que hacía frío, me dan ganas de llorar cuando lo recuerdo”, relató con voz pausada, dulce y triste Nidia García.

   
Ricardo Tejada continúa detenido.
Es uno de los cinco hermanos presos.
La maestra vio a Ricardo, uno de los hermanos Tejada, herido: “cuando les dieron las balas él gritó, pero llorando. Ahí me asusté muchísimo... ahí, paralizada, viendo todo. Y vi cómo le dispararon a un adolescente, que se llama Agüero, no sé qué edad tiene pero es menor. Dispararon enfrente de los chicos, había una nenita de cinco años enfrente de ellos, estaba asustadísima, llorando, quería correr”.
La mayoría de los niños corrieron hasta el monte para escapar de los policías: “después de eso los chicos, cuando escuchan un vehículo, quieren correr porque tienen miedo... después de todo, que los chicos ya tienen su mente con temor si pasa algo igual a eso. Ahora, a toda la hora me recuerdan lo que pasó, no se les olvida, cómo se fueron al monte a correr por el miedo, y cómo los perseguían, porque los policías también persiguieron a los niños, ¿por qué los persiguieron si eran muy chiquititos?”.
Los chicos a los que García hace referencia tienen entre 6 y 10 años. Además, los policías rodearon la escuela e incluso la revisaron por dentro. Las maestras estaban asustadas y enojadas. Ese día suspendieron las clases porque, en palabras de Nidia, la comunidad estaba muy triste. Los niños y las mujeres de los detenidos lloraban.

La causa judicial y los cargos

Desde ese oscuro 28 de julio los cinco hermanos Tejada, Avelino, Rogelio, Manuel, Esteban y Ricardo, continúan detenidos en la Alcaidía de Las Lomitas; y en los últimos días el juez subrogante del Juzgado de Instrucción y Correccional de esa localidad formoseña, Francisco Orella, dictó su procesamiento y prisión preventiva. Los acusa de ser “coautores materiales y responsables de la comisión de los ilícitos penales de robo doblemente agravado por el uso de armas y en poblado y en banda y coacción agravada (…) en concurso real”.
Además, el magistrado ordenó la inmediata detención de Edil Tejada, el único hermano que queda en libertad; y embargó los bienes de Avelino hasta cubrir la suma de 20 mil pesos, y hasta 10 mil en el caso de los otros hermanos.
“Para mí sería justo (que los liberen) porque uno de ellos era cacique, y en realidad todos son líderes de la comunidad, y sin ellos las mujeres no tienen protección y los niños tienen  inseguridad, hay miedo en la comunidad, yo también tengo miedo si voy a la escuela. Desde el 28 de julio hasta ahora la comunidad sigue igual después del desastre que hicieron”, expresó Nidia García en la entrevista realizada por Agustín Santillán.

“Hay una orden por parte del Poder Ejecutivo provincial de perseguir a los indígenas”

Félix Díaz afirmó, en diálogo con La Retaguardia, que tanto él como la Comunidad La Primavera de la que es referente, viven en carne propia esta injusticia, tal como definió lo que está sucediendo con los hermanos Tejada: “creo que la función que debería tener la policía es proteger la vida, porque son la seguridad del Estado, poder garantizar nuestra existencia, pero lastimosamente la policía es un instrumento de manipulación y también de violación de nuestros derechos, porque ahora se convierte en enemigo de los pueblos indígenas porque hay una orden por parte del Poder Ejecutivo provincial de perseguir a los indígenas y está avalado por la justicia, entonces lo que le está pasando a los pueblos wichi, a los qom, a todos, en todas partes del país son problemas avalados por un poder político y judicial y eso es preocupante”.
Para Díaz no hay ninguna comunidad que pueda decir que está mejor o que siente que se esté avanzando en la integración o en la participación de la política estatal: “no hay ninguna referencia y eso preocupa porque a nosotros nos afecta muchísimo y nos duele que el poder ejecutivo nacional, el provincial, la justicia nos hagan la vida imposible para sostener esta lucha, nos niegan asistencia médica, acceso a la justicia, a todos los recursos del Estado que debería ser garante de la protección de los pueblos”.

Cabe recordar que aquel 28 de julio los hermanos Tejada defendieron su comunidad y su territorio ante un allanamiento ilegal y una represión policial destada mientras un criollo, que pretendía usurpar sus tierras con la colaboración del gobierno de Formosa, alambraba parte de la propiedad comunitaria. Pasado más de un mes, los Tejada no solo siguen detenidos sino que además fueron procesados y se les dictó prisión preventiva.

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