14 nov. 2017


Este año se dio en el ámbito académico de la Ciudad de Buenos Aires la primera experiencia de una cátedra, no oficial, especializada en la temática de aborto, llamada El aborto como problema de salud. La doctora Julieta Bazán invitó a un encuentro para hoy, a las 18.30 horas. Es el último de cuatro, con perspectiva de continuar el año próximo. La cita es en Paraguay entre Uriburu y Azcuénaga, en el 5º piso del hospital de Clínicas, aula 50. En Radio La Retaguardia, para convocar y contar la experiencia, Bazán habló con Cristina Varela y Luis Angió en el programa Oíd Mortales. (Por La Retaguardia)

"La Cátedra surge por la conjunción de tres espacios: la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir, que funciona desde 2014 y que surgió desde una actividad que organizó la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, pensando en cómo se pueden garantizar los derechos que ya están conquistados en Argentina desde 1921. El Código Penal habla de causales para el aborto no punible. En 2012, con el caso F.A.L se amplía además el concepto de salud. El sistema, sin embargo, no garantiza el derecho", aclaró Bazán. "Desde la Campaña y Socorristas en Red surgió la iniciativa de pensar cómo los y las profesionales se pueden comprometer y organizarse. Ya muchos lo venían haciendo. Por un lado surge la Red, por otro la Campaña que tiene más de 10 años y desde el año pasado en la facultad de Ciencias Médicas en la UBA surgió, después de un Encuentro de Mujeres, una red de estudiantes por el derecho a decidir cuestionando esta formación de pregrados donde hay mala información, desactualizada y errónea sobre la temática", aseguró la médica. "Es un problema de salud pública y es mucho más frecuente que las y los estudiantes y futuros profesionales se encuentren en su práctica con una situación de aborto que con un montón de otras cosas que se estudian en la facultad que nada tienen que ver con la cotidianidad de Argentina o América Latina. Cuestionando esto, fue que desde los tres espacios se habló de instalar y visibilizar el tema para que los docentes y el consejo directivo de la facultad empiece a trabajarlo", planteó.
"Desde que la cátedra arrancó tuvo muy buena repercusión, se sumó mucha gente. Habíamos conseguido un aula que nos limitaba la cantidad de personas inscriptas y lo superamos, se anotaron más de cien personas siendo una de las universidades más conservadoras, siendo la Facultad de Ciencias Médicas que no quiso tratar el tema de aborto. Se fueron sumando voces que, al principio, por desconocimiento o porque es un tema muy controversial, no se animaban", contó. Además, agregó: "Tuvimos muy buena repercusión de parte de docentes que se fueron acercando y apoyando la Cátedra".
Bazán repasó las finalidades de la Cátedra: "Los objetivos fueron tres: visibilizar al aborto como un tema de salud pública y de derechos humanos, tratando de construir una perspectiva de géneros en la salud; difundir la información; y exigir a las autoridades que tomen la temática. Este año fueron cuatro encuentros, tuvieron que ver con el marco legal, con la problemática del aborto en general, la coyuntura nacional e internacional, el aborto en forma segura y los métodos. El cuarto encuentro es un poco más abierto, es convocar como cierre al intercambio de experiencias, aunque se hayan inscripto o no", explicó sobre la convocatoria de hoy. "Si el año que viene se logra avanzar un poco más en la formalidad de la cátedra, que sean más encuentros y tenga un objetivo más de formación", explicó la médica.
"Hay que saber que hay un protocolo de interrupción legal del embarazo lanzado en 2015 por el ministerio de Salud de la Nación. Es una guía de buenas prácticas, pero no hay una ley que lo regule a nivel nacional, así que hay profesionales que lo toman y otros que no. Hoy en día se realizan interrupciones legales del embarazo dentro de la estructura del sistema de salud. Se trata de compartir esas experiencias concretas para poder visibilizarlo y profundizar la discusión hacia adentro de las ciencias de la salud", insistió. "No sólo implica a médicas o médicos, implica a trabajadores sociales, obstetras, enfermeros, un equipo interdisciplinario. La mayoría de los participantes son estudiantes de distintas carreras de ciencias médicas en general, no sólo de medicina, también de enfermería, obstetricia, de otras facultades, estudiantes de trabajo social o de psicología y otras personas que se vieron interpeladas desde la Campaña. Yo soy médica y algunas integrantes de la cátedra son docentes", detalló Bazán. Para la profesional, "la necesidad de discutir este tema en los ámbitos académicos es lo que hizo que se sumara tanta gente con tan poquita difusión. Fue una de las primeras cosas que salieron, la puesta en común de la información errónea que brinda la facultad. También cuesta que los medios de comunicación hablen sobre este tema. La Red de Estudiantes todos los lunes pone la mesita con los materiales de la Campaña, también difunde nuevas actividades de intervención de la Facultad", finalizó.

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