21 feb. 2016

Dialogamos con Facundo Trotta, el fiscal de la Megacausa de Córdoba, que se encuentra en etapa de alegatos. El representante del Ministerio Público Fiscal describió las características de la primera causa que juzga al mismo tiempo hechos cometidos antes y durante del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. (Por La Retaguardia)

Foto: un sector del ex CCDTyE La Pera (EAAF)

A pesar de que se la conoce como la Megacausa La Perla, este juicio abarca los delitos de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención, tortura y extermino La Perla, La Ribera, el Departamento de Informaciones (D2) y distintos destacamentos y comisarías que funcionaron en el interior de Córdoba.
Este proceso judicial comenzó en diciembre de 2012 y actualmente está en etapa de alegatos. La fiscalía inició su exposición final en noviembre del año pasado y está previsto que culmine en abril o principios de mayo.
“La etapa de alegatos es muy importante para la fiscalía, para el Ministerio Público tener esta posibilidad de dar a conocer sus conclusiones luego de haber pasado 3 años de audiencias. De todos modos, yo siempre digo que el momento más importante en un juicio es escuchar el relato de las víctimas”, expresó el fiscal de la Megacausa, Facundo Trotta, en diálogo con Oral y Público.
“Esta causa es conocida en todo el país como la Megacausa La Perla por la sencilla razón de que fue el campo de concentración más grande que tuvimos en nuestra provincia, con la mayor cantidad de víctimas, pero esta causa abarca los centros clandestinos más importantes no solo La Ribera sino también el Departamento de Informaciones y distintos destacamentos y comisarías, con lo cual yo digo que es ‘la’ causa de la nefasta dictadura y el Terrorismo de Estado implementado en Córdoba en un período que va incluso desde el año 1975 hasta 1978, porque nosotros también abarcamos hechos cometidos con anterioridad al golpe. Creo que si uno quiere conocer cómo golpeó la dictadura cívico militar en nuestra provincia con la Megacausa La Perla, como es conocida, uno tiene una visión bien acabada de cómo operó el aparato represor del Estado”, aseguró Trotta.
“Hasta ahora hemos tenido juzgamiento de hechos cometidos con anterioridad al golpe –aclaró el fiscal–, pero no de manera conjunta como lo estamos haciendo nosotros en Córdoba. En este caso estamos abarcando precisamente hechos cometidos un año antes del golpe junto con los crímenes cometidos desde el ’76 hasta fines del ’78. En esto sí es una novedad este gran juicio que estamos llevando a cabo en Córdoba”, expresó Trotta ratificando que es la primera causa en la que se juzgan en el mismo proceso hechos cometidos antes y después del golpe de Estado.
Respecto al tratamiento que desde el trabajo de la fiscalía se hace de la etapa previa al golpe y de los delitos cometidos ya en dictadura, Trotta explicó que es exactamente el mismo: “nosotros tenemos ya la posición de que el Terrorismo de Estado comenzó mucho antes del golpe y esto queda acreditado en esta causa, obviamente que hay otras causas que también dieron cuenta que los crímenes de lesa humanidad se cometieron con anterioridad al golpe pero lo que se advierte aquí es cómo se dio esa continuidad del terror estatal, de utilizar herramientas, elementos del Estado para cometer crímenes. En este caso es manifiesto, (Luciano Benjamín) Menéndez, que era quien estaba a cargo del III Cuerpo del Ejército, el principal responsable de todos estos crímenes, comenzó a tener responsabilidad a partir de octubre de 1975 cuando asume el control y la jefatura del III Cuerpo, pero ya en marzo veíamos cómo personal militar, vinculado con personal civil; cuya denominación era Comando Libertadores de América, que era la versión de la Triple A en Córdoba, al mando de (Héctor Pedro) Vergez, enviado por el tristemente célebre (José) López Rega; ya estaba abocado justamente con personal del Departamento de Informaciones y bajo las directivas también del interventor (Raúl) Lacabanne, a la comisión de crímenes de lesa humanidad. Los secuestros, torturas y desapariciones en nuestra provincia e incluso específicamente en nuestra ciudad se empezaron a evidenciar mucho antes del golpe”.
En este punto de la charla intervino Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, quien manifestó su aspiración a que la justicia cordobesa se expida, al momento de la sentencia, como corresponde ante este tipo de delitos: “hay antecedentes recientes de comenzar no a liberarlos pero sí a brindarles situaciones de mucha comodidad a aquellos que cometieron crímenes aberrantes. Yo aplaudo, saludo y me congracio con los compañeros, en este caso el compañero judicial, el fiscal, por su trabajo; es cierto que el tema del Terrorismo de Estado creo que se fue estableciendo paulatinamente. Esto era algo que se discutía mucho entre los compañeros, el hecho de si nos estábamos preparando para el golpe, muchos incluso equivocadamente alentaban que hubiera golpe de estado, con ese pensamiento de ‘cuanto peor mejor’, pero nosotros lo estábamos viendo en función de lo que pasaba en Córdoba con el ‘Navarrazo’ hasta lo que vino después, estábamos atentos y casi seguros de que se iba a producir algo sangriento, el problema fue la magnitud que tomó esto, y eso es una cosa que todavía nos sigue sorprendiendo”.

