16 mar. 2020



Hace algunas semanas, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca anunció la creación de una Dirección de Agroecología. El responsable de este sector será el ingeniero agrónomo Eduardo Cerdá, fundador de RENAMA (Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología). Acerca de esta Dirección, aún no oficializada, el programa A mi no me importa de Radio La Retaguardia dialogó con el periodista Patricio Eleisegui, quien también reflexionó sobre la situación actual de los agrotóxicos en nuestro país. (Por La Retaguardia)

🎤 Entrevista 👉 Pedro Ramírez Otero/Julián Bouvier
Redacción 👉 Pedro Ramírez Otero
💻 Edición 👉 Fernando Tebele
📷 Foto de Portada 👉 Natalia Bernades


“Falta todavía la oficialización, que sea establecido vía decreto, alguna resolución del boletín oficial. Pero está la decisión de hacerla, junto con otros nombramientos que todavía restan. Más que nada se ha demorado todo por cuestiones económicas, no hay presupuesto para andar generando más dependencias, por lo visto”, comenzó a contar el periodista Patricio Eleisegui acerca de la nueva Dirección que anunció el Ministerio de Agricultura, y continuó: “Así que están tratando de resolver eso pero, según lo que me comentó Eduardo Cerdá, que va a ser el titular de la Dirección de Agroecología, es un poco lo que está haciendo ya la organización RENAMA (Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología) promoviendo este sistema: articularlo con esta dependencia para desarrollar políticas públicas de difusión, de acompañamiento; de capacitación de productores, de municipios, de provincias; de todos aquellos actores que muestren un interés en esta alternativa como una opción para empezar a nivelar las cosas y que no tengamos un agronegocio como el vigente que domina y que todo lo contamina”.
En relación al nuevo gobierno, Eleisegui opinó: “Todavía sigo siendo muy crítico, esa es la realidad. Me entusiasmó mucho esta decisión de avanzar con una Dirección de Agroecología. Me sorprendió cuando el mismo Cerdá me lo contó. Pero al mismo tiempo está el discurso de hace unos días de Alberto Fernández dando cuenta de una decisión política de concientizar el extractivismo a través de la explotación petrolera en la plataforma marina. Esto de mantener ciertas facilidades a los productores, como dijo, como una suerte de acompañamiento al modelo vigente. Eso me generó bastante desazón. Porque uno sabe que hay alianzas y grupos detrás de todas las gestiones, pero el indicador de la Dirección de Agroecología era una buena señal. Ahora, con todo esto que se anuncia, la decisión de promover una nueva ley de hidrocarburos para apuntalar Vaca Muerta me parece que nos van a dar una y nos van a sacar diez, esa es la sensación con la que me quedé y eso lamentablemente no es una mejora para todos”.
Este nuevo gobierno eligió como Canciller a Felipe Solá, responsable de la entrada de Monsanto al país en 1996 y promueve un busto en homenaje a Carlos Saúl Menem, presidente en ese momento. “No sé qué quiere establecer Alberto Fernández, no sé si la palabra es ‘reconciliación’, me parece una palabra que no está bien para este momento. Pero también tuvo su gesto amigable con las fuerzas armadas hace muy poco. Debe creer en su cabeza que es una persona que viene a unirnos. No sé en qué cosas. Pero en los temas de ambiente claramente lo que está marcando es un retroceso y una profundización de lo que ya dejó el macrismo, que fue mucho más grave que lo que dejó el cristinismo, que fue mucho más grave que el primer kirchnerismo. Me parece que vamos a tener que seguir dando malas noticias, lamentablemente, y también tratando de generar resistencia a través de los lugares que ocupamos”, reflexionó Eleisegui .

