25 ago. 2017



El referente wichí que perdió su libertad hace más de cuatro meses fue trasladado a la Alcaidía de Las Lomitas, donde continúa detenido de forma ilegal. Santillán debería estar en libertad después de que la Cámara declarara nulo el procesamiento de su última prisión preventiva vigente, pero el juez López Picabea denegó el pedido de excarcelación. Gabriela Torres, esposa de Agustín, fue entrevistada en el programa Enredando Las Mañanas donde contó acerca de este traslado y pidió que termine con la huelga de hambre que ya lleva 24 días. (Por RNMA)

Gabriela se mostró preocupada por la salud de Agustín, a quién desde su traslado a Formosa veía solo los domingos tras recorrer 400 kms. y dijo que espera que haya levantado la huelga de hambre. Una de las exigencias de Santillán era ser trasladado a Las Lomitas para estar más cerca de su familia.

Notificiación del rechazo de la
excarcelación.
“Estamos muy mal con la noticia que nos llegó ayer, que le negaron la libertad a Agustín. El domingo estuve con él. Todavía sigue con la huelga de hambre. Hoy me mandó mensaje el abogado, que ya lo trajeron acá, a Las Lomitas. Ahora voy a intentar verlo para saber si va a levantar la huelga de hambre. Todos queremos que él levante la huelga de hambre. Cuando fui no pude convencerlo. Hoy voy a intentar de ir para que levante la huelga. Me había dicho que si lo trasladaban a Las Lomitas lo iba a hacer. Por eso quiero ir y hablar con él para que me confirme si va a levantar la huelga o ya la levantó. Lo que más me preocupa es la salud de Agustín”, remarcó Torres, angustiada. El rechazo del pedido de excarcelación también alcanzó a Víctor Hugo Delgado, otro de los detenidos además de Roberto Frías. Ahora los tres están en la Alcaidía de Las Lomitas, aunque Santillán permanece aislado en una celda individual.
Más allá que Agustín ya debería estar en libertad, el traslado a la Alcaidía de Las Lomitas puede considerarse una buena noticia, y quizá signifique un paso previo a su excarcelación; si no fuera así al menos implica la cercanía con su familia que, ahora, solo debera recorrer casi 200 kms. para visitarlo. Sin embargo, la situación de los wichí en la provincia parece empeorar cada vez más: “Estoy esperando que me llame al abogado. Me va a informar cómo está él. Estaba muy preocupado porque dicen que acá la Policía está juntando dirigentes de cada comunidad. Quieren que los referentes firmen como un permiso para que la policía entre a las comunidades y hagan un allanamiento casa por casa. El abogado está averiguando y me va a avisar ahora cómo es el tema. Recién vino gente y preguntaron preocupados. Todavía no sé nada, no está confirmado. El abogado está averiguando por qué la Policía quiere hacer eso”, relató preocupada.
Gabriela Torres no solo debe enfrentar la ausencia de su esposo, preso injusta e ilegalmente, y hacerse cargo de su familia por su cuenta, sino que también debe soportar día tras día la persecución de los servicios de inteligencia que operan en la zona, controlándola impunemente y haciéndole sentir su presencia: “Es muy doloroso. Acá no tengo libertad. Salgo a buscar alimento y me siguen los de inteligencia. Entro a un kiosco o un almacén y entran también para ver qué compro. Voy a la terminal y me sigue una moto. Llego a la terminal y me sacan fotos, sin disimular. Subo al colectivo y me sacan fotos. No sé por qué hacen eso”, lamentó Torres, reflejando una verdad incuestionable: en Formosa, toda persona que no reporte a Gildo Insfrán, es vigilada de manera constante y bien visible; y si pertenece a alguna comunidad originaria, todo puede ser peor.

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1 comentarios:

  1. Felicito a todos por seguir insistemente este tema
    Todos te abarrotan de Maldonado ,casi nadie habla de la terrible situaciòn de Formosa,por suerte Norita fue a verlo

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