10 abr. 2015

(Por La Retaguardia) El 8 de abril pasado, la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad convocó a una reunión de la que participaron querellantes, organismos de derechos humanos, sobrevivientes y funcionarios del gobierno, para debatir la situación actual de los juicios por delitos de lesa humanidad y buscar estrategias y herramientas para evitar el estancamiento de las causas. Sobre las conclusiones del encuentro, dialogamos con el titular de la Procuraduría, Jorge Auat; el secretario general de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, y Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA. Fue durante la última emisión de Oral Y Público.

José Schulman, integrante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, explicó que la convocatoria intentó, por un lado, suplir la falta de funcionamiento de la llamada Comisión Interpoderes que se creó en 2009 a partir de un reclamo efectuado por organismos de derechos humanos luego de que en diciembre de 2008 Casación emitiera una resolución que ordenaba la libertad de Alfredo Astiz: “esto provocó una respuesta muy activa del movimiento de derechos humanos y uno de los logros de esa movilización fue que la Corte Suprema creara una Comisión Interpoderes que supuestamente iba a agilizar los juicios. Se lograron algunas cosas, pero hace muchos años que no funciona”.
Del encuentro del miércoles 8 de abril, participaron las presidentas del Consejo de la Magistratura y de la Cámara Nacional de Casación Penal -su presidenta Ana María Figueroa-, un importante número de fiscales generales de todo el país, representantes de reparticiones gubernamentales como los Ministerios de Seguridad y Defensa, además de algunos programas estatales. También asistió un gran número de querellantes particulares y organizaciones populares del interior del país y cuatro organismos nacionales, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y Familiares de Desaparecidos por Razones Políticas.
“En realidad esta reunión forma parte de una agenda que ya veníamos desarrollando desde el año pasado – relató el titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, Jorge Auat– hicimos dos o tres reuniones, esa mesa de discusión la creamos prácticamente cuando nació la Procuraduría. Lo que pasó es que en esta oportunidad, la coyuntura coincidió con estos fallos como el de la Cámara de Casación, el fallo de Massot, de Papel Prensa, pero básicamente coincidió y el tema central de debate fue esta cuestión de que pareciera como que se vuelve a abrir la puerta a la impunidad. Y esto realmente causó mucha preocupación en los querellantes, en todos los operadores jurídicos. De alguna manera sonó un alerta con esto en la Procuración y había una preocupación de los querellantes que desde ya es legítima, genuina, porque estas resoluciones activan alertar y uno empieza a pensar la estrategia para superarlas”.

Por la concentración de causas

En las últimas semanas tuvieron especial repercusión las faltas de mérito dictadas a favor de Vicente Massot en Bahía Blanca, Pedro Blaquier y Alberto Lemos en Jujuy, y los acusados por la apropiación de Papel Prensa en Buenos Aires. Sin embargo, en otras provincias, como Formosa y Santiago del Estero, son permanentes las dificultades para que las causas de lesa humanidad alcancen la instancia oral y pública, y si lo hacen es por pocas víctimas e imputados. Al respecto, Auat reconoció que no están superadas todas las dificultades, ni todos los obstáculos: “por eso creo que seguimos tratando que los tribunales ahorren tiempo, energía y desde luego, insisto, que un juicio por una víctima nos significa a nosotros una pérdida de tiempo importantísima porque esos juicios que demandan tres o cuatro meses postergan otros juicios que son de mayor envergadura y que tienen que ver con abarcar una mayor cantidad de imputados y causas. Estas son las cosas que están contraindicadas desde la lógica del proceso penal, por eso en el año 2008 salió una resolución, la 1308 de la Procuración, una instrucción general para que los fiscales propongan en cada una de las causas la mayor cantidad de concentración, la conexidad de las causas, eso está en el Código y la inteligencia de la norma del código tiene que ver exclusivamente con eso, con la economía procesal y con el mejor aprovechamiento de la prueba; además, obviamente, tiene efectos colaterales, uno puede tener cabal dimensión del horror a partir de causas de esta envergadura. Otro efecto sería la menor exposición de los testigos, todos esos son los beneficios. Los días que se pierden son irreparables  porque no tenemos que pensar solamente en los imputados sino también en las victimas y los testigos de avanzada edad. Por ejemplo, Olga, la viuda de Luis Aredes muere sin haber visto el juicio, ella muere viendo la impunidad”.

