28 may 2021



Lo dijo Kike Ortega, periodista chileno y coordinador de Radio JGM. Luego del histórico ‘Apruebo’ de octubre del 2020, se celebraron las elecciones en Chile para conformar la Asamblea Constituyente con resultados que demuestran un avance de los sectores independientes y progresistas. Ortega pasó por el programa Hasta que vuelvan los abrazos, en la mañana de La Retaguardia y Radio Sur y brindó detalles del panorama actual que se vive en el país vecino. (Por La Retaguardia)


🎤 Entrevista: Fernando Tocco/Miriam Libertad
✍️ Redacción:  Julián Bouvier
💻 Edición: Diego Adur
📷 Foto de portada: Archivo Natalia Bernades/La Retaguardia


El domingo 16 de mayo el pueblo chileno eligió a los integrantes de la Convención Constituyente y a gobernadores, alcaldes y concejales. Una de las principales tareas de la Asamblea electa será reformular la Constitución de ese país. Los principales ganadores fueron los candidatos ajenos a los partidos políticos y los sectores más progresistas. Kike Ortega, periodista y coordinador de la señal de radio y televisión JMG, analizó los resultados de la histórica elección. 




El periodista señaló que fue una votación que tuvo grandes repercusiones en la opinión pública: “Veníamos de un proceso de estallido social, mediado por la pandemia, apaciguado por las violentas represiones del Estado. Recordemos que por la pandemia, Chile todavía está en toque de queda, hace más de un año. No había tanta confianza en que se cambiara la composición, sino que se esperaba que lleguen los partidos políticos clásicos de la derecha y del centro, por decirlo de alguna forma, la ex 'concertación'. Y la novedad fue que la gente tuviera un grado de madurez, hubiese reflexionado sobre los debates sobre derechos sociales, derechos humanos, la composición de país que queremos. Esos diálogos han calado, de alguna u otra forma. Esto se refleja en que fue una votación del 40% del electorado (menor representatividad que el plebiscito Apruebo/Rechazo del octubre pasado). Pero con ese 40%, efectivamente, entran fuerzas nuevas, nuevos partidos. Partidos que son conocidos, que ya venían trabajando, pero entran con mayor presencia, con mayores cupos. Entran muchas voces de movimientos sociales que han sido protagonistas de las transformaciones de Chile de los últimos diez, quince años. Y entran a ser parte de estas discusiones. Está mucho más representado el país, que lo que era el parlamento de Piñera, que se está cayendo”, expresó Kike.
 
Ortega hizo hincapié en la participación de espacios que no venían teniendo representatividad en las instituciones estatales y que hoy ganan su lugar: “Sectores que estaban vedados de la institucionalidad política por el mismo formato que tiene el sistema electoral chileno. El sistema binominal, que es muy maquiavélico y fue creado en dictadura, bajo la Constitución que nos rige hasta el día de hoy -que es la que queremos cambiar- permite que sea sobrerrepresentado un tercio del espectro político. Siempre fue la derecha, la ultraderecha, el neoliberalismo, los terratenientes. Y ese sistema binominal dejó marginada a las izquierdas durante mucho tiempo. Una parte de esa izquierda se conformó, se reagrupó y tomó colores nuevos desde la creación del Frente Amplio. Ya había logrado entrar con una bancada interesante al Parlamento, y tenía una presencia mediática. Aún así, no alcanzó la segunda vuelta en la elección pasada, con la candidata Beatriz Sánchez, con lo cual últimamente venían teniendo un ausentismo, ya que también fueron catalogados como parte de la clase política por los sectores movilizados. Hay que decirlo y reconocerlo. El PC, que también es otro partido que quedó muy bien representado en la Convención Constituyente, también es un partido bastante cuestionado. Entonces, es una izquierda la que entra en la Convención Constituyente, pero es una izquierda que venía cuestionada. Ahora, entra un contrapeso que nunca había estado, de sectores muy invisibilizados, que no milita en partidos, y que para esta oportunidad lograron crear listas que fueron muy apoyadas”, relató.
 