El Nabo Barreiro

Ante la magnitud de audiencias, víctimas e imputados, resulta inevitable comparar la Megacausa en Córdoba con la ESMA, que también se encuentra en etapa de alegatos. Al respecto, Trotta señaló: “tienen una cierta similitud por la cantidad de víctimas que tienen ambas causas, nosotros hemos superado incluso el número del juicio de la causa XIII (el juicio a las juntas), y eso obviamente lleva tiempo. Nosotros estamos teniendo 3 días de audiencias por semana, alegamos martes, miércoles y viernes. Por el volumen de la causa y la necesidad de analizar cada uno de los hechos, recordemos que el Ministerio Público representa los intereses generales de la sociedad y en esa medida tenemos que darle el trato a cada una de las víctimas y de los hechos que componen esta gran causa, esto es lo que lleva a que el alegato se extienda por todo este tiempo”.
En este punto, el fiscal se refirió especialmente a uno de los imputados, Ernesto "Nabo" Barreiro: “siempre digo que es uno de los genocidas más responsables, un cínico que se ha cansado de provocar a las víctimas, ha tenido apariciones nefastas constantemente, un provocador serial. En una entrevista que le hace un periodista en España él refiere que Córdoba fue por proporción de habitantes el lugar donde la dictadura golpeó más fuerte; es decir, teniendo en cuenta la cantidad de habitantes que tenía Córdoba y la cantidad de víctimas que dejó esta provincia. En ese sentido también manifestaba que las organizaciones estaban bastante bien armadas en Córdoba y eso fue lo que obedeció a cómo golpeó el Terrorismo de Estado en Córdoba”.
Cabe recordar además que Barreiro, que aún no ha sido condenado por crímenes de lesa humanidad, fue el gestor del primer levantamiento militar contra el gobierno democrático de Raúl Alfonsín. El día que debía presentarse a declarar, se produjo el levantamiento liderado por Aldo Rico para evitar justamente su declaración y frenar los juicios: “cuando lo citó la justicia no hizo más que profugarse y evadirse, ocultarse en Estados Unidos, mintiendo a las autoridades de ese país. No tengo ninguna duda de que Barreiro va a recibir la prisión perpetua que debería haber recibido hace tiempo justamente con Menéndez”, agregó Trotta.
Hasta el momento, en su alegato el Ministerio Público no ha realizado el pedido de penas: “estamos haciendo el análisis de cada uno de los hechos, encontramos las responsabilidades de los acusados en cada uno de los hechos, pero la pena es el último capítulo de nuestra exposición, pero en este caso obviamente estamos hablando de Barreiro, uno de los principales responsables de todos los crímenes que se han cometido, una persona que era especialista en interrogatorios, que tenía hasta un cuadro diagramado de cómo había que interrogar y tratar a una víctima secuestrada con lo cual la pena que le corresponde a este sujeto no es otra que la prisión perpetua”.

