29 nov. 2019



Al tiempo que reprimían a quienes manifestaban en la calle, se aprobó ayer en la Legislatura porteña, en una sesión tensa, una ley que elimina derechos a las y los residentes y concurrentes de la salud, quienes trabajan en los hospitales públicos de la CABA. La ley modifica y precariza aún más sus condiciones laborales. La Retaguardia estuvo en el recinto y también acompañando la manifestación reprimida. Compartimos una crónica de la jornada. Al momento de la publicación de esta nota, se produce otra gran protesta en el obelisco. (Por Luis Angío y Daniela Cormick para La Retaguardia)

Foto de portada: ayer en el recinto, trabajadoras/es protestando contra la ley que finalmente se aprobó 📷 👉 Luis Angió


Desde las 8 de la mañana, grupos de jóvenes de trabajadoras y trabajadores de la salud, "profesionales en formación" como les gusta decir despectivamente a quienes les niegan sus derechos, se comenzaron a reunir en las puertas de la Legislatura para una jornada de lucha que sabían sería larga e intensa. La convocatoria de la Asamblea de Residentes y Concurrentes fue una decisión colectiva y con autonomía de los gremios del sector, que en algunos casos tuvieron que plegarse después, y en otros hicieron oídos sordos a los pedidos de apoyo (centralmente, Médicos Municipales).
Entre las 9 y 10 horas, toda la cuadra estaba repleta de personas movilizadas. Portaban carteles y elementos de percusión, banderas -algunas improvisadas en el lugar- y todo tipo de recursos para visibilizar su protesta a puro canto. Mientras tanto, la responsable del sistema de residencias y concurrencias, directora general de Docencia, investigación y desarrollo profesional del Ministerio de Salud, María Laura Antonietti, presidía una jornada donde se celebraba la vinculación del Estado con empresas y proyectos privados en investigación.
Dada la masividad de la presencia de trabajadoras y trabajadores de los distintos hospitales y centros de salud del sistema público de CABA, y siempre de modo asambleario, decidieron cortar en forma intermitente la Avenida Diagonal Sur, sin dejar de tener presencia en la puerta de Legislatura. La guardia esperando el tratamiento del proyecto de Ley se prolongó con mates compartidos y una multitud sentada en calles y veredas, mientras esperaban una posible postergación. Más tarde, la decisión de tratar la ley llevó a cortar Avenida de Mayo y a marchar de regreso al lugar donde se votaría un proyecto. Se desconocía el texto del proyecto final, pera nadie esperaba que les beneficiara.

Después de la represión y la aprobación de la ley en la jornada de ayer, este viernes, trabajadoras y trabajadores de la salud salen a la calle para protestar  📷 Gentileza de Victoria Robledo

Luego de las 13 horas, dentro del recinto ya se encontraban más de 30 trabajadoras/es de la salud manifestando su rechazo al proyecto de ley que pocos minutos después se aprobaría. Quienes ingresaron fueron representantes de cada uno de los hospitales, definidos por la Asamblea, y el colectivo de residentes y concurrentes.
Afuera, más de 1500 Residentes y concurrentes se manifestaban marchando desde la Plaza de Mayo hacia la puerta de la Legislatura sobre la calle Perú al 100, por la Diagonal Sur, allí donde se erige todavía el monumento al General Roca, represor y asesino de miles de habitantes de los pueblos originarios.
Adentro, comenzó el miembro informante del oficialismo, José Luis Acevedo, Presidente de la Comisión de Salud, quien fundamentó las “bondades” de este proyecto de ley que se gestó entre bambalinas, sin que los demás bloques tuvieran tiempo de analizarlo y mucho menos debatirlo. Sólo 16 días para tratar un proyecto que afecta a más de 3000 trabajadores de la salud, que ni siquiera tuvieron la posibilidad de analizarlo y debatirlo. La misma dinámica/as. Los objetivos parecen claros: precarizacion, flexibilización y fragmentación del colectivo de trabajadores y trabajadoras de la salud. Escena que remite al año pasado cuando se aprobó la Ley de carrera de profesionales de la salud, aprobada del mismo modo un año atrás.
Luego fue el turno del diputado de Autodeterminación y Libertad (AyL), Fernando Vilardo, quien argumentó por qué su bloque votaría en contra de ese proyecto.
Gabriel Solano, del FIT, comentó el diálogo que tuvo en la Comisión de Salud con la Ministra del área, Ana María Bou Perez. Según comentó Solano, la ministra le comentó que “las y los residentes y concurrentes no hacen guardias”, lo que motivó que quienes estaban en las gradas repudiaran esas manifestaciones. Solano además contó que invitó a la ministra a que recorrieran juntos los treinta y cuatro hospitales públicos para corroborar sus dichos, y que si se encontraba con alguno de ellos haciendo guardia, le solicitaba que renunciara.
Miientras hablaba el legislador de la izquierda, en el recinto comenzó a conocerse que algunas y algunos de los manifestantes querían ingresar y la seguridad de la legislatura se lo impedía, con el auxilio de la Policía de Ciudad. Allí se desató la represión con gases lacrimógenos, gas pimienta y palazos. Solano interrumpió su intervención para pedir una moción de orden y suspender momentaneamente la sesión para acercarse a las puertas de la legislatura y verificar las agresiones que ya habían comenzado.
El Presidente de la Legislatura puso a consideración esa moción que fue rechazada por amplia mayoría. La sesión continuó con los miembros del oficialismo en el recinto y unos pocos aliados. Sólo quedaba a esa altura Laura Marrone, también del FIT, que estaba en el uso de la palabra. Luego de su intervención, la legisladora se sumó al grupo que salió a la calle.
Sin más oradores en el recinto, y mientras en la calle seguía la represión a los manifestantes y las y los legisladores querían volver al recinto para seguir la sesión, la seguridad de la legislatura y la Policía de la Ciudad le impidieron la entrada. Su puso a consideración el proyecto que las y los residentes y concurrentes en el recinto repudiaban a los gritos. El proyecto votado, se comentaba en los pasillos y también afuera, habría sido el más regresivo de los que habían circulado. En ese momento era imposible saberlo. Después, también.
La votación, con sólo 39 legisladores presentes, resultó con 34 votos a favor y 5 abstenciones. Los 7 legisladores que querían votar en contra, no habían podido ingresar después de la represión.
Para poner el broche final a la por lo menos desprolija sesión, Agustín Forchieri (PRO), quien en ese momento la presidía, la cerró sin seguir tratando los demás temas de la jornada.
Afuera, ni la represión ni la aprobación de la ley hicieron mella en el animo de lucha. Otra asamblea, megáfono abierto, plan de lucha: Paro por tiempo indeterminado, movilización, denuncias y exigencias a los gremios. También se escucharon denuncias a la política de vaciamiento y deterioro en salud. Y se planteó seguir en la calle, porque, como cantaron durante todo el día: "Sin residentes/ no hay hospital/ precarizados no vamos a trabajar".

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