¿Leyes especiales para delitos especiales?

Durante el encuentro convocado por la Procuraduría se plantearon diferentes estrategias e iniciativas con el objetivo de agilizar las causas por lesa humanidad. Una de las propuestas fue la creación de algún tipo de ley especial que apunte a la especificidad de los crímenes de lesa humanidad. “Más allá de que esto sea posible o no, incluso hubo alguna idea dando vuelta en torno a esto hace unos años, personalmente estoy en contra –afirmó Auat en diálogo con Oral y Público–. Se tiró esta idea como moción para debatir y seguramente lo haremos, pero en lo personal creo que no le haría bien al prestigio de estos juicios crear legislaciones especiales. Nosotros hemos llegado hasta aquí con esta legislación vigente, con nuestras herramientas jurídicas, y creo que ha sido un gran logro haberlo alcanzado sin ningún tipo de legislaciones especiales que pudiesen desprestigiar a estos juicios que realmente han sido un ejemplo hasta para el mundo. El mundo nos mira a nosotros destacando toda esta cruzada épica que son los procesos de memoria, verdad y justicia. Y lo hicimos con las herramientas que tenemos y no nos fue mal, hasta nosotros hemos planteado propuestas frente a la resistencia en algunas jurisdicciones y de algunos jueces que se oponían a avanzar en estos procesos, en algunos casos con estrategias dilatorias. Por ejemplo, en relación a la concentración de causas nosotros hicimos una propuesta de trabajo para que se investigue con la mayor eficacia posible, esto significaba pensar estos procesos en su real dimensión; no es lo mismo hacer un juicio por una víctima con un imputado por un hecho que megacausas, que era lo que realmente nosotros proponíamos”.
Auat sumó en este punto también la llamada impunidad biológica: “estamos hablando de imputados de avanzada edad, de los riesgos que se corrían con que en definitiva estos juicios quedaran en el camino porque no teníamos más imputados, y que es algo que ha ocurrido en muchos casos. Nos parecía fundamental pensar una estrategia superadora de circunstancias como esas. Nosotros lo hicimos, por eso digo que en definitiva con estas herramientas nosotros logramos lo que logramos, obviamente falta mucho por hacer, hay muchos juicios y causas pendientes y tenemos quizás que repensar de qué modo encaramos esta última etapa. Pero aclaro que cuando digo última etapa, me refiero a los juicios que faltan, pero también es cierto que con esto no se cierra porque en la medida en que avanza la investigación pueden aparecer nuevos actores en circunstancias que tienen que ver con ampliar el ámbito de responsabilidad. Es muy difícil prever el continente del universo de investigación de los hechos, el universo fáctico, desde un comienzo. Uno inicia una investigación y van surgiendo nuevos hechos, nuevos imputados, nuevas circunstancias que hay que seguir investigando, que hay que profundizar, muchas veces una causa es generadora de otras causas”.

Voluntad social y política

Los temas que se abordaron durante la reunión fueron muchos. Uno de ellos estuvo referido a la necesidad de discutir más seriamente el hecho que después de tanto tiempo se mantenga el pacto de sangre entre los militares: “no han dado jamás un solo dato y hay que asumir esa realidad e ir contra esa realidad con otras herramientas”, aseveró José Schulman.
“Yo insisto en que para mí hubo varias propuestas prácticas, interesantes, algunas que se pueden discutir, se pueden formular, pero los fallos de prácticamente absolución adelantada de Massot y Blaquier no requirieron de otro código, de otro procedimiento, se hicieron dentro de este marco –dijo Schulman retomando la propuesta de creación de una legislación especial–, es un problema de voluntad política de un poder judicial que nosotros sabemos que sólo va a actuar para el lado de la justicia bajo una enorme presión popular. Esa presión popular ha bajado, no actúa, hay que ser autocríticos en este tema, en la Ciudad de Buenos Aires los juicios se hacen en absoluta soledad, en la provincia de Buenos Aires un poco menos, en ese clima es más fácil que los partidarios de la impunidad se abran paso, entonces me parece que esta reunión tiene que ser el inicio de una serie de debates en todo el movimiento popular para hacerse cargo de no para dejar esta gran causa en el pasado. Por ejemplo, el abogado de los trabajadores de Ford planteó en la reunión algo muy sensato, habló de por qué no exigirle al Estado que no haga ningún acuerdo económico, ni conceda ningún crédito estatal a ninguna empresa que haya participado en el Terrorismo de Estado, como la Ford, Acindar, Mercedes (Benz), Loma Negra, Ledesma. Es decir, ideas prácticas hay un montón. Pero imaginemos esta idea en el Congreso de hoy, en el clima político de hoy, ¿tendría posibilidad de ser aprobada si la presidenta hace dos días acaba de hacer uno de los elogios al capitalismo más abierto y explícito de todo su gobierno? Hay que construir una voluntad social que imponga esas medidas, sino son ilusas”.

