9 ago. 2020


Lo dijo Héctor Castro, que es delegado de la sucursal 160 de la empresa de supermercados Coto, en Retiro. En diálogo con el programa Hasta que vuelvan los abrazos, denunció la falta de cuidados a las y los trabajadores frente a la pandemia de COVID-19. También denuncio el silencio de los medios tradicionales en los que la empresa tiene publicidad.
Al día de hoy, son 58 las personas contagiadas en la sucursal Retiro y el total en la cadena llegó a 600. (Por La Retaguardia) 


🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Giselle Ribaloff
✏ Redacción: Nicolás Rosales
💻 Edición: Pedro Ramírez Otero


La responsabilidad patronal por los contagios del personal de trabajo en los locales de la cadena COTO será investigada judicialmente, a partir de las denuncias que los delegados, delegadas,  trabajadoras y trabajadores autoconvocados realizaron ante el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, continúan organizándose con mucho esfuerzo para enfrentar las represalias y la persecución. 

 

“Es terrible lo que está pasando en los supermercados Coto. Nosotros desde el inicio de la pandemia que venimos denunciando esta situación para tratar de contener la expansión, más que nada de los compañeros en el lugar de trabajo. Hoy por hoy, Coto tiene el podio de contagios positivos en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Nosotros incansablemente venimos tocando puertas por todos lados: Gobierno nacional, de la Ciudad, Ministerio de Trabajo, de Salud. Y lamentablemente desde mayo que venimos haciendo todo esto y tenemos que lamentar dos muertes. En el caso de la sucursal 160, la mujer de un compañero de la sucursal en la que que yo me desempeño como delegado falleció porque la empresa no cumple los protocolos como corresponde. Él la contagió, los dos se internaron, y lamentablemente ella no pudo salir de esto. Este compañero había denunciado ante jefe de personal que se sentía mal. Que estaba muy preocupado por su familia, por sus hijos. Esto él me lo contó a mí. Ya le dieron el alta. Necesitaba que le den los elementos correspondientes porque tenía miedo de contagiar a su familia, a su hijo. Y pasó esto, que hicieron caso omiso a los reclamos. La única respuesta que recibimos por parte de la empresa fue callar a los empleados, a mí, venir a golpearme, a patotearme. La patota sindical que tiene la empresa. Me amenazaron de muerte. Me despidieron también. Después, gracias a otros apoyos sindicales, pude otra vez retomar mi trabajo. Falleció un compañero del COTO de Quilmes también, Jorge Alcaraz, quien trabajaba hace mucho tiempo en la empresa”, detalló el delegado de la sucursal de Retiro, Héctor Castro.  

COTO S.I.I. (Sociedad de Irresponsabilidad Ilimitada)

Además, Castro mencionó las irresponsabilidades de la empresa: “Nunca se tomaron las medidas de precaución correspondientes. Porque lo único que le interesa a la empresa es facturar. Nosotros somos para el gobierno empleados esenciales, pero para COTO somos una máquina de facturar. Precisamente lo que denuncian los compañeros es que no se les dan el aislamiento como corresponde, y eso es lo que venimos denunciando desde el inicio de la pandemia. Por ejemplo, si en un grupo de trabajadores hay diez y se contagia uno, solamente le dan el aislamiento correspondiente a uno, dos, o tres como mucho. Eso a ellos le sirve como para presentar un informe a las autoridades. Sin embargo, nosotros tenemos contactos estrechos: compartimos baños, comedor, duchas, etc. La empresa jamás activó el protocolo como corresponde, no se cerró una sucursal para desinfectar. Lo que también estamos denunciando nosotros es  que la desinfección que llevan a adelante es una desinfección común. No sabemos si está certificada por el Gobierno de la Ciudad, o por el Gobierno nacional. Es una empresa tercerizada que viene, dan dos o tres vueltas y se van. Y de esa manera jamás vamos a detener el foco de contagio en el trabajo”, expresó.

“COTO es el responsable exclusivo de esta dos muertes. COTO es igual a pandemia. Ya estamos cansados de seguir luchando, no vamos a parar. El Ministerio de Trabajo nos derivó con Fernando Cohen (Director General de Protección del Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires). Yo tuve la oportunidad de hablar con él telefónicamente, y lo primero que me dijo fue: ‘ya fuimos’. Pero fueron a pasear, a dar vueltas, a fumarse un cigarrillo. Y se fueron”, denunció. 

Ciberpatrullaje y despidos

El delegado se refirió a las persecuciones sindicales por parte de la empresa: “Coto silencia a los empleados, les hace ciberpatrullaje. No les permiten que hablen, poner en sus redes sociales algo sobre el COVID-19. Porque inmediatamente los llaman a oficina de personal y eso es una sentencia a futuro despido. No pueden opinar. Hemos creado a propósito una página para que la gente pueda comunicarse, se llama ‘Trabajadores Autoconvocados de Coto’, y nos llueven miles de denuncias. En mi caso, cuando me metí la primera denuncia me rompieron la boca. No cerraron la sucursal, me cerraron la boca a mí”, manifestó. 

Castro habló también de una lucha dividida. “El sindicato está fracturado. Hay agrupaciones que responden más a la parte empresarial. En mi caso estoy llevando el reclamo de esta manera, porque considero que no es un reclamo de un inodoro que está roto, o de un asunto de paritarias. Considero que está en juego la vida los hijos de los compañeros, los trabajadores. De sus padres, porque muchos de ellos viven con los padres, o sus abuelos”, comentó.

Por último, aludió a ciertas dificultades para poder expresarse en algunos medios tradicionales de comunicación: “A nosotros con los portales de noticias nos va bien. El otro día estuve hablando con una colega de Crónica, que tiene rating. Y le reclamé que me iba a sacar un informe. Me dijo: ‘Mirá, vino el productor, me agarró la carpeta de COTO y me la corrió al costado. Vos ya sabrás que es la pauta publicitaria’. Me pasó algo parecido con alguien del Grupo Clarín también”, sentenció.  

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