28 jul. 2015

Asamblea de Villa Urquiza
(Por La Retaguardia) La Asamblea barrial de Villa Urquiza nació, como tantas otras en la ciudad de Buenos Aires y en otros puntos del país, al calor de las luchas posteriores al estallido social de 2001. Algunas de estas experiencias de organización ya no existen, pero muchas otras, como esta asamblea, que funciona en la ex pizzería La Ideal en Triunvirato entre Roosevelt y la vía, continúan luchando por los derechos de las personas. Cuando las organizaciones sociales toman en sus manos temas como el de las consejerías pre y post aborto es una buena noticia. Pero la buena noticia no nos hace olvidar de que es el Estado el que debe garantizar la salud de la población, y que tenemos una deuda, que es el aborto legal, seguro y gratuito.

En diálogo con La Retaguardia, María, integrante de la Asamblea barrial de Villa Urquiza, nos contó cómo es el trabajo que realizan. "básicamente, una consejería de pre y post aborto es un lugar ideal para que las mujeres que están considerando, atravesando un aborto, que lo han atravesado por sí mismas, consigan información para transitar la experiencia de la manera más segura y empoderante posible. Todas las asambleas pre y pos brindamos información en cuanto a protocolos médicos, síntomas, sobre cómo atravesar mejor la experiencia el aborto. Y si ya se ha atravesado, podremos hablar de, por ejemplo, cuidados. Es una buena manera de dejar de lado ciertos estigmas que acosan a la experiencia del aborto, entre ellos, la soledad. Muchas veces el aborto suele vivenciarse en soledad, lo cual lleva también la culpa, trae complicaciones que pueden ser incluso médicas. Una consejería va en contra de todo eso.
La situación del aborto es, en general, una decisión personal, solitaria de las mujeres. Conciliar eso con una situación de confianza no es sencillo. "El aborto es una situación solitaria, íntima y rara, anómala, cuando la verdad es que todas las mujeres, por su condición de mujeres —y hombres trans, que también pueden pasar por una situación de aborto—, son emparejados por nuestra cultura y el Estado, que se las coloca a todas en una misma posición. El primer paso es 'no estás sola', efectivamente, porque miles de mujeres al año abortan en Argentina; dejar de lado esa soledad es el primer paso. Segundo, conectar con otras personas que pasan por lo mismo o que han pasado por lo mismo. Ese es el primer paso que da una consejería, respetando la intimidad de las personas, sin infringir, sin dar a conocer ningún dato que ellas no quieran dar a conocer. Aun así, es el primer paso de un camino tener una experiencia empoderante de un aborto. A eso apuntamos.

—La Retaguardia: ¿Cómo hizo este grupo de personas de la asamblea para prepararse para brindar este servicio?

—María: Somos un grupo de mujeres que coincidíamos en la Asamblea de Villa Urquiza. Algunas ya formábamos parte de una consejería que se llama Huelga de Vientres que tiene ya dos años de existencia. Teníamos también la intención de colocar una consejería en un lugar público, en un lugar físico, y tener una presencia constante. Todas estas características apuntan al objetivo que les comentaba antes. Hay muchas consejerías que tienen otros puntos de vista: lo hacen de manera pública, pero en las plazas. Es una buena manera también de hacer una consejería, pero nosotras queríamos tener una presencia constante en un lugar reconocible, público y autogestivo como es la asamblea. Yo en la asamblea participo desde hace cuatro años, más o menos. Somos un grupo de 6 mujeres que coincidimos allá. Era una idea que nos rondaba la cabeza a partir de nuestras propias experiencias, con el activismo, con el aborto, con el feminismo. Parecía el camino lógico a seguir, en cierto modo.

—LR: ¿Qué diferencia hay entre la consejería que ustedes están pensando y una consejería en un centro de atención primaria de salud o en un hospital?

—M: En primer lugar, nosotras damos la consejería que creemos que debería darse por el Estado en centros de salud, en hospitales, clínicas, CeSAC. En algunos casos, esto es así, hay profesionales. Incluso, da bronca decir amigables. La verdad es que lo son. En este contexto, los profesionales dan información certera, precisa, empoderante, son empoderantes. No estamos en un Estado donde el default sea que los profesionales y los prestadores de salud se comporten como tienen que comportarse. Muy pocos dan esta información que nosotras damos, que es perfectamente legal. En la radio podemos conversar acerca de métodos de aborto con pastillas porque la solidaridad es tal que son métodos recomendados por la OMS para países donde el aborto no es legal. Partimos de una situación que es anómala, extraña e indignante. Nosotras damos a las personas que se nos acercan información de manera imparcial, ofrecemos un acompañamiento. Es una experiencia radicalmente en muchos sentidos. Hay experiencias que te pueden dar activistas feministas. Si sos un prestador de salud, no puede o no quiere darte.

—LR: Antes de arrancar con la experiencia, habrán recorrido el barrio para ver qué pasaba con los equipos de salud del barrio para ver qué respuesta daban cuando una mujer aparecía con una situación de un embarazo no deseado. ¿Qué pasa en Villa Urquiza con esta situación?

—M: No podría afirmar categóricamente qué pasa en Villa Urquiza. La verdad es que a lo largo de la Capital Federal las experiencias son muy variables, casi infinitamente variables en cuanto a la información que se da, en cuanto a cómo te tratan los médicos, en cuanto a cómo te trata una farmacia a la cual querés comprarle pastillas. Es muy variable la atención y la información que puede conseguirse de prestadores de salud. En Villa Urquiza la consejería empieza en agosto. Empezamos a difundir manuales de aborto con pastillas, también tenemos carteles colocados en la asamblea. Teníamos carteles colocados afuera de la asamblea, después de un tiempo los arrancaron; se ve que el aborto es un tema polémico. En la asamblea venimos haciendo talleres como consejería, talleres sobre aborto con pastillas. Son talleres, yo diría, muy concurridos y muy esperados también, hay mucho interés sobre el tema. A esos talleres han asistido muchas chicas del barrio. La mayoría de las personas que asiste tiene información muy fragmentada. Tengamos en cuenta que en los últimos años es recién se está difundiendo el método de aborto con pastillas, y la información no es tan homogénea y tan precisa como lo desearíamos, dista mucho de serlo. Por eso, también la experiencia de la consejería.

—LR: ¿Adónde se puede acercar una vecina de Villa Urquiza que está cursando un embarazo que no desea y que quiere accionar y que desea ayuda para hacerlo?

—M: A partir de agosto, en unos diez días, Triunvirato 4778. Todos los sábados entre las 18 y las 20.

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