Alrededor de Milani

Uno de los temas que más ha movilizado a los organismos de derechos humanos en el último tiempo es la designación al frente del Ejército de César Milani, acusado de haber cometido delitos de lesa humanidad en Tucumán y La Rioja. Sobrevivientes y querellantes reclaman que sea sacado de su puesto hasta que se defina su situación en la justicia, mientras que desde el oficialismo mantienen la postura de que continúe en su cargo excepto que se confirmen las acusaciones. Sin embargo, en el documento difundido tras la reunión convocada por la Procuraduría hubo unanimidad de sus 200 participantes en repudiar la impunidad de Milani. “Es un acontecimiento tan importante que la representante del Ministerio de Defensa se levantó y se fue de la reunión, y me parece bien, no tiene nada que hacer en una reunión en la que discutimos la lucha contra la impunidad la que está defendiendo la impunidad de Milani”, aseveró Schulman.
“La representante de Neuquén -Noemí Labrune, integrante de la APDH de Neuquén- no solo apoyó nuestra propuesta de rechazar la impunidad de Milani, sino que aportó un dato nuevo que yo no conocía. En los ’90, cuando se desarrollaban los juicios por la verdad, Milani en el Comahue, como jefe de una unidad militar en esa zona, organizó una ofensiva contra el movimiento de derechos humanos: llevó a 4.000 niños de las escuelas a los lugares que habían sido centros clandestinos para decirles que no había habido centros clandestinos y, como dijo esta señora, ya no era un joven teniente, sino que era un maduro oficial. Esto es interesante para mostrar y confirmar que es muy difícil que las pruebas acumuladas contra Milani nos engañen. Si alguien firmó un falso documento de deserción para encubrir la desaparición forzada de un soldado es difícil que cambie”, agregó el referente de la Liga.
Según explicó Auat, los fiscales de causas de lesa humanidad son autónomos y trabajan con absoluta libertad, son quienes fijan las estrategias procesales. La relación de la Procuraduría, cuya estructura nace en un primer momento como Unidad de Coordinación y Seguimiento, con los fiscales, es de apoyo si así lo requieren: “nosotros lo que tenemos es una base de datos que la ofrecemos, y un control de cada causa en la medida en que nosotros tenemos conocimiento”. Al ser consultado por las investigaciones de las causas contra César Milani, Auat señaló: “hay un fiscal en Tucumán que está trabajando, que es en la causa Ledo; y en este momento la causa por inhibición de fiscales en La Rioja está en la ciudad de Córdoba y la Superintendencia en la fiscalía de Cámara de Córdoba tiene que designar el fiscal que tiene que actuar. Pero de todos modos en esas causas ya hay trabajo efectuado por los fiscales, en un caso hubo un fiscal que planteó una nulidad. Sinceramente no recuerdo precisamente qué fue lo que planteó, que tampoco fue muy claro el planteamiento por eso también no lo tengo registrado, pero en esas causas hay un trabajo hecho. Incluso creo que hay un dictamen de un fiscal de cámara que propone que haya un requerimiento contra Milani, esto fue hace unos dos o tres días que tomé conocimiento. Lo que sí yo tengo claro es que desde la Procuración hay una decisión tomada de que no vamos a aceptar ningún tipo de privilegios, tampoco va a haber selectividad. De hecho esa selectividad que nosotros advertimos, esa sensación que se instaló a partir de estos fallos (Massot, Blaquier) que uno tiene la idea de que fueron de algún modo un poco selectivos en lo que hace a los imputados, con ese mismo imperativo ético vamos a analizar todas las causas. Es un imperativo moral y que tiene que ver con la función que nosotros desempeñamos, de modo tal que por ese lado vamos a seguir trabajando, por supuesto dentro del marco normativo, del que nunca nos hemos apartado”.

