24 ago. 2017


Hace 8 años que falta en la provincia de Santa Fe Natalia Acosta, quien tiempo antes de desaparecer era explotada sexualmente por su pareja. En el programa Ni Putas Ni Sumisas, Alika Kinan dialogó con su mamá María Cristina Balán Acosta que recorrió los pasos que dio la investigación y el estancamiento en la búsqueda de la joven. (Por La Retaguardia)

"Mi hija se llama Natalia Liliana Soledad Acosta, hace 8 años que la estamos buscando, desde el 29 de mayo de 2009. La causa estuvo en el juzgado provincial de Santa Fe, después hicimos la denuncia en el juzgado federal. A los tres años, el expediente volvió a Provincia, que se lavó las manos, fue a la Corte Suprema y hasta ese momento se hizo poco y nada. En Federal se hizo bastante. En Provincia no se hizo absolutamente nada más que un par de allanamientos para los que nosotros les dimos los datos. De la Corte Suprema volvió al juzgado federal y desde entonces, la investigación está un poquito mejor. En la investigación se buscó el teléfono, se siguió la línea de que la había invitado a ejercer la prostitución en México. Yo entiendo poco y soy una señora mayor y no sé de esas cosas mucho, antes no se hablaba de eso. Ahora me tuve que poner a usar palabras de la noche a comparar cosas", explicó María Cristina sobre los cambios que atravesó a lo largo de la búsqueda. "El papá, yo, los hermanos que siempre nos están acompañando", enumeró.
"Yo creo que es víctima de trata porque lamentablemente estaba juntada hacía dos o tres años y el conviviente la mandaba a trabajar. Nosotros nos enteramos cuando desapareció Natalia que ella trabajaba, que él la mandaba a trabajar. Aunque él haya dicho en la declaración que ella lo hacía porque quería para darnos una ayuda, no es así porque no nos mantenía.
Quiero encontrarla, busco bajo tierra, por todos los medios. Yo tengo Facebook y me pongo en contacto con gente de afuera, les mando la foto, les digo que la compartan. El fiscal está muy interesado en la causa. Hoy justamente nos hicieron ADN. No es nada alentador porque la están buscando bajo tierra. Pero se movió en seis meses lo que no se movió Provincia en años", lamentó.

El manosea mediático

"Susana Trimarco no me acompañó en ningún momento. Una vez fuimos a querer hablar con la presidenta y pensamos que de paso podíamos ir a la fundación Marita Verón en Buenos Aires. La presidenta no nos atendió y nos fuimos a la fundación. Pedimos hablar con Susana Trimarco, ella estaba en lugar y nos hizo atender con una abogada y una psicóloga. Nos dijeron que estaban a disposición de nosotros. Después, la misma abogada y la psicóloga nos preguntaron si no habíamos ido a los medios. No habíamos ido, más que a los medios locales y en las volanteadas de todos los 29 de mayo. Ahí nos ofrecieron ir al programa del Negro Oro. Fuimos una vez, nos pagaron los pasajes, las comodidades y la comida. En el programa no hubo lugar y lo postergaron una semana que volvimos a ir. La última vez que fuimos fue para la marcha de Ni Una Menos, el 3 de junio de 2015. Oro habló con una abogada de Santa Fe. Cuando estábamos en el programa, el Negro Oro dice 'apareció una llamada diciendo que el marido la vendió a España'", recordó. La mujer se refirió al curso de esa llamada en la investigación: "Supuestamente tenía una característica de Santa Fe. Salimos del programa. Nos habían pagado el pasaje, la comida. La estadía allá era por cuenta de nosotros. Nos daban la comida mientras esperábamos que nos reciba el Negro Oro. Fuimos a la marcha. Nos deslumbró. Cuando llegamos a Santa Fe, todos nos preguntaron si le habíamos pedido al programa el número de teléfono de ese que llamó. Entonces le hice una llamada de WhatsApp al productor y me dijo que esos registros se eliminan todos apenas termina el programa. Así quedó todo en la nada. Fueron de la PROTEX (Procuraduría de Trata y Explotación Sexual), yo lo volví a llamar y nunca más me contestó", explicó.
"Nunca sentí que podía estar cerca de encontrarla porque las pistas a la justicia se las dábamos nosotros. Que vayan a averiguar, a allanar. La gente nos daba información y nosotros se la pasábamos al juzgado. Su pareja fue a dar testimonio, a decir que ella trabajaba porque quería, para ayudarnos a nosotros, que no lo molesten porque iba a hacer una contradenuncia con su abogado. Ahora es pastor de una Iglesia evangélica, tiene una hija y una mujer y el pastor que lo llevó a ser líder es un interno de la cárcel de Las Flores que estuvo preso por una violación a su hija. Es todo turbio en Santa Fe", aseguró.


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