24 de marzo

En el inicio de esta nueva temporada de Oral y Público, y de cara al 40° aniversario del golpe de Estado, le estamos consultando a la mayoría de los entrevistados qué recuerdan de aquel 24 de marzo de 1976.
Al respecto, Facundo Trotta respondió: “el 24 de marzo de 1976 todavía no había nacido; nací el 27 de abril, o sea un mes después, de manera tal que toda la reconstrucción que hago no es más que a partir de recabar datos e información, sea a través de documentales, de testimonios, de qué fue lo que nos pasó ese 24 de marzo. Obviamente que uno cuando va creciendo va dialogando con sus padres y va recibiendo cierta información, pero en mi caso particular tendría que decir de mis padres, y por ahí les reprocho un poco aunque no estoy en los zapatos de ellos en ese momento, pero me parece que fueron parte de esa sociedad que no abrió los ojos o no quiso ver lo que realmente estaba ocurriendo en nuestro país en ese período. Siempre cuento una anécdota: mi padre en el mundial ’78 cuando se estaba jugando en el Estadio Kempes, en realidad en ese momento era el Chateau Carreras, si mal no recuerdo me dijo que estaba jugando Holanda, él le decía a los hinchas extranjeros que no era verdad lo que la prensa extranjera decía de nuestro país, que no estaba pasando eso que se informaba sobre la violación a los derechos humanos, que estábamos bien, que no había ningún inconveniente. Obviamente que mi padre se avergüenza hoy de eso y me da sus explicaciones de que él realmente jamás pensó que cerca de su casa se podía estar torturando, porque en la comisaría de Villa María de donde soy oriundo también hubo víctimas que fueron torturadas, hay desaparecidos en la ciudad. Esa fue mi cuna, supe que hubo Terrorismo de Estado, pero mis padres no llegaron a dimensionar qué fue lo que realmente ocurrió. Ahora, cuando me ven en esta tarea, ven que a partir de documentación y testimonios puedo acreditar que cuando se decía que había enfrentamientos y qué era lo que los llevaba a pensar que estaba bien que los militares salieran a defender entre comillas la paz social, en realidad era una farsa porque esas personas que estaban apareciendo en titulares habían sido secuestradas y salvajemente torturadas en los campos de concentración y después asesinadas y arrojadas fraguando enfrentamientos”.
Hacia el final de la charla con Oral y Público, el fiscal tuvo especiales palabras para con Víctor Basterra y los sobrevivientes: “creo que todo esto que está pasando, sin el aporte de los sobrevivientes como Víctor, de muchos de los que nosotros hemos tenido en esta causa, no sería posible. Obviamente que tampoco hubiera sido posible sin la fuerza de los organismos de derechos humanos y sin un gobierno con una visión política que en el año 2003 le dio un impulso que abrazó la lucha de los organismos, de los sobrevivientes, e hizo posible que nuestro Estado sea un ejemplo, que nuestro país sea un ejemplo a nivel mundial de cómo los jueces naturales están juzgando a quienes cometieron estos crímenes. Yo admiro a las víctimas sobrevivientes que tuvieron la fuerza, la entereza de poder contarnos el terror que tuvieron que vivir en esa época”.
Las audiencias en los Tribunales Federales de la Ciudad de Córdoba continúan. Al menos hasta fines de abril, el Ministerio Público Fiscal seguirá dando a conocer su alegato. Las jornadas se desarrollan los días martes, miércoles y viernes, y para presenciarlas solo es necesario tener 18 años y llevar el DNI.


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