Los resultados

El periodista de JMG contó cómo quedó conformada la Asamblea, según los escaños que consiguieron los diferentes espacios. “La derecha para poder seguir generando sus ‘vetos’, que era la herramienta por la que apostaron en este mecanismo de Convención Constituyente, necesitaba un tercio. Ahí tendrían la posibilidad de vetar proyectos de ley, de vetar discusiones sobre los derechos del agua, sobre la plurinacionalidad. La derecha no logró su tercio. Logró 34 escaños. Por otro lado, entró una bancada de organizaciones sociales, 8 cupos; La "Lista del Pueblo", que arrastró candidatos que venían de otros partidos políticos de izquierda, y también agarró a movimientos sociales: movimientos ambientales y feminismos muy fuertes. Otra bancada que se siente muy fuerte es la de los pueblos originarios, contando con 4 o 5 representantes mapuches, de Yagán, de Rapanui. Entonces, nace una nueva conformación que es muy interesante. Sabemos que la defensa de los derechos, las ideas del mundo más popular van a estar representadas, no sé si de la misma forma que la calle exigía. Pero se va a dar cierto debate. El gran desafío de este espacio es ver si se constituye un espacio de negociación colectiva, distinto al del Parlamento, y que pueda ofrecer mecanismos de negociación transparentes hacia la ciudadanía. Que no sean estas cocinas de los partidos a las cuales nos tienen acostumbrados nuestras democracias. Y que sea un proceso deliberativo, abierto, profundo y rápido, porque igual hay de 9 a 12 meses para hacer este trabajo, según el reglamento”, dijo Kike.
 
El periodista sostuvo que los movimientos populares son quienes tienen más claro cómo seguir, por la fuerza que han tenido en las calles y “porque han levantado una discursividad que les permitió el apoyo de reconocimiento de derechos; De derogación del código de aguas, de reconstrucción del sistema de pensiones, de paridad de género en la estructura de poder. Entonces esas banderas vienen fuertes y yo creo que se van a instalar con presencia. El problema es que estas discursividades se van a enfrentar a culturas políticas que vienen de los partidos de la derecha y a los reglamentos internos de funcionamiento”, reflexionó.
 
Kike Ortega refirió que la Asamblea debería empezar a funcionar desde junio de este año. Comentó que existe un espacio habilitado en el centro de Santiago de Chile, una antigua construcción, donde va a funcionar esta Convención Constituyente y que tienen de 9 a 12 meses para redactar un texto.
Sin embargo remarcó que: “hay poca información aún de si se va a trabajar por comisiones, por territorios. Recordemos que los resultados dan una representación tan diversa de Chile que tenemos a un ex almirante de la Armada, con todo el legado de la dictadura pinochetista, y también tenemos a la Machi Francisca Linconao, que es una mujer mapuche que estuvo involucrada en una causa de recuperación de tierras en el sur de Chile y estuvo presa por el Estado chileno en el año 2013, enjuiciada. Luego fue liberada y hoy es representante constituyente del wallmapu. Entonces, vamos a tener un espectro muy amplio de diálogo. Hay que ver si los candidatos podrán dar el ancho y la madurez política para dar esos diálogos, con todo lo que implique. Es un desafío interesante”, manifestó.
 
Género e inclusión en la Asamblea 

Ortega señaló la importancia de la paridad de género en las representatividades. Comentó que el concepto de paridad, que fue una lucha del movimiento feminista,  se logró establecer, votar y aprobar desde noviembre de 2019. Y que hoy existe un debate muy grande porque no quedaron, por ejemplo, masculinidades trans. “Sí hay diversidad, pero hubo acusaciones de diversas identidades de no participación. Pero en términos generales la búsqueda de la paridad se cumplió. La comunidad LGTBIQ+ consiguió 6 escaños, mientras que las mujeres 81 y los hombres 74. Y eso no está siendo muy valorado, los medios no hablan de eso. La opinión pública chilena no está valorando como se merece este paso histórico que se logró por movilizaciones. Todavía no hemos tomado el peso de lo que este cambio puede significar. El 40% da muestras de eso”, resaltó el periodista.
 
