13 dic. 2013

Rafael Vargas resistió un golpe de
Ledesma en el gremio azucarero
(Por La Retaguardia) La empresa intentó destituir a Rafael Vargas, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma, pero la asamblea de trabajadores lo apoyó y revalidó su cargo. Sebastián Fernández, del Colectivo Radio Pueblo de Jujuy, relató cómo fue esta nueva pelea ganada al poder de Ledesma.

El 4 de diciembre pasado un sector de la Comisión Directiva del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma (SOEAIL), de cercana relación a la empresa, convocó en irregulares circunstancias a una asamblea que se pronunció por la destitución del secretario general del gremio, Rafael Vargas. Vargas o “El Cuchi”, el apodo con el que familiarmente se lo llama, es reconocido por su clara línea de defensa de los trabajadores, algo que debería ser normal pero que en el sindicalismo actual es una excepción; en la empresa Ledesma, es mucho menos normal que el sindicato esté al servicio de los trabajadores. Este intento destituyente debía certificarse en la asamblea extraordinaria del pasado martes 10. De confirmarse, dejaba tanto a Vargas como a otros miembros combativos del sndicato a un paso de perder el trabajo, según explicó Sebastián Fernández del Colectivo Radio Pueblo, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos. “A Rafael, por ejemplo, le pintaron los dedos producto de una denuncia penal realizada por la empresa con motivo del último paro que realizaron en el ingenio. Una situación bastante complicada”, aseveró Fernández en diálogo con La Retaguardia. “Al inicio de la asamblea todo hacía parecer que iba a haber un naufragio porque era mucha gente organizada de la oposición que venía en colectivos –describió Fernández–, mucha gente que no era del sindicato que estaba rondando en una clara medida de presión, decenas de personas estaban parados al frente del sindicato. Previendo esto se indicó que quien pasara a la asamblea tenía que presentar el carnet de socio o el último recibo de sueldo. Apenas comenzó la asamblea se escucharon gritos, silbatinas que hacían temer que la cosa naufragara; sin embargo, a la hora de iniciada la asamblea los gritos ya eran ‘Cuchi, Cuchi’ que es como lo apodan a Vargas; es decir tuvo un apoyo masivo. Estamos hablando de que a esta asamblea fueron más de quinientas personas tomando en cuenta que estamos en el contexto de los saqueos”. Justamente en medio de la asamblea, cuando se acercaba el momento de la votación y ya estaba claro el apoyo a Vargas, comenzaron a llegar ciertos rumores. Al lugar, arribaron señoras gritando que había saqueos en el supermercado local Comodín, ubicado a cinco cuadras de donde estaban reunidos: “eso motivó la salida de algunos policías y de varios obreros que fueron a proteger sus pertenencias o a estar con sus familias,. En ese momento alguien comentó que era una macana porque la gente que ahora estaba afuera y no podía entrar, sin seguridad y con tantos obreros saliendo iban a entrar y dar vuelta la asamblea”, detalló el integrante del Colectivo Radio Pueblo. A pesar de todas estas maniobras impulsadas por el Ingenio Ledesma, Rafael Vargas recibió el apoyo necesario de los trabajadores para continuar en su cargo. “Los que intentaron la medida destituyente fueron suspendidos por la asamblea y en un próximo encuentro, de acá a 45 días, se va a definir si esa suspensión se transforma en expulsión del sindicato. Es curioso porque resulta visible también que muchas de las bases que la oposición movilizó dentro de la asamblea terminó dándose vuelta a quienes los habían movilizado, ya que al momento de votar hubo más de quinientas personas que apoyaron a Rafael, y apenas llegaban a cincuenta quienes levantaron la mano para echarlo”, contó Fernández a La Retaguardia. De hecho, el propio Fernández se enteró en la terminal de ómnibus de General Libertador San Martín, la localidad donde se encuentra el Ingenio, que no había existido el denunciado saqueo al supermercado Comodín: “había sido un rumor que se había echado a rodar en las puertas del ingenio justamente para provocar esa reacción”, agregó. Ya no sorprenden los intentos y maniobras de los directivos de la empresa Ledesma por mantener su poder por sobre los pobladores no solo de Libertador San Martín sino de todo Jujuy. Son ya conocidos los permanentes obstáculos que, junto a sus cómplices, pretende imponer a la justicia que lo investiga por su actuación durante la última dictadura cívico militar. Pero no siempre se sale con la suya: los trabajadores del Ingenio aprobaron la continuidad de un secretario general combativo y la Cámara Federal de Salta confirmó el procesamiento del presidente de Ledesma, Carlos Pedro Blaquier, y su ex administrador, Alberto Lemos, por la privación ilegítima de la libertad agravada de varias personas en 1976, ocurridas en el marco de los apagones en la ciudad.

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