Movilizar al pueblo

“Para mí la reunión tuvo como dos instancias. Una de debate al interior del Estado, en donde diversas instancias del Estado discutieron entre sí, se pasaron facturas, reclamaron y hubo reproches, y bien porque todo se encaminaba a que se fortaleciera el proceso de los juicios; y la otra parte es el debate de los querellantes, del movimiento de derechos humanos, que no es todo porque no es fácil juntar al todo pero una parte muy importante que manifiesta una renovada voluntad de que para conquistar la memoria verdad y justicia hay que volver a la calle, hay que luchar y no depositar toda la confianza solo en los abogados, en los procesos judiciales”, expresó José Schulman a Oral y Público.
Al ser consultado particularmente por la convocatoria a nuevas movilizaciones, más allá de la fecha del 24 de marzo, el integrante de la Liga manifestó: “se planteó abiertamente que hay que organizar movilizaciones populares, hubo consenso en eso, y yo tengo puestas mis expectativas y mis ilusiones, nunca las pierdo para nada sino que las renuevo, en que se produzca un proceso de organización y de movilizaciones populares. Por ahí hay que pensar en una primera que sea contra Blaquier y Massot en todo el país. Como nosotros tenemos una mirada de proceso y los procesos no han terminado, no nos abocamos a debates de carácter final porque pensamos que con todos y con todas los que participan del movimiento de derechos humanos podemos encontrar algún punto en común por el cual luchar, y como tenemos un sentido práctico y porque queremos conquistar lo que nos proponemos es que ponemos por delante los acuerdos, entonces estuvimos con el CELS, la APDH y Familiares en este punto en el que estamos de acuerdo. Si discutimos sobre Venezuela difícilmente nos pongamos de acuerdo con el CELS, pero qué sentido tendría dedicar horas y horas a discutir el financiamiento del CELS cuando podemos encontrar puntos de acuerdos para empujar la lucha por el juicio y castigo a los culpables. Nosotros tenemos muchos años, más de 70 años de existencia, en los que hemos aprendido algo y es que para conquistar un movimiento de derechos humanos se necesitan dos cosas, una es articular una enorme fuerza social, con mucha generosidad, y la otra es poner el pueblo en la calle”.