La soja, se mira y no se toca

Acerca del anuncio de la suba de retenciones a la soja del 30% al 33%, el periodista expresó: “Me parece que se retoma un poco el conflicto con el campo que ya tuvo la gestión de Cristina Fernández. El hecho de que se suba la retención a la soja no me parece un desafío al campo sino más bien la intención recaudatoria en sí misma que tiene el impuesto. Creo que ellos entienden que lo que va a generar caja va a ser la soja. Y en la etapa anterior básicamente a los productores se los orientó hacia el monocultivo de soja a través de establecer las pautas en lo que era la exportación. El problema es que perpetúa el sistema de producción que venimos discutiendo. No me parece que esta sea una medida para desalentar a que los productores hagan soja, sino más bien para consolidar el cultivo como el único que no va a tener más complicaciones que pagar unos puntos por encima, pero al mismo tiempo el que más va a generar regalías para el Estado. Entonces continuamos siendo un país sojadependiente, con un paquete tecnológico que ya lo conocemos, que es el del glifosato, la semilla transgénica, el de la siembra directa, sin poner nunca en discusión real el modelo”, denunció.
La Dirección de Agroecología será un logro obtenido a través de la lucha de todas las personas que día a día denuncian al agronegocio promoviendo un modelo alternativo de producción. Eleisegui explicó que “Lo más importante es definir cuánto presupuesto va a tener. A partir de ahí podríamos empezar a discutir qué margen de maniobra va a tener porque sino va a quedar como un cargo prácticamente simbólico. Lo ideal sería haber avanzado con una secretaría, con un presupuesto bastante importante y al mismo tiempo con la decisión de promover una política nacional de agroecología a través de una secretaría fuerte”. Además agregó: “Yo lo que veo en la cuestión de la agroecología es que muchos de los referentes no quieren ir al cruce con el agronegocio, sino que tratan de convivir. Y la realidad es que no podemos hoy por hoy a partir del desastre sanitario que venimos comentando, de las tasas de malformaciones de abortos espontáneos, de cáncer, seguir diciendo que la agroecología tiene que tener un espacio que se tiene que ir ganando y que de repente tiene que haber lugar para todos. El estatus quo que tenemos hoy no va a permitir que la agroecología se agigante de una manera pacífica, al contrario: esto se tiene que ganar a los empujones. No veo realmente que exista una voluntad en este sentido, a mi me parece que una política fuerte hubiese sido establecerlo como un criterio para formar en municipios, en provincias, profesionales y promover facilidades para los que quieran migrar hacia la agroecología lo puedan hacer”.
En Uruguay están empezando a desarrollar una soja no transgénica. “Sería una soja silvestre, con la idea de darle facilidades de exportación a los productores que migren hacia esa alternativa. Se podría hacer acá también: establecer que los productores que hagan soja no transgénica directamente exporten sin necesidad de retenciones. Podría ser también implementar de a poco una serie de cargas tributarias de impuestos y demás al uso de determinados plaguicidas, determinados agrotóxicos. Las posibilidades están a nivel político, el tema es que no me parece que exista una voluntad real de poner en discusión el modelo y de sacarle la cuestión de privilegios que tiene hoy el agronegocio”, opinó el periodista.
Patricio Eleisegui utiliza sus redes sociales para brindar información y denunciar el modelo vigente en nuestro país. En los últimos días compartió que ya son 25 los municipios que promueven la agroecología y buscan sumarse otros 30. Aún así, al agronegocio siguen brindándole herramientas y facilidades. “No ha cambiado demasiado de lo que veníamos contando del macrismo, del cristinismo, del kirchnerismo de la primera etapa. La realidad es que hay siempre una profundización hacia adelante en el negocio de la venta de venenos. Hace unos días hablaba con Eduardo Cerdá sobre la cantidad que se usaba y me dice que ya estamos en 500 millones de litros. Hace un par de años estábamos en 350, se sigue subiendo y al mismo tiempo volviendo inviable el negocio para los pequeños que no pueden pagar esos insumos que están dolarizados. Sigue siendo un sistema que excluye, que deja la posibilidad abierta de grandes negocios para los grupos fuertes, estamos hablando de un número enorme por cantidad de habitantes en la Argentina y la realidad es que estamos usando cinco veces más herbicidas que Estados Unidos que es el país donde se creó el glifosato y otras moléculas químicas. Es un negocio que continúa y que lamentablemente mientras no tengamos una decisión política de serrucharlo de alguna manera, se va a seguir acrecentando”, finalizó.

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