12 mar. 2020



Lo dijo Ese Montenegro, integrante del colectivo travesti, trans y no binarie, que dialogó en Oíd, Mortales, por la situación que se vive en materia de salud para esa población. El faltante de hormonas se arrastra desde la gestión anterior, pero hay otros problemas como la falta de capacitación de los profesionales de la salud para suministrar los tratamientos. La atención integral y la garantía de realizar los tratamientos necesarios para la transición de género son contemplados como derechos en la Ley de Identidad de Género que rige en nuestro país. (Por La Retaguardia)

Redacción 👉 Rosaura Barletta
🎤 Entrevista 👉 Cristina Varela
💻 Edición 👉 Pedro Ramírez Otero
📷 Foto de Portada 👉 Natalia Bernades


Todo comenzó en la gestión de Cambiemos, aunque el problema persiste: “En octubre de 2019 se hizo público que los laboratorios que proveen los tratamientos hormonales para la comunidad travesti, trans y no binarie en Argentina se habían bajado de las licitaciones del Estado y habían dejado de entregar desde julio del año pasado. Alrededor de ese conflicto nos empezamos a organizar personas autoconvocadas del colectivo travesti, trans y no binarie para ver de qué manera articulábamos entre nosotres algunas estrategias para sostenernos ante esta ausencia del Estado y a la vez demandarle al Estado lo que la Ley de Identidad de Género garantiza que es el acceso a la salud integral, sean tratamientos hormonales, cirugías, contención, una salud integral para cualquier persona”, definió Ese Montenegro, integrante del colectivo travesti, trans y no binarie, que demanda los tratamientos hormonales en concordancia con la ley. “En reuniones con la gestión anterior se habló de supuestas compras que nunca salieron, nunca se resolvió, hicieron licitaciones a las que se presentaron algunos laboratorios pero no todos, y con el pase de la Secretaría a Ministerio en la nueva gestión nos volvimos a reunir. La gestión fue muy clara sobre el panorama, ellos dicen que de acá a un año nos va a costar estabilizar el vínculo comercial con los laboratorios que proveen el tratamiento. Mientras tanto iremos haciendo compras de emergencia para cubrir los faltantes”, explicó. “Las personas que dependemos del sistema público de salud para acceder a nuestros tratamientos no tenemos entrega de hormonas en prácticamente ningún lugar del país. Esto depende de Nación que es quien ha comprado y distribuido los tratamientos hormonales pero también de la decisión política de cada territorio. La CABA, una de las ciudades con la mayores ingresos, no ha hecho nunca una compra para sus hospitales”, planteó Ese sobre la falta de compromiso de las gestiones locales para respetar los derechos de la población contemplada en la Ley de Identidad de Género.
“Por otro lado, tenemos una Superintendencia de Servicios de Salud que no regula el cumplimiento de la Ley de Identidad de Género en sus obras sociales y prepagas y entonces las pocas personas travestis, trans, no binaries que tenemos trabajo formal vamos a nuestras obras sociales y no nos quieren cubrir los tratamientos, los cubren parcialmente o nos hacen entregas discrecionales, no nos quieren hacer las cirugías. Cuando pensamos en términos integrales, el 80% de nuestro colectivo no tiene trabajo formal y va al sistema público con su demanda. Ahí, depende de la voluntad política de cada territorio. Es un mapa muy desigual”, denunció Montenegro. “La gestión anterior nos dijo en octubre que era la primera vez que Nación podía comprar los inhibidores hormonales para niñeces y adolescencias. Nosotres les preguntamos si había médicos capacitados para administrar ese tratamiento, y no, no había. Eso también es un conflicto, la capacitación de los trabajadores de la salud. Muchas veces nos dicen que aprenden más de nosotres que de la capacitación del Estado. Nosotres queremos que los trabajadores de salud estén en buenas condiciones”, planteó.
“Las personas de esta gestión nacional con la que nos reunimos nos juraron que no van a perseguir a ningún trabajador de la salud que declare que no está teniendo el recurso material para atendernos. Sabemos que hay un problema estructural, que además de la hormona falta capacitación para les trabajadores, falta un salario digno para los prestadores de salud, acceso a la educación, al trabajo para nuestra comunidad. La hormona es un emergente, hay algo que está por detrás de nosotres y es un conflicto que hay que tomarlo estructuralmente”, explicó, y quedó en volver a comunicarse con Oíd, Mortales, pasadas dos semanas para actualizar la situación del conflicto.


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