Dejar de pescar tiburones del acuario y despertar de la siesta

Para José Schulman lo más importante de la reunión fue la demostración del cambio en la percepción de una parte importante de los querellantes del movimiento de derechos humanos respecto a los juicios: “es pasar de una cierta mirada de éxtasis, celebración continua de vivimos en el mejor de los mundos y qué maravilla, a de pronto darse cuenta que Blaquier, Massot y fulano van camino a una impunidad bien construida y a partir de esa percepción hay un cambio de actitud que presiona sobre diversos funcionarios, algunos receptan como el caso de la Procuraduría, otros no como el caso de la Corte Suprema, aunque diría que eso para mí no es lo más importante porque nosotros no llegamos hasta acá por la decisión de la Corte, de algún fiscal o algún presidente, sino por la decisión del pueblo y este es el punto que apareció en la reunión. El renacimiento de la voluntad de salir a enamorar de vuelta a la sociedad argentina con la causa de memoria, verdad y justicia, y de salir a disputar la conciencia del pueblo, para lo cual hay que terminar con la banalización de la memoria, y hay que terminar con la banalización de la cuestión de derechos humanos y hacer discusiones muy concretas sobre el rol del poder económico en el Terrorismo de Estado, y abrir investigaciones serias y extendidas sobre la responsabilidad del conjunto de los funcionarios gubernamentales que actuaron del ’76 al ’83, puesto que el conjunto de ellos aplicó el plan de exterminio desde un gobierno y es posible enjuiciarlos a todos y es posible ir contra el poder económico para lo cual yo no descarto ideas brillantes, propuestas maravillosas, ingenio, pero lo que yo aprendí en estos largos años de lucha contra la impunidad es que lo principal es el pueblo en la calle”.
Schulman remarcó que durante el encuentro, distintos funcionarios y algunos integrantes del movimiento de derechos humanos mantuvieron la postura de que el actual proceso de memoria verdad y justicia es inmodificable: “seguían repitiendo esta especie de somos lo mejor del mundo, todo el mundo nos mira, todo está perfecto, qué maravilla los juicios, y es muy difícil entonces luchar contra la impunidad. Una compañera de Santiago del Estero que fue la última que habló dijo ‘es hora de despertar de la siesta, y lo digo yo como santiagueña’. Nosotros no dormimos siesta, pero si alguien lo hizo y se está despertando nos parece muy bueno, eso es lo principal, después todo lo demás vendrá, es un camino, nosotros no creemos en soluciones mágicas, en actos instantáneos, creo que lo fundamental es volver a generar un nivel de presión del movimiento popular que destrabe los juicios. Nosotros tenemos algunas ideas, propuestas prácticas que vamos a ir presentando, de hecho estamos pensando en transformar la parte del alegato que nos toca en el juicio de ESMA y presentar alguna de estas propuestas en un escenario tan simbólico como es el fin de esta parte de la causa ESMA. Ahí nosotros vamos a plantear basta ya de pescar tiburones en el acuario, basta de imputar y condenar a los mismos militares desde hace diez años, es hora de ir no solo a la cadena de mando militar sino al conjunto de las autoridades estatales que perpetraron el genocidio, el plan de exterminio está probado. Hoy estábamos trabajando con planillas Excel con cientos de funcionarios que componían el Ministerio de Economía, que es el que modificó las leyes, garantizó la creación de una falsa deuda externa, etcétera; el Ministerio de Educación, que es el que organizó la censura, la persecución. Con lo que hemos acumulado de prueba en los juicios y con voluntad política se podría ir contra 200, 300 funcionarios que eran parte de los gobiernos de Videla, Viola y Galtieri, y que con los actuales conclusiones y la actual jurisprudencia se los podría ya encausar, juzgar y condenar, lo que produciría un impacto político ya que buena parte de esos funcionarios se reciclaron y fueron parte de los gobiernos de la llamada democracia de estos años, y lo fundamental es que casi todos ellos siguen vinculados a los grupos económicos que siguen manteniendo las posiciones dominantes en el país. Propuestas prácticas hay, lo que nosotros alertamos es que si Blaquier se da el lujo que se da es porque tiene poder económico y contra ese poder económico lo que hay que construir es un poder popular de movilización”.

Un buen síntoma

Hacia el final de la charla, se sumó a la charla durante Oral y Público Víctor Basterra, sobreviviente del centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en el predio de la ESMA, quien destacó el hecho de que se mantenga la unidad por sobre las diferencias: “evitamos además caer sobre las boludeces, en las huevadas, las cosas que están hechas al pedo, así que acuerdo totalmente, es el espíritu que tiene que estar en nosotros”.
Basterra agregó que esta reunión es un buen síntoma ante lo que caracterizó como una “embestida de un sector del poder judicial para librar de toda mirada y de toda justicia sobre las patronales que son realmente el poder”: “el real poder es el poder del dinero; esos tipos no quieren que se los toque y ellos han sido los principales interventores, difusores y sostenedores de la sangre que hicieron correr sus manos directas que eran los militares, los policías, los gendarmes, los prefectos, los del servicio penitenciario, todas las fuerzas de seguridad. El encuentro me pareció sumamente interesante, no conozco en profundidad sus conclusiones, pero creo que tienen que apuntar a desarmar todo el andamiaje jurídico que han creado, esas chicanas inmensas que crean estos tipos, y es como lo de Malvinas, hay que buscarle la vuelta para hacerlos pomada”.

El encuentro convocado por la Procuraduría permitió reunir a más de 200 personas que, aunque con posturas distintas en algunos puntos, coinciden en la necesidad de buscar estrategias para agilizar las causas por delitos de lesa humanidad. El haberse juntado a pesar de las diferencias es el primer paso para pelear por la continuidad y el mejoramiento del proceso de memoria, verdad y justicia en Argentina. Salir a la calle, sin dudas, será la mejor presión posible.

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