Aquí aparece otro dato interesante a analizar. Se le preguntó al periodista cuál cree que son las razones por las que solo el 40% de la población fue a votar. Kike expresó que existen factores que son estructurales, como el contexto de la pandemia y que el Estado no haya puesto los buses que prometió que iba a poner. En fin, que no estuvieron las condiciones aptas para que todo el mundo sintiera la confianza de ir a votar. Comentó que la ciudad Santiago está en cuarentena completa.

Pero también reflexionó sobre las razones más bien políticas de esta decisión: “Lo otro es que el proceso fue perdiendo fuerza, luego del plebiscito por el Apruebo/Rechazo, de octubre pasado. Algo pasó que en ese momento la gente se sintió menos impedida de votar, tanto la derecha como de los movimientos sociales, de la izquierda. Yo creo que hay un gran aprendizaje de los movimientos sociales que venían de las movilizaciones que se catapultaron después de las asambleas territoriales, en Cabildo, y muchas de esas asambleas lideraron y levantaron candidatas que hoy día obtuvieron un escaño. Hay un proceso de aprendizaje interesante. Pero hay una buena cantidad de chilenos que no se sintió parte de esto. Que no le interesó votar. Una radio ayer hizo una encuesta: “¿Por qué no fueron a votar?”, se preguntaban. Y las razones eran el desgano, el no sentirse parte. Los análisis que ahora empiezan a surgir tienen que ver con esto. ¿Qué hacer? ¿Cómo encantar a esta otra mayoría? Porque tienen poder, son muchas personas”, señaló el periodista. Y continuó: “Efectivamente, Chile está viviendo un proceso de transformación profundo. No alcanza a agarrar todas las capas de la sociedad, pero es bastante ajetreado. Tenemos en noviembre elecciones presidenciales y parlamentarias, por lo que esta nueva constitución se podría validar o rechazar en otro Gobierno, con otro presidente o presidenta y con otro Congreso también. Y eso va a mover, de aquí a tres o cuatro años, muy rápidamente la escena política a nivel nacional. Y es fruto de las movilizaciones”, argumentó.
 
El “bastión comunista” en Santiago

Además, en la misma jornada hubo elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores, como parte de un proceso unitario. “Se están analizando las elecciones en su conjunto porque dan cuenta de un mismo fenómeno. A nivel de alcaldes muchos gobiernos locales fueron perdidos por la derecha. Gobiernos emblemáticos como la Ciudad de Santiago, por ejemplo, que ahora va a tener por primera vez en su historia a una alcaldesa comunista y va a tener un consejo comunal, un consejo municipal, conformado por un gabinete casi completamente feminista y dos concejalas comunistas. Es decir, que Santiago se vuelve un bastión comunista. Es muy fuerte para la historia de la ciudad y de un país tan centralista como este. Muchos municipios fueron ganados por el Frente Amplio, un bloque de centro izquierda, que surgió con las movilizaciones estudiantiles de 2011. Y la derecha perdió enclaves muy importantes. 
Y en gobernadores, que era la otra elección que tuvimos el fin de semana, gobernadores regionales, también hubo mucha ganada de izquierda y de movimientos sociales. Hay que nombrar efectivamente el triunfo de Rodrigo Mundaca, un líder socio-ambiental del movimiento Modatima (Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, a la Tierra y a la protección del Medio Ambiente), de la quinta región: Valparaíso, que se levantó por una demanda del derecho al agua en su territorio y hoy día logra ser gobernador de la región, con presupuesto, con acciones, con atribuciones. Son cambios muy fuertes. La derecha está debilitada por esa pérdida de poder, no solo en la Convención, sino en el Estado en sí. Que ahora en noviembre se vuelve a renovar y puede haber más variaciones o pugnas todavía”, concluyó